Blog Masónico
Por: Dr. CARLOS RAITZIN
33º-66º-96º
Es un hecho innegable que la Mas:. atraviesa un período de degeneración muy profundo (como muy bien señaló René Guénon mismo) y de que muchas de las LLog.·. se han llenado de profanos con mandil que desconocen y niegan absolutamente todo en materia de auténticas tradiciones espirituales masónicas. Y al decir profanos con mandil me refiero a muchos HH.·. con muchos años en la Ord.·. y altos GGr.·. y DDign.·. que no han incorporado en realidad casi nada de lo que es la esencia de la Mas.·.
El espíritu que impregna hoy a la mayoría de los HH.·. MM.·. es el de un racionalismo de pacotilla, pronto a negarlo todo en lo que hace a los valores del espíritu. Actitud autocontradictoria y propia de necios pues si todo lo niegan que sentido tiene conservar Rituales, Símbolos, Palabras Sagradas? Bastaría con reunirse a charlar y a comer libremente sin pizca de ceremonia. Todo esto va acompañado, como era inevitable, incluso de una pérdida de moral y de fraternidad muy visible. Ello, desde luego, era esperable pues la moral tiene su fundamento en la aceptación de un Principio Superior del que ella deriva y obtiene su razón de ser. Si se niega a este Principio (como sucede en los hechos en círculos masónicos cada vez más amplios, los que gustan de autodenominarse racionalistas y ateos o al menos agnósticos) la moral se torna nada más que una regla práctica de convivencia, desde luego absolutamente desacralizada. Y ello es garantía segura de corta y endeble vida para ella...
Y año trás año llegan oleadas de neófitos desprevenidos buscando Luz que pronto adoptan (o se les impone) ese espíritu de negación y subversión imperante en tantos TTall.·. . De persistir esto todo indica que la Mas:. va camino de convertirse en un centro antitradicional e incluso contrainiciático con todo lo que ello supone.
El único remedio que cabría esperar es que surjan más y más reacciones vigorosas y saludables que conduzcan a la creación de nuevas TTall.·. y OObed.·. que recuperen el espíritu tradicional y el sentido iniciático de la Mas.·. de los HH.·. Operativos. De no retornar a los viejos moldes e ideales está claro que la Mas.·. está irremisiblemente perdida para la causa del espíritu. Cuando se recupere el sentido de los símbolos y se asigne el verdadero valor a las palabras habrá posibilidad de que una nueva gran aurora ilumine con esplendor el Or.·.
Supongamos que un señor pasa por una iglesia y decide entrar. Pero una vez adentro comienzan las sorpresas. Aparece un individuo vestido de cura, sube al púlpito y comienza a perorar en favor del racionalismo cartesiano y del positivismo comtiano además de declararse agnóstico.
Mirando a los confesionarios el protagonista de nuestra historia se da cuenta que en realidad estos están pintados en la pared y que nadie de los que interroga allí al respecto sabe para que servían o como se usaban en el pasado. Observa luego la pila de agua bendita y ve que se la usa ahora para vender golosinas. A esta altura nuestro piadoso señor dice: Basta! (y algunas cosas más) y sale de allí furioso.
Si esto resultaría escandaloso y chocante en el orden exotérico imaginemos lo que es transpuesto al orden iniciático. Pues, en definitiva, tal cosa es exactamente lo que sucede en gran parte de la Masonería. Se ha perdido en enorme medida la esencia y las tradiciones de la Orden y solo se conservan las formas exteriores ya desprovistas de significado y con su espíritu o esencia totalmente alterado. Y el que denuncia este estado tan vergonzoso y decadente de cosas inmediatamente es tildado de delirante, ocultista, irracional, intolerante, sectario,... La desverguenza es grande y se ha llegado a falsear lo que resta de lo mucho que se ha olvidado y perdido:
palabras, definiciones, sentidos,...
En suma que se ha alterado y corrompido lo más sagrado y lo más valioso. Se ha venido impregnando la mente de los HH.·. con ideas antitradicionales plenas de esa actitud de negación y subversión que denunciaba Guénon. Y todo este proceso ha avanzado en tal grado y medida que el estado actual de cosas se ha tornado prácticamente irreversible.
El G.·.A.·.D.·.U.·. ha pasado a ser un mero símbolo al que cabe a lo sumo reverenciar u honrar pero de ningún modo adorar. Y, desde luego, eso equivale no solo a desacralizar la Ord:. por completo sino a preparar el terreno para que cosas cada vez más bajas tomen el lugar de las más elevadas. El Libro de la Ley Sagrada a menudo falta en el ara y se abren los trabajos a simple golpe de mallete...
La única esperanza es que se recupere vigorosamente por parte de los jóvenes el espíritu tradicional y se recentren las voluntades en construir el Templo Interior. Unica forma de acabar con tanta soberbia, con tanta ignorancia y con tanta ceguera espiritual. Y de erradicar para siempre el sofisma necio de que el ser humano se mejora y se eleva de afuera hacia adentro. La realidad es exactamente lo opuesto y quien desee regenerar la sociedad debe siempre comenzar por él mismo.
Publicado en The Masonic Trowel
Bibliografía de "Historia": Aiton Elisiarico de Souza: " Comentarios Das Constituciones de 1786". Editorial "A Trolha". 1994. Leon Zeldis: "Estudios Masónicos", Edición " La Fraternidad", 1990.
GENERALES
Las raíces del R:.E:.A:.A:. (forma abreviada de escribir Rito Escocés Antiguo y Aceptado), aparecen de una forma definida en 1.756, aunque es a partir de 1.801 cuando este Rito se estructura tal como se le conoce y practica en la actualidad.
En la gran parte de los países de todo el mundo, el R:.E:.A:.A:. ha causado siempre gran entusiasmo y admiración por ser este un Rito donde se combinan los elementos simbólicos más tradicionales, con una dinámica de funcionamiento ciertamente expresiva que permite desarrollar junto a un profundo sentido de fraternidad, un agudo sentido del análisis racional que invita a enfocar la vida con criterios donde lo espiritual y lo racional se complementan extraordinariamente.
En las Logias que utilizan el R:.E:.A:.A:. se representan simbólicamente las Leyes que rigen el universo y sus trabajos se realizan fundamentalmente en dos líneas que se complementan como los brazos de un mismo cuerpo.
En primer lugar tenemos el Trabajo Ritualístico o Práctica del Ritual que permitirá, en sus grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, a través de una serie de dramatizaciones ritualísticas de antiquísima simbología, tener una mayor conciencia de las Leyes y preceptos de la naturaleza y del universo de la que descubriría nuestra simple pero atenta observación. En este sentido el ritual está estructurado y codificado de tal manera que conforma un hilo conductor, el cual no sólo puede transmitir un claro y sencillo mensaje general, sino que puede activar mecanismos subconscientes e inconscientes que generan un elevado sentido de la trascendencia de Dios o Gran Arquitecto del Universo. Así pues, este Rito tiene una importancia capital no sólo a la Práctica del Ritual, sino también a su asimilación espiritual, psicológica y conceptual.
En segundo lugar, dentro de los trabajos de la Logia se pone igualmente énfasis en los Trabajos Masónicos de tipo intelectual. Los trabajos son presentados por escrito y, una vez leídos en la Tenida, son tratados de forma oral y coloquial entre los hermanos. De esta forma se consigue, a través de las diferentes apreciaciones u opiniones aportadas, una percepción profunda del tema tratado, con el consiguiente enriquecimiento y formación masónica que invariablemente dará sus frutos en cualquier ámbito o situación.
Siguiendo con el espíritu eminentemente dinámico de las Logias del R:.E:.A:.A:., habitualmente forma parte importante, el correspondiente ágape fraternal o cena realizada fuera de las Logias, donde se interrelacionan sus miembros y se desarrolla, si cabe, en mayor medida, el profundo sentido de la Fraternidad que existe entre todos los Hermanos.
En términos generales, estas son las líneas esenciales que definen de manera particular el Rito Escocés Antiguo y Aceptado dando, por supuesto, un extraordinario énfasis a la aplicación práctica en la vida diaria y cotidiana de los frutos personales obtenidos mediante el “Trabajo” de tan antiguo Rito.
HISTORIA
La creación de la Gran Logia de Inglaterra no logró que se plasmaran totalmente los propósitos de centralizar toda la Masonería. Europa a principios del Siglo XVIII vio nacer innumerables Logias cada una de ellas partiendo de teorías genéticas tan dispares como las templarias, rosacruzanas, cabalísticas, herméticas, o sobre todo en Francia, católicas.
La política no era extraña a esta proliferación masónica: Guillermo III de Nassau, príncipe de Orange ( 1689-1702 ), destrozó a Jacobo II ( 1633-1701 ) Estuardo, rey de Escocia e Inglaterra ( Bisnieto de María Estuardo, Reina de Escocia y Reina consorte de Francisco II de Francia, de donde nace la Francófila de los Estuardos). Este huyó a Francia junto con parte de sus tropas y nobles escoceses fieles. Su hijo Jacobo Estuardo (1688-1766) pretendió infructuosamente volver al trono, creando una infraestructura política en su exilio Francés.
Uno de los adeptos de Jacobo Estuardo fue Andrew Michael Ramsey, discípulo del místico y escritor sagrado francés Fenelon, Obispo de Cambrai. En 1736 pronunció un discurso que se inscribió en los anales de la historia masónica. Era Ramsay un entusiasta de la tradición caballeresca de la Edad Media (Caballeros Templarios, Caballeros de Malta). Sostuvo, -con mayor o menor fundamento, -que la masonería había nacido en Tierra Santa, habiendo sido instrumento ideológico de los Cruzados. Interpolando esta tesis en la Masonería, la definió como una orden de nuevos caballeros de los tiempos modernos, cuya misión consistiría en construir una comunidad universal por encima de las naciones, regidas por Dios, basada en la hermandad, y puesta al servicio del bien y de la verdad.
Hay que destacar que mientras el pastor presbiteriano James Anderson y el hugonote ( protestante calvinista ) francés Jean Theophile Desaguliers,- los pilares ideológicos de la fundación de la Gran Logia de Inglaterra, -por su calidad de pastores sostenían una posición organista, anticatólica y teista ( Teísmo: es la doctrina filosófica que concibe la existencia de un Dios personal, sobrenatural, dotado de razón, principios y fin de todo lo que existe. Interviene en la vida cotidiana y todos los fenómenos naturales son consecuencia de la " voluntad divina". Deísmo: es una especie de religión natural. No niega la existencia de Dios, a cuyo conocimiento se llega por medio de la razón. Rechaza la providencia y la Revelación. Dios fue la causa primera para la creación del mundo ( Principio Creador ), pero este se rige por leyes naturales. Esta posición fue sostenida por la Gran Logia de Inglaterra hasta 1815, cuando los Antiguos y Modernos se unificaron e introdujeron modificaciones teístas en las Constituciones de Anderson. En sentido contrario, en un proceso que comienza en 1865 y culmina en 1877, el Gran Oriente de Francia elimina de sus rituales la frase " ella tiene por principios la existencia de Dios, la inmortalidad del alma", creándose así la "Summa Divisio" que existe hasta hoy). Ramsay era estuardista y católico. Los ingleses a su vez eran racionales, moralistas, pero anti esotéricos, mientras que Ramsey era mucho más espiritualista, místico e iniciativo.
Pero la discrepancia de mayores consecuencias entre ambas corrientes fue la referente a los Grados: mientras los ingleses defendían el reconocimiento de los tres grados gremiales, Ramsey en su discurso lanzó la idea de tres nuevos grados superiores para promover la especulación, los de los Escoceses, Novicios y Caballeros Templarios.
Las ideas "revolucionarias" de Ramsey y especialmente su propuesta de multiplicar los grados, no lograron penetrar la coraza principista de los londinenses. Pero su discurso traducía la tendencia que dominaba a la élite masónica europea.
Nos encontramos en una Francia convulsionada, pocos años antes de la Revolución. El desorden constituye campo fértil para la redacción de documentos cuya autenticidad es difícil de comprobar. Luis de Bourbon, conde de Clemont y desde 1743 Gran Maestro de la Gran Logia inglesa de Francia no logró satisfacer las expectativas de orden, abriendo el camino a una indiscriminada formación de cuerpos masónicos en los que se otorgaban todo tipo de grados.
Con la sana intención de elevar el nivel personal de la masonería el Caballero Nicolás de Bonneville establece en París en 1754 el Capítulo de Clermont que ya otorgó tres grados superiores ( Caballero del Águila o Maestro Electo, Caballero Ilustre o Templario y Sublime Caballero Ilustre). Poco después se deshizo. Pero de sus restos se formó en 1758 el Consejo de Emperadores de Oriente y de Occidente, que junto con otro cuerpo autónomo fundado de 1762 en Bordeaux las Constituciones que institucionalizaban 25 Grados de Perfección ( incluyendo los tres simbólicos ), que se podían recibir en un mínimo de 81 meses ( recordemos también la cuerda de 81 nudos, de bello simbolismo en el Rito Escocés ). Aquí encontramos también la mención del Tres Veces Poderoso Maestro como cabeza de una Logia.
Muchos de los Hermanos de estos cuerpos constitucionales eran escoceses estuardistas exiliados, por lo que se comenzó a hablar del Rito Escocés de Perfección.
En 1772 la Gran Logia de Francia cambió su nombre por Gran Oriente. Ocupó la Gran Maestría Luis Felipe José, duque de Chartes y luego de Orleans. Se impuso también como Soberano Gran Maestro de todos los Consejos, Capítulos y Logias Escocesas de Francia. Sus intentos de regularización tampoco tuvieron el éxito ambicionado.
Pocos años después de destaca uno de los más importantes hechos de la historia masónica moderna, y también uno de los mas controvertidos: las Constituciones de 1786. Federico II de Prusia, el Grande, figuró como Gran Maestro de la Gran Logia prusiana desde 1747, haya o no ejercido como tal. La misma contaba entre sus miembros a muchos artistas franceses que habían sido llamados a su corte. Posiblemente aquí se halle la explicación de los hechos siguientes que atribuyen al Rey la iniciativa del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
¿Cómo es que las Constituciones de 1786, auténticas o no , llegaron a ser la base del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en América?
Debemos volver al año 1761. El Supremo Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente tuvo la suerte de encontrar a un Hermano superactivo e influyente comerciante en las colonias americanas, nombrándolo Gran Inspector ad Vitam para el Hemisferio Occidental: Etienne Morin ,era su nombre. Creó varios Capítulos del Rito de la Perfección en el Caribe. Mientras, la fuente de su autoridad fue barrida, primero por la reorganización de la masonería francesa y luego por la Revolución. Hay indicios de que por eso recurrieron al Gran y Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, para contar con un respaldo europeo que justificara su existencia.
En 1797 se estableció en Charleston, Carolina del Sur, un Supremo Consejo del Rito de Perfección y cuatro años más tarde se crea en la misma ciudad el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales para los EE.UU de América del Rito Escocés Antiguo y Aceptado ( Supremo Consejo del Grado 33 ), que basa su autoridad en las Constituciones de 1786, que son citadas en el Manifiesto Constitucional, sean aquellas auténticas o no , hayan sido firmadas por Federico II,o no.
Mientras, en Berlín había muerto Federico II y su hijo, Guillermo II, partidario de la Orden de Rosacruz prohibió toda otra forma de masonería. Es así como el Supremo Consejo de Charleston, que luego se traslado a Washington, -quedó como potencia señera de nuestro Rito. Y digo señera y no central o dirigente, pues hasta hoy los Supremos Consejos del Mundo no han logrado un acuerdo para constituir una autoridad confederativa adecuada, y cada uno de ellos actúan con total autonomía. Sin embargo, la costumbre a través de 200 años, la consideración del Supremo Consejo de Charleston como Logia Madre y la aceptación mayoritaria de los principios de libertad, de bienestar social y de perfeccionamiento moral, intelectual y espiritual establecidos en las Constituciones , hacen que toda discusión académica sobre sus origen haya perdido sentido y actualidad.
NO SOLO GRADOS
El título de esta parte quiso ser el tema central en el proyecto original de este trabajo. Una natural curiosidad intelectual al comenzar la búsqueda de material informativo impuso la inevitabilidad de una sintética revisión del proceso histórico, como se hizo en el capítulo anterior, precediendo a todo comentario sobre aspectos doctrinarios.
Ante todo debe establecerse que el escocismo no rechaza de ninguna manera la base gremial de la Masonería. Por el contrario. La condición para ascender a Grados Superiores son los tres Grados que encuentran su origen en la Masonería Operativa. También el método simbólico es aceptado: el escocismo coincide en considerar que los secretos que fluyen por el rico cauce de la filosofía masónica, son los portadores de una verdad en cuya esencia se puede descubrir la razón existencial del individuo, su origen y su destino. Y que a ese secreto, a esa verdad oculta solo se puede llegar tras la iniciación, acto que capacita al Masón para nadar en las aguas de aquel cauce. Vivir el secreto, estudiarlo sin pausas y sin prisas, profundizar en su rico contenido, captar el significado oculto de cada movimiento y de cada palabra de los rituales, solamente puede hacerse dentro de los muros discretos de una Logia.
Pero el escocismo tiene como objetivo el agregar en sus grados superiores ingredientes esotéricos cuyas raíces se hunden en la más rica historia de las civilizaciones. La profundidad de los conocimientos a los que dedicaron su preclara inteligencia sabios del lejano oriente, sirios, egipcios, persas y hebreos, deberían constituir las columnas básicas de un edificio en cuyo interior el Hermano se de cita con el pensamiento y el método lógico de los filósofos griegos y de aquellos que hasta hoy han continuado su búsqueda de la verdad.
El objetivo no puede sin embargo ser el propio encuentro, ni siguiera el simple conocimiento de las obras que ellos nos legaron. El Maestro que asciende a los Grados Superiores debe poner de manifiesto toda su capacidad autodidáctica para convertirse a su vez en un creador, en un innovador, en una fuente de nuevas ideas que enriquezcan su mente y su espíritu. Que den un significado positivo a su pasaje terrenal, le permitan trascender su calidad de simple ser viviente e iluminen su existencia con una luz de eternidad. Logrado ello , la diversidad de interpretaciones que los hermanos otorguen a la obligación simbólica de creer en la inmortalidad del alma que los Landmarks imponen, dejará de tener importancia. Porque aquel que vea su fin con la descomposición de su materia corporal, sabrá que su espíritu lo sobrevive al haberse enriquecido con la luz de la sabiduría y haberla retornado al mundo, potenciada con la policroma singularidad de su persona como un legado imperecedero. Mientras que quien ponga su fe en la proyección ocupará un lugar de privilegio en su eternidad, por el brillo de plenitud que irradiará.
Quizá convenga pues hacer un alto en el camino para revisar los planes de trabajo de las Logias de perfección: ante todo los de aquellas cuyos trabajos se imitan a contadas tenidas anuales dedicadas a otorgar nuevos grados a los Hermanos. El rico simbolismo contenido en cada una de estas ceremonias quiere transmitir una lección. La vivencia escenográfica predispone tanto al recipiendario como a la Asamblea para comprenderlas. Pero nada se logra sin un esfuerzo organizado: guías capaces y atentos guiados deben aprovechar esa apertura mental para cavar profundamente en las parábolas propuestas, analizándolas minuciosamente para revelar el hondo significado de los secretos que ocultan.
También son dignos de reconsideración los ambiciosos y loables planes de aquellos Maestros que convocan Tenidas donde Trazados de Arquitectura de gran valor son presentados por esforzados disertantes, pero sin que ellos integren un plan orgánico de estudios. Los trabajos que se desarrollan en los Grados Simbólicos dan suficientes oportunidades a los integrantes de estas Logias para desarrollar temas masónicos o aún profanos de interés para el masón que busca su perfeccionamiento individual o el beneficio de la colectividad. En los Templos de Perfección debiérase volcar toda la dedicación a conocer los fundamentos filosóficos de los grandes pensadores, para que su compresión ilumine el camino de los extraviados que enfrentados al siglo XXI giran sin consentimiento en un laberinto de materialismo falto de fundamento humanista.
La evolución de la Ética y la Moral como rectores de la conducta del hombre a través de las generaciones, constituye de por sí una inagotable fuente de enseñanza positiva de la que la Logia de Perfección no puede dejar de beber.
El conocimiento de los adelantos de la ciencia y la técnica es un complemento obligado del programa de estudios en los grados superiores. Los medios de difusión están dedicados a un demagógico tratamiento de los temas que ganen la atención de las masas. Los Templos son el escenario adecuado tanto para la información constructiva como para despertar la alarma ante excesos violatorios de las leyes naturales.
La historia de las religiones puede y debe ocupar un lugar importante dentro de este complejo didáctico: Una permanente discusión gira alrededor de la existencia de vínculos históricos entre la doctrina masónica y las religiones actuales o del pasado. Una forma cómoda de evadir las discrepancias, es determinar que la Masonería moderna nace en Inglaterra a principios de siglo XVII. Sin embargo, es indudable la relación entre las bases ideológicas de la Orden y principios morales que ya se encuentran en las primeras creencias totémicas y cosmogónicas, y que con paulatinos grados de elaboración han sido adaptadas por las civilizaciones a través de los milenios. Son ellos intentos del hombre para explicar su Yo y su mundo, el origen y el destino de ambos, el bien y el mal. El tabú impuesto a la discusión del tema para cuidar la armonía, no puede extenderse al análisis metódico y objetivo de un factor que condiciona las actitudes humanas tanto en lo individual como en lo colectivo. Es licito exponer el tema y respetar las conclusiones individuales. Las discrepancias serán solventadas por lo menos con la misma amplitud con que se sobrellevan las fraternales luchas para elegir las autoridades de los cuerpos masónicos.
Finalmente, es imposible evadir el controvertido tratamiento de temas políticos, sociales y económicos, que permitan al Maestro un adecuado conocimiento de la infraestructura sobre la qué desarrollar sus elucubraciones filosóficas. De otra manera, se construirá un Olimpo divorciado de la realidad, elitista pero inefectivo para preparar al practicante del Arte Real, para construir dentro de la sociedad profana altares ejemplarizantes de conducta, que sirvan al objetivo de un mundo para todos sus habitantes.
Difícil tarea ésta que se esboza en este trazado. Ignorarla es continuar por el cómodo camino en el que cada etapa está señalada por un nuevo Grado Superior. Encararla es luchar denodadamente contra las desviaciones que dos siglos de escocismo fueron acumulando y retornar a los fines "eminentemente filosóficos, sociales y filantrópicos" establecidos en la Constitución de 1786: " Unión, felicidad, progreso y bienestar de la Humanidad en general y de cada uno en particular".
por Q:. H:. HVM
R.L. Cabo de Hornos N°184
Punta Arenas, Gran Logia de Chile
Hércules hace un parangón entre ese bosque [El oscuro bosque que oculta al León de Nemea] y su persona, y se dice: ¿Esa enredada selva representa mis propias entrañas? ¿De qué materia estoy hecho? ¿Por qué es preciso que dependa de mi piedra bruta y vil para ascender espiritualmente? ¿Por qué debo modificarla sin sentir repugnancia por su aspecto duro, insoluble, su olor infecto, su coloración negra y sus jirones sórdidos? ¿Por qué ésta, mi materia, aún tan imperfecta, es el material reservado por la Divinidad para sus elegidos? ¿Por qué en su basto y torpe contenido, efectivamente encuentro todo lo que desean hallar los filósofos? ¿Por qué esta masa informe hecha de tinieblas y de luz, de mal y de bien, mezclados en la peor de las confusiones que aparentemente nada contiene, encuentro los medios de mi propia superación? Apiano León de Valiente, Los Doce Trabajos de Hércules
INTRODUCCIÓN
Como sabemos la piedra ha tenido desde tiempos inmemoriales distintos significados para el Hombre. Desde antes de la aparición de las primeras sociedades, desde los primeros asentamientos, el ser humano encontró en las cualidades de las piedras representación de virtudes divinas y humanas, prueba de ello fue su temprana utilización en lápidas sepulcrales y objetos de veneración religiosa. Su utilización puede considerarse como una manera primitiva de arte y como intentos por conferir una capacidad comunicativa a la piedra más allá de la forma que la naturaleza le otorgara originalmente.
Posteriormente, con el advenimiento de la cultura, el ser humano fue desarrollando tanto sus habilidades comunicacionales como de construcción y consecuentemente, comenzó a utilizar estas últimas no sólo para levantar estructuras que proporcionaran cobijo, seguridad y dominio de la naturaleza, sino que también para comunicar ideas, conceptos y experiencias.
Desde antes de las grandes construcciones babilónicas, pasando por las pirámides egipcias, las ciudades griegas y romanas, llegando a las grandes catedrales medievales, los hombres que proyectaron y levantaron estas magníficas edificaciones fueron perfeccionando su arte. El proceso constructivo comenzaba materialmente cuando la piedra, en su estado más natural, recién cortada de su veta, era retirada de la cantera para ser sometida al trabajo que el picapedrero debía efectuar a fin de hacerla útil al plan constructivo a seguir: dándole la forma debida, las dimensiones adecuadas y el pulimento necesario.
Para cada etapa del proceso descrito se fueron iniciando hombres con especiales características, no tanto por sus conocimientos y habilidades previas, sino por su carácter y su actitud para enfrentar el arduo trabajo. Es así que este proceso se asimiló simbólicamente al mismo proceso constructivo, lo que al cabo de varias centurias culminó con el surgimiento de la Mas\especulativa. Ésta adoptó el lenguaje arquitectónico, transformándolo en símbolos del propio trabajo de perfeccionamiento humano, creando un sistema semiótico esotérico que recogía vastas y profundas enseñanzas ancestrales, que serían develas de modo gradual únicamente a aquellos dignos de tales conocimientos.
DESARROLLO
La Piedra Bruta en sí es aquella que es recogida directamente de la tierra, por lo que de modo natural, cada una posee las formas más diversas fruto de la acción de las fuerzas de la Naturaleza. En general, se puede decir que una piedra bruta, al no tener una forma definida, al estar llena de impurezas e imperfecciones, no tiene un propósito definido, por lo que su utilidad es mínima. No obstante, contiene en sí toda la potencialidad de una obra de arte, la potencialidad de la trascendencia. Es por ello que se escogen determinadas piedras brutas para la construcción, por la potencialidad que se ve en ellas.
Libremente se extraen las piedras de la tierra y se sopesan ante los planos de la obra. Como signo de Igualdad se colocan unas junto a otras de su misma naturaleza, son talladas y pulidas con las mismas herramientas y bajo la misma regla, para que Fraternalmente cada una pueda ser integrada armónicamente a la Obra y, con ello, alcanzar por fin su noble propósito.
Es indudable el correspondencia entre estas piedras brutas y nosotros HH.: AA.:, puesto que hemos sido sacados de las entrañas del mundo profano, llamados a que libremente nos uniéramos a la Ord\ y que junto al resto de nuestros QQ.:HH.: pusiéramos manos a la obra para tallarnos y pulirnos a nosotros mismos, con el objetivo final de ser partícipes de la Gran Construcción.
El A.: debe labrarse a sí mismo, pues es la piedra bruta. Debe librarse de los vicios profanos y de sus propios defectos, de la pereza, el egoísmo y la falta de propósito vital. Debe prepararse para ser útil, debe perfeccionarse a sí mismo y encontrar su esencia. Debe encontrar el valor de la Libertad, de la Tolerancia y de la Fraternidad. Para esto la Mas\ le muestra un camino que ya han recorrido otros antes que él, pero que por definición es un camino personal. Las señales de este camino le son mostradas gradualmente y le van ayudando a internalizar un sistema valórico (moral y de autoconocimiento) que le guiarán. No obstante, la enseñanza masónica no es una metafísica, no es un dogma, es un método, un método de trabajo.
El A\ entonces, es al mismo tiempo objeto y sujeto de su trabajo, pues se somete cual piedra bruta al desbastamiento que el mismo se proporciona. Y no sólo eso, las herramientas para tal tarea, no son otras que las que el mismo ha desarrollado para sí desde el momento de su iniciación.
Las herramientas de 1° Gr\el mazo y el cincel, simbólicamente nos hablan respectivamente, tanto de la necesidad de la energía y la fuerza de voluntad que debemos aplicar permanentemente en nuestra labor de desbastado, como de la necesidad de mantener el control inteligentemente sobre lo que debemos labrar. La fuerza sin control no sirve de nada, así como tampoco el control sin fuerza. En otras palabras, tanto nuestra emoción y motivación (fuerza) como nuestro racionamiento y reflexión (control) deben equilibrarse criteriosamente ante la tarea de autoperfeccionamiento.
La visión meliorista que la Mas\ tiene acerca del hombre, puede resumirse en esta afán de mejoramiento y desarrollo constante. Lo particular de esta concepción, es que no predefine una Verdad revelada acerca del propósito de la Vida, sino que por el contrario insta a que cada hombre encuentre en sí mismo y por sí mismo aquella Verdad que busca y que le dará sentido a su vida.
Ahora bien, hasta el momento se ha planteado reiteradamente que el trabajo de desbastamiento de la piedra bruta es un trabajo personal e intransferible, no obstante, esto no quiere decir en modo alguno que el producto de este perfeccionamiento muestre resultados que sólo servirán para cada cual. Muy por el contrario, cada piedra esculpida al fin, debe participar en la Gran Obra, en la Humanidad, aportando su ser y su hacer al desarrollo de la misma.
La responsabilidad del masón en la construcción del edificio espiritual, entonces, es doble, por cuanto, exige esmero en el pulimento de la propia piedra bruta, de la propia conciencia y en la edificación en el mundo profano de una Comunidad, una Sociedad y una Humanidad basadas en los principios masónicos de la tolerancia, la igualdad espiritual de los hombres, la libertad de las conciencias y la fraternidad. Entonces, se puede afirmar que existe una Labor Arquitectónica Espiritual y una Labor Arquitectónica Social, y si bien la Mas\ reconoce la importancia de ambas, la segunda se genera cuando la primera ha hecho efectivamente el trabajo de transformar la cosmovisión de sus iniciados, cuando estos han logrado por sí mismos percibir la realidad sin la venda de la ignorancia, la superstición, el dogmatismo o la ambición, cuando la luz de la Verdad ha anidado en sus corazones y sus acciones en el mundo profano son el fiel reflejo de esto.
Para cumplir con su labor de pulir su piedra cada HH\ masón debe cumplir con tres requisitos:
1. Conocimiento de sí mismo y del mundo.
2. Dominio de sí mismo y de su accionar en el mundo
3. Búsqueda personal de la Virtud y aspiración honesta a una Humanidad dichosa y justa.
Tanto el conocimiento de sí mismo, como el del mundo, son una tarea permanente. De especial importancia es el primero, por cuanto de una u otra manera, el conocer quién es uno realmente, permite saber por qué ve el mundo de un determinado modo. Asimismo, el conocimiento acerca de los propios defectos y virtudes, permite guiar de mejor manera el trabajo de autoperfeccionamiento.
El acrecentamiento de la autoconciencia y de la conciencia que se tiene del mundo, permiten mejorar el dominio que uno tiene de sí mismo al equilibrar exitosamente emociones, razonamientos y conductas, de modo de que exista coherencia y honestidad entre lo que sentimos, pensamos y hacemos.
Es posible pensar que las dos etapas anteriores, constituyen el camino escogido para la búsqueda de la Virtud y la satisfacción de nuestro afán de una mejor Humanidad, o sea, el método para nuestro propósito.
CONCLUSIONES
1. Al develar el simbolismo del desbastamiento de la piedra bruta, la Mas\ da cuenta de que la tarea de cada A\ es el incesante y metódico perfeccionamiento personal. Para ello cuenta con las enseñanzas de la Ord\ que le permiten disponer de una guía para tal trabajo. No obstante, el camino debe hacerlo por sí mismo.
2. El A\ es objeto, sujeto y herramienta de su perfeccionamiento, pues su accionar opera sobre sí mismo con los instrumentos (conocimiento, habilidades, motivación) que el mismo debe desarrollar, para alcanzar su verdadero propósito vital.
3. La Mas\ proporciona al A\un Sistema Valórico que le permite en cada golpe de mazo, en cada hendidura de cincel, labrar su propia piedra en plena concordancia con la Gran Obra. Pues, si bien su trabajo es fundamentalmente individual, el resultado de su perfeccionamiento, tiene un propósito más amplio, que no sólo le beneficiará personalmente, sino que contribuirá efectivamente al mejoramiento de toda la Humanidad.
4. La antigua máxima indica que "La Mas.: es en todo tiempo y lugar lo que son sus hombres", por tanto, cada Q.:H.: es responsable ante sí y ante los demás de mantener su constante perfeccionamiento, pues de éste depende la permanencia y la virtud de la propia Ord.:
REFERENCIAS:
1. A.F. Cuando el Dedo Señala la Luna, sólo el Necio Mira el Dedo Enhttp://perso.wanadoo.es/lomise/acacia046.htm
2. Baez, Adrián & Verdugo, Pedro Huella Humeante de Cinceladas Piedras En Revista Masónica de Chile N° 7/8 Noviembre / Diciembre 2004. R\L\ Prometeo N°101, Chile
3. Berrío Cárdenas, Alonso Del Labrado Colectivo de la Piedra Bruta Enhttp://www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias/Labrado%20Colectivo%20de%20la%20Piedra%20Bruta.htm R\ L\ Armonía Nº 39, ORD\ de Medellín, Gran Logia de Colombia.
4. Contreras Seitz, Manuel Eduardo El Símbolo En www.freemasons-freemasonry.com R\L\ "Reflexión" Nº 103 Gran Logia de Chile
5. Güenón, René La Iniciación y Los Oficios Cap. I, Parte II, de Mélanges, Gallimard, París, 1976. No publicado aún en castellano. Traducción: Nadia Citon Sbroggio y Yamileth Brenes Conejo En http://www.geocities.com/symbolos/rguenonb.html
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