domingo, marzo 13, 2005

2.863 masones en Bolivia: 18 presidentes estuvieron en la logia

La Gran Logia de Bolivia se creó en 1929. La mayoría de sus miembros vive en La Paz. Unos 200 son extranjeros. Su máxima autoridad, el Número Uno, es un médico salubrista y economista. No permite mujeres ni homosexuales declarados. Un hombre tiene que ser recto como una escuadra.

Erick Ortega • Fotos: Manuel Benavides

Tiene los ojos oscuros. La chaqueta azul no logra esconder su camisa blanca. Un pequeño mechón de cabello atado por un lazo asoma por la nuca. El bigote y las cejas negras rompen la armonía clara de su rostro. Sin embargo, aquello que convoca a los ojos es su mirada: enigmática. Como la historia de los masones, la cara de Pedro Domingo Murillo expresa más de lo que a simple vista puede verse. Su rostro está ahí y parece observar cómo sus hermanos masones caminan por las escaleras de la Gran Logia de Bolivia.

En Bolivia están inscritos 2.863 masones. La mayoría, casi 700, vive en La Paz. Los demás se distribuyen entre Santa Cruz, Cochabamba y los otros seis departamentos. Cerca de 200 miembros son extranjeros: ingleses, iraníes, estadounidenses y asiáticos.

El 20 de noviembre de 1929 se creó la logia, cuya gran puerta de madera da paso a la sensación de frialdad que sube desde el piso de mármol. Al ascender las gradas, en el primer piso, está él. Las patillas llegan al borde del cuello de su traje rojo. Las entradas en su cabeza pronostican una madrugadora calvicie. Sus oscuros ojos observan. Arrugas cruzan su frente. Es serio. La mirada de Simón Bolívar sigue a los masones mientras se dirigen a la primera planta.

El comedor. Smoking sobre el cuerpo y corbata de gato en el cuello es el uniforme para los varones. El vestido blanco, hasta el piso, suele engalanar a las mujeres. Así de elegantes asisten a sus fiestas. Bajo una disciplina casi militar, todos se levantan y se van cuando el Gran Maestro anuncia que es necesario dejar el salón.

Espadas sin filo cuidan la entrada del templo mayor. Dos columnas flanquean la puerta. Una piedra del tamaño de una cabeza yace a un costado. Frente a ella descansa un bloque triangular parecido a una roca. La figura de una cadena acorrala el templo. Signos zodiacales adornan el techo y 350 sillas rodean el salón. En la cabecera aguarda la silla del Gran Maestro y sobre él hay un vitral con un gran ojo encerrado en un triángulo que representa el conocimiento. En los costados se sitúan los símbolos de la luna y el sol.

Los otros cinco templos de la logia son similares; excepto que en la cabecera donde se sienta el venerable yace un cráneo que, con dos huecos en lugar de ojos, parece mirar y recordar a sus hermanos que la muerte es parte de la vida.

En el segundo piso está la galería de ex presidentes masones del país: Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Andrés de Santa Cruz, José Ballivián, José María Linares, Adolfo Ballivián, Tomás Frías, Narciso Campero, José Manuel Pando, Ismael Montes, David Toro, Germán Busch, Enrique Peñaranda, Gualberto Villarroel, Hugo Ballivián, Víctor Paz Estenssoro, René Barrientos y Juan Pereda. Sus 18 rostros miran a través del tiempo. Cerca de una ventana las caras de seis ex combatientes de la Guerra del Chaco yacen enmarcadas con sus trajes e insignias masones.

De lunes a viernes, los zapatos oscuros suben los peldaños de madera. Hace más de 50 años, él subió por ahí. Cuando le tomaron la foto tenía los ojos claros y el futuro oscuro. Entre Ballivián y Peñaranda, Gualberto Villarroel ahora es parte de la galería de masones muertos. Los vivos continúan el ascenso hacia el segundo piso.

El Número Uno
Los ambientes son limpios y cuidados. Cada masón debe cancelar un monto de dinero para el mantenimiento del lugar. La cifra es uno de los misterios masones.

En el segundo piso están las oficinas del Gran Secretario y del Gran Maestro, conocido también como el Número Uno.

Tiene la mirada puesta en los ojos de quien le ve. A sus 62 años se siente orgulloso de ser masón. Cuando decidió ir a la logia, su madre le advirtió: “En Potosí oí que tenían problemas con Radepa, vas a tener cuidado hijo”. Ahora, 33 años después de su ingreso a la Gran Logia de Bolivia, Fidel (nombre ficticio, porque la identidad de un masón debe mantenerse en secreto) se siente feliz de haber tomado esa decisión. Él es el Gran Secretario. En una puerta contigua a su oficina está el despacho del Gran Maestro. La música new age inunda el lugar.

Entre los maestros de la logia proponen, cada tres años, una terna para elegir al Número Uno. Hace año y medio los masones eligieron a un médico salubrista y economista como su autoridad. Él tuvo que esperar más de 30 años para consagrarse como tal.

“El Gran Maestro está listo para la entrevista”, anuncia Fidel. En su despacho está rodeado por tres maestros. Tiene 72 años y lleva en sus labios un vozarrón que invoca respeto. “¿Quiere servirse algo?”, invita. No permiten que se use la grabadora. No aceptan hablar de entrevista, sí de una charla.

Para que un hombre se convierta en masón primero debe ser invitado por un miembro de la logia. Luego de dos meses se le notifica la decisión del Gran Maestro y los maestros evaluadores. Si lo aceptan debe caminar con los ojos vendados hacia el púlpito de un templo. Dos columnas lo flanquean y representan el ying y el yang (opuestos que se complementan para la cultura china), la fuerza y la estabilidad. Sus futuros hermanos lo rodean. Al quitarle la venda es iluminado por velas. Luego le invitan a que tome asiento y asista a una sesión de ellos. Esa noche se convierte en aprendiz.

Durante todo un año participa en las sesiones diarias del templo. El aprendiz no puede hablar, debe limitarse a escuchar y aprender de sus superiores. Después podrá aspirar a ser compañero. Hace su solicitud a los maestros y ellos la consideran. Como compañero puede hacer escuchar su voz en los templos y proponer ideas. Dependiendo de su comportamiento, podrá aspirar a ser maestro. La decisión del ascenso es del Gran Maestro y sus asesores. Si es aceptado habrá alcanzado el grado superior de los masones.

Cada ascenso da derecho a usar un mandil diferente. El ingreso a los templos sólo puede realizarse con un mandil. Se trata de una tela amarrada a la cintura que cae hasta las canillas. Rodeando el cuello hay un collar de tela. Ambas prendas llevan flequillos y están adornadas con los símbolos masones: la escuadra y el compás.

Las sesiones se denominan tenidas. Cuando un masón muere se hace una tenida fúnebre y todos van al cementerio a despedirse del hermano desaparecido en una reunión abierta a la vista de todos. Éste y los ritos de iniciación son los únicos de la Gran Logia de Bolivia.

“Dicen que se comían a los niños”, la frase llama a la risa de los masones y niegan la afirmación. Hace media vida que el Gran Maestro tocó las puertas de la logia. Fue motivado por todo aquello negativo que le hablaban de la masonería. Desde entonces cambió su vida. Él manifiesta que ahora es un hombre más recto.

Su influencia en el mundo
La palabra masón es un diminutivo de francmasón, cuyo origen es francés y posee estos significados: franc, libre y masón, albañil. Los símbolos de la masonería son el martillo, la escuadra y el compás. Las personas que estaban a cargo de la construcción se reconocían entre sí por tener rasgos y conocimientos comunes. Entonces se llegaron a formar logias de albañiles y, finalmente, en la taberna El Ganso, en 1717, se consolidó la primera Gran Logia de Londres.

En el libro Interpretación espiritualista de la francmasonería simbólica escrito por Orión, se considera que “la francmasonería es una de las instituciones que más ha contribuido a que la humanidad marche hacia la síntesis mundial de gobierno”. La creación de la OEA y la ONU serían aportes puramente masónicos.

El Número Uno comenta que la cultura está siendo contagiada por conceptos masónicos. Para él las películas Harry Potter y El señor de los anillos tienen mucho de esoterismo y búsqueda de sabiduría, al igual que la música new age.

Antes era diferente. En 1751, los católicos, sorprendidos como masones, eran excomulga- dos. Se relacionaba a los miembros de las logias con el ateísmo y el materialismo científico. Tuvieron que pasar dos siglos para que la medida sea revisada por la Iglesia.

Las beatas cortaban las cabezas a los gatos y las arrojaban al techo de la sede masónica en Sucre, relata Fidel. Ahora no. El Gran Maestro afirma que en la logia existen curas masones y recuerda que hubo dos papas masones.

Los gruesos y oscuros marcos de sus lentes parecen ser de una persona de mucha lectura. En realidad era aficionado a los libros. Las arrugas en su rostro demuestran preocupación. Pese a ser un presidente de izquierda, también era masón. Salvador Allende.

Los comunistas, en el pasado, eran sus enemigos. El Número Uno comenta que un colega docente universitario cuando lo vio con una insignia masónica le reprochó estar involucrado en esas “tonteras”. El le dio a entender que también en su familia comunista habría otros masones.

Dicen que está prohibido hablar de política y religión. El hacerlo puede ocasionar problemas entre los hermanos. Allí conviven arquitectos, periodistas, militares, policías, políticos y todos quienes hayan sido invitados por otro masón para ser parte de la logia.

“Hombres libres” es, según la constitución de los masones, el requerimiento necesario. Por eso no existen mujeres masonas. Para los homosexuales declarados las puertas también están cerradas. Los maestros consideran que los aspirantes a masones deben ser rectos como una escuadra.

El Número Uno niega que haya discriminación. Es posible encontrar lado a lado a un militar del Ejército y un profesor llevando sillas para una reunión, ejemplifican.

Confiesa que antes le gustaba ir a bailar y, de vez en cuando, fumaba uno que otro cigarrillo. Ahora se dedica a consolidar su institución y, cuando llega a su casa, a las 11 de la noche, abre un libro y lee hasta la una de la mañana. García Márquez es uno de sus favoritos.

Él, el Gran Maestro, anuncia que la reunión ha terminado. Sus seguidores no pueden discutirle. Queda ahí. Tiene los ojos claros y parece ver más allá de sus lentes. Peina canas y con la mirada clara examina un libro de cocina masónica. Es alto y tiene las manos grandes. Sentado parece un cuadro. Pero está vivo y se confiesa feliz de ser el Número Uno, el masón más importante de Bolivia.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como masona perteneciente a La Gran Logia Simbólica Española GLSE(CLIPSAS) me sorprende enormemente que no acepten ustedes a mujeres, el 52% de la población del género humano. Hoy, en el siglo XXI no puden hablar de Igualdad y Fraternidad (máximas de la Masoneria Universal)ni denominarse masones al faltar a varios de nuestros principios fundamentales, sino tal vez masones incompletos o subdesarrollados.
Reciban un enorme T.·.A.·.F.·. a pesar de todo
Y.Alba

Anónimo dijo...

jajajja,ahora resulta que son unas mansas palomas, cuando han ayudado a llevar a la miseria a este pais. no tienen un dedo de frente son una verguenza para la humanidad.

Anónimo dijo...

los masones son el cancer de este planeta, se que varios son masones en distintas condiciones en bolivia los masones provienen de la albañileria pero otros son enfocados al satanismo. por ejemplo para ser mason se les venda los ojos y no saben que ritual se hace con la persona. algunos firman un contrato tambien con ojos vendados preguntense que contrato firmaron porque vendan los ojos. pies son entregados al gran maestro (satan) nunca lo sabran pero es asi lamento quienes entraron a esta logia y la defienden, sin embargo ya hicieron el ritual contigo.

Anónimo dijo...

La Masoneria Boliviana muestra y respeta a las mujeres como Estrellas del Oriente, somos una legislacion masonica muy grande

Anónimo dijo...

Satanismo? Pobre ignorante

Anónimo dijo...

Todas las personas son libres de conformar cualquier tipo de grupos con el fin de confraternizar entre personas que son afines, estos grupos perduran en el tiempo dependiendo de su organización, supongo que las personas que no pueden ingrasar siempre les tendran envidia..

Anónimo dijo...

Disen ser humanitarios indiscriminadores y solidarios. Pero en realidad son discriminadores por ser una secta pribada a la cual no entra cualquiera solo las personas q ellos creen que son adecuadas como grqndes pensadores politicos militares etc. Por que son personas que influyen en la sociedad , para su propia conbeniencia y su plan de dominacion mundial q lleban hace muchisimos años los maldigo aticristos por q la profesia se esta cumpliendo y un dia ese tL numero 1 pero el lider mundial mason sera el anticristo tenemos q estar preparados porque estos tipos tienen poder y muchas influencias el demonio es el fundador de esta logia asi como los mornones etc...