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sábado, julio 26, 2008

La Absolucion de los Templarios

por el MRH.·. Santiago Richter

Caballeros templarios saliendo impetuosamente de Jerusalén para defenderla (arriba, en el centro). Obsérvese a la derecha (arriba) del círculo de la ciudad de Jerusalén, el barrio de los templarios con el Templo de Salomón destacado y también la vestimenta del caballero que monta el caballo blanco (la figura que más se destaca en la escena), con su cota, su estribo plenamente extendido y la silla elevada para ofrecer más seguridad durante la carrera, una característica típica de la caballería medieval. Esta iluminación muestra el avance organizado de la caballería templaria, un rasgo típico de su forma de combate, muy distinto del común de la caballería medieval. En resumen, los templarios eran entendidos en la perspectiva jerosolimitana. En: Miniatures - Nort-western France (Monastery St. Bertin?), c. 1200 (Added text: c. 1290-1300)

El 25 de Octubre del año pasado se publico en la "Sala vieja del Sinodo" en el Vaticano, el documento "Processus contra Templarios", edicion rigurosamente limitada a 799 ejemplares con un valor de 5900 Є cada uno.

La obra se basa en el "Pergamino de Chinon" y contiene los actos del juicio inquisitorio que se llevo a efecto en la ciudad de Chinon, diócesis de Tours, Francia. El documento fue escrito entre el 17-20 de Agosto de 1308. En este juicio se destruyo la orden de caballería de los monjes guerreros, fundada en el año 1118.

Ahora se necesita un poco de explicación de la historia y de la terminología.

Los Caballeros Templarios o La Orden del Temple fue una orden medieval de carácter religioso y militar cargada de tintes legendarios, nacida después de la primera cruzada. Fue fundada en Jerusalén, en 1118 por nueve caballeros franceses, con Hugo de Payens a la cabeza.En sus inicios su denominación oficial fue Orden de los Pobres Caballeros de Cristo; pero más tarde fueron conocidos comúnmente como Caballeros templarios o Caballeros del Templo de Salomón, denominación surgida al recibir autorización de instalarse en una parte del antiguo templo de Salomón. La designación de Orden del Temple es la traducción al francés de la denominación en latín, siendo muy extendida dados los amplios lazos Templarios con Francia.

El otro concepto que debemos aclarar es el de los Templarios modernos. Estos han sido descritos por la enciclopedia Wikipedia como una Orden filantrópica internacional, asociada con la Francmasonería. Su nombre completo es: La Orden religiosa, militar y masónica unida del Templo y de St. John de Jerusalén, Palestina, Rodos y Malta. En la mitad del Siglo XVIII los Masones empezaron a incorporar símbolos y tradiciones de los Caballeros Templarios medievales. Andrew Michael Ramsey, conocido como "Caballero Ramsey" prominente Masón Escocés, siendo Canciller de la Gran Logia Masónica de Paris, presento el año 1737 su celebrada oración en la cual atribuyo falsamente el origen de la Francmasonería a los Caballeros Templarios, más bien que a la Masonería operativa. No existe realmente evidencia histórica que pueda ligar entre estos y el Templarismo Masónico.

No les hablare hoy de este selecto grupo.

Hubo en Palestina a principios del siglo XX un grupo de cristianos alemanes que se titulaban Templarios y establecieron pequeñas colonias en Jaffa, Tel Aviv y Haifa. Cuando estallo la segunda Guerra Mundial los ingleses los expulsaron por ser nacionales enemigos. No regresaron. Los de Jaffa habían ocupado las casas de Madera construidas por un grupo de mormones que llegaron de Maine en el siglo XIX. Algunos eran masones. Una de las casas ha sido refaccionada y es ahora un museo de la colonia Americana en Jaffa.

Tampoco de este distinguido grupo les hablare hoy.

La Orden original de los Caballeros Templarios fue establecida después de la primera Cruzada y existió aproximadamente entre los años 1118 al 1312. Se autonombraban "Los Pobres Caballeros de Cristo y el Templo de Salomón" y su labor era la de acompañar y proteger a los peregrinos a Tierra Santa, junto con los Hospitalarios (o Caballeros de St. John). El nombre de "Templarios" se les administró por tener su cuartel general, como lo he señalado antes, en un sector del Templo del Rey Salomón en Jerusalén.

El primer "Gran Maestro" de los Caballeros Templarios fue C, quien se dirigió al Rey Balduino II de Jerusalén con ocho Caballeros más, dos de ellos hermanos carnales y el resto, familiares de sangre o por matrimonio. El grupo se organizó a solicitud del Papa Urbano II.

Después de veintidós Grandes Maestros de los Caballeros Templarios, a fines del Siglo XII, estos quedaron sin peregrinos a quien proteger. Por alguna obscura razón, su último Gran Maestro, elegido el 20 de Abril de 1292, no fue capaz de hacer sobrellevar las visicitudes de la Inquisición a las que fueron injustamente acusados. Prometió reformar la Orden y ajustarla a las condiciones de la Tierra Santa, pero fracasó. Sus Caballeros fueron culpados de herejía, idolatría y perversión sexual. Fueron acusados además de "negar a Cristo, escupir tres veces sobre la cruz y besar los traseros de otros hombres". La explicación de los Templarios fue que esos actos simulaban la clase de humillación y tortura a las que el Cruzado podría ser sometido si fuere aprisionado por los Sarracenos. Se les enseño a abusar de su propia religión solo con la mente pero no con el corazón. A pesar de estas explicaciones, fueron culpados de Perjurio siendo acusados de ejercitar ritos iniciativos que anteponían la Orden a la Iglesia Romana.

Felipe el Hermoso

“Processus contra Templarios', en la que se muestra al papa Clemente V hablando con miembros de la Orden del temple.

La monarquía francesa reac-cionó desenca-denando un au-tentico mecanismo de chantaje que obligaría poste-riormente al Papa Clemente V al ambiguo compromiso aprobado en 1312 durante el Concilio de Viena: al no poder oponerse a la presión ejercida por el rey de Francia Felipe el Hermoso, que imponía la eliminación de los templarios, el Papa elimino la Orden de la realidad de la época sin condenarla ni abolirla, sino mas bien aislándola en una especie de "hibernación" gracias a un hábil artificio del derecho canónico. Tras haber declarado expresamente que el proceso no había probado la acusación de herejía, Clemente V suspendería la Orden de los Templarios mediante una sentencia no definitiva dictada por la necesidad superior de evitar un gran peligro para la Iglesia, con la prohibición bajo pena de excomunión de continuar usando el nombre y los signos distintivos.

Jacques de Molay, un noble de baja alcurnia de Borgoña, fue el último Gran Maestro de los Caballeros Templarios. Después que el Gran Maestro y todos los otros jefes de la Orden juraron formalmente su herejía, Clemente V preparo un documento de absolución. El Papa todavía estaba convencido de poder garantizar la supervivencia de la Orden religiosa y militar y eliminar de entre los frailes guerreros la infamia de la excomunión en la que se habían enredado solos al admitir que habían renegado de Jesucristo bajo las torturas del inquisidor francés. Después del acto de penitencia y solicitud de perdón, el Papa escribe la carta de absolución, documento llamado "Pergamino de Chinon" ya que fue escrito en la ciudad de Chinon, diócesis de Tours, el mes de Agosto de 1308. La Orden fue suprimida «con norma irreformable y perpetua» (bula Vox in excelso, 22 de marzo de 1312). En este documento el Papa ordena absolver y no disolver la Orden de los Caballeros Templarios, acto inteligente tomado para castigar pero no eliminar esa Orden importante para la Iglesia.

El Pergamino de Chinon es único, de grandes dimensiones (70 X 58 cm.) originariamente con sellos pendientes de los tres legados apostólicos que formaban la Comisión especial apostólica "ad inquirendum" nombrada por el Papa Clemente V. Su estado de conservación es discreto, aunque tiene vistosas manchas violáceas debidas al ataque de las bacterias.

El castillo de Chinon

Sin embargo esto no termino allí. El Rey de Francia continuó insistiendo en castigar duramente a los sospechosos de herejía y blasfemia. Dos años mas tarde y a pesar de la decisión del Papa, Felipe el Hermoso encarceló a De Molay, al tesorero de la Orden, Geoffrey de Charney y al resto de los Caballeros Templarios. De Molay y Charney, calculando los años que deberían sufrir encarcelados, flagelados y torturados, decidieron dar un paso drástico y retractarse de sus Pseudo-confesiones.

Esto enfureció al Rey de Francia y ese mismo DIA, 18 de Marzo de 1314, ordeno matarlos, siendo quemados en la hoguera en L'ille de France, Paris. Un detalle interesante de ese evento es el que al ser subido a la hoguera y haciendo notar la injusticia del acto, De Molay maldijo al Rey Francés Felipe el Hermoso y al Papa Clemente V. El Papa murió un mes después, de disentería y el 29 de Noviembre del mismo año, el rey se mato por una caída del caballo. Más aun, la leyenda dice que De Molay maldijo a la casa real francesa hasta la "treceava generación", justamente la de Luis XVI, muerto en la guillotina durante la Revolución Francesa.

Una copia original del pergamino de Chinon esta guardada en el Archivo Secreto del Vaticano. El pergamino original/original "desapareció" durante tres siglos. Resulta que fue archivado en un lugar erróneo del Archivo del Vaticano, hasta que en el año 2001, una joven investigadora italiana, Bárbara Frale, lo encontró en uno de los miles estantes de la Biblioteca y Archivos Secretos del Vaticano.

El actual Papa Benedicto XVI, siendo Prefecto Amerito para la Conservación de la Doctrina de la Fe, decidió hacer publico este documento e incluso dar la posibilidad de ser adquirido, por la módica suma de 5900 Є, como lo señalé anteriormente. El Pergamino de Chinon es un demoledor documento que el propio Vaticano saca a la luz. Un detalle muy significativo, que viene a probar lo que durante todos estos siglos han mantenido la mayoría de los historiadores y los propios templarios, que las acusaciones contra la Orden del Temple fueron falsas y motivadas única y exclusivamente por una conspiración.

Cuales son entonces las similitudes o diferencias entre la Orden de los Caballeros Templarios y la Francmasonería?

Son dos ordenes diferentes a lo largo del tiempo.

Los templarios eran cristianos, en cambio en la masonería no hay religión prevalente, es decir que para pertenecer a la orden masónica la religión no es mirada. Como ejemplo, José Martí era masón y era católico, y Gandhi era masón y era hindú. La Orden del Temple fue una orden medieval de carácter religioso y militar cargada de tintes legendarios, nacida después de la primera cruzada. En la masonería una de las leyendas más importantes de la orden masón o Francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, la fundación de la orden masónica.

De las distintas ramas y múltiples sistemas a que ha dado origen la divergencia de opiniones que existen con respecto al origen de la Francmasonería, dos han tenido el privilegio de predominar, si no en absoluto, de una manera tan absorbente y avasalladora cuando menos, que durante largo tiempo han hecho enmudecer a todas las demás. Una de ellas es la rama bíblico-simbólico-filosófica que atribuye el origen de la Francmasonería a la construcción del célebre Templo de Salomón y la otra, místico- caballeresca, que concede este privilegio a la no menos célebre y renombrada Orden de los Templarios. Esta última adquirió tal preponderancia durante la segunda mitad del siglo XVIII, que todos los demás sistemas se vieron postergados y reducidos al silencio y la inacción en los principales Estados del Continente Europeo.

Grandes y empeñadas controversias se han mantenido durante muchísimos años en pro y en contra de esta Orden y de la verdad de las acusaciones de que fueron objeto. Esta cuestión parecía haberse olvidado ya por completo, cuando a mediados del siglo XVIII, por instigación de los jesuitas según afirman ciertos autores, resucitóse de nuevo esta cuestión, poniéndose formal empeño por parte de muchos en defender la memoria de los Templarios

A fines del siglo XVII, se descubrió en Alemania en el sepulcro de un Templario, muerto antes de la persecución de la Orden, una especie de talismán en el que están trazados varios signos gnósticos, como la escuadra y el compás; la esfera celeste; una estrella de cinco puntas, llamada el pentágono de Pitágoras, adoptado también por los Ophitas, y por último, las ocho estrellas del ogdoade gnóstico.

Prescindiendo de las numerosísimas versiones históricas que circulan respecto a tan controvertida materia, es opinión unánimemente admitida hoy por todos los escritores eruditos e imparciales, que la intervención de los Templarios en la Francmasonería, es hija de la fantasía del escocés Miguel Ramsay, creador de los grados de Escocés, Novicio y Caballero del Templo o Templario, en los que por primera vez se lanzó el considerar a la Orden de los Templarios, como fuente y origen de la Francmasonería.

14 de Febrero, 2008

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sábado, agosto 18, 2007

TEMPLARIOS Y MASONES




ZHYUL ARROYO DE MARTÍNEZ

A menudo se ha planteado la cuestión de si existe algún ritual esotérico original y oficial de la antigua Orden del Temple. Es obvio que tal ritual no puede existir dado que el Temple no era una orden esotérica ni funcionaba oficialmente como tal. Existe sí una Regla monástica bien conocida que sufrió alguna alteración aquí y allí en el tiempo y no podría darse otra cosa. Los templarios eran originalmente monjes caballeros y así funcionaban. Ahora bien, en el seno del Temple surgió a mediados del siglo XIII una corriente esotérica limitada a un círculo restringido de dignatarios de la Orden. Los rituales (si cabe tal nombre) que puede haber tenido este círculo no nos han llegado directamente pero hay fragmentos muy significativos que se han deslizado dentro de los Estatutos Secretos de los templos, algunos de ellos en España.

Durante mucho tiempo se sostuvo erróneamente que el Q.·. H.·. Von Hund fue iniciado en Paris, en 1743 por uno de los Estuardo. Se probó que esto no podía ser así pues ninguno de los Estuardo se hallaba en Paris para esa fecha. Pero luego se estableció que su iniciador fue otro Templario Escocés, ALEXANDER MONTGOMERY, Conde de Eglinton, quien era el famoso EQUES a PENNA RUBRA (Caballero de la Pluma Roja) (Fuente: Baigent y Leigh "The Temple and the Lodge", Cap. 14, de acuerdo a los archivos del Grupo Stella Templum). Esto contribuye grandemente a aclarar un punto oscuro respecto del cual muchos grandes especialistas (incluso René Guénon) se equivocaron.

Karl Gotthelf, Barón Von Hund fue iniciado en 1742 en Francfort y recibió los altos grados en 1743 en el Capítulo de Clermont en Paris. Después afirmó haber sido recibido en un Capítulo Templario en Inglaterra en presencia de Lord Kilmarcock por un caballero anónimo cubierto con un tocado con una pluma roja. Esto ahora ha quedado definitivamente establecido y aclarado, de acuerdo a lo que indicamos antes.

En realidad los únicos Ritos Mas.·. que tienen una conexión real y directa con el Temple en cuanto filiación son el Rito Escocés Rectificado (originado en la Estricta Observancia templaria que deriva de von Hund) y el Rito Sueco (fundado por los templarios en el exilio y cuyo Gran Maestre es el rey de Suecia).

En cuanto al Temple digamos que la Ceremonia de conferir Grados en mi filiación templaria es estrictamente tradicional. Es un ritual muy simple que viene documentadamente de antaño y al que en otras corrientes de templarismo le han adosado un sinfín de fantasías y condimentos de tipo religioso que están fuera de lugar, pues lo iniciático se halla muy por encima de cualquier forma de religiosidad exotérica. Y la Caballería es por cierto iniciática. La masonería también es iniciática (cuando se trata de una filiación válida) pero de un nivel menor, corresponde como es sabido a las denominadas iniciaciones artesanales.

Deseo referirme ahora al tema de las relaciones entre la Orden del Temple y la masonería operativa medieval. No se puede hallar seriamente una vinculación entre el Temple y la masonería especulativa nacida en el siglo XVIII con la Gran Logia Unida de Inglaterra. Esta última fue una desviación de la recta vía (como señala muy adecuadamente el Barón von Sebottendorf en su célebre obra) y provocó un cambio casi inmediato de las relaciones entre la Iglesia y la Masonería. Hasta ese momento la Iglesia había protegido a los masones que construían sus catedrales. Pero luego de ese cambio siguieron las excomuniones conocidas y que no es del caso enumerar ni discutir.

Existen diversas obras tendientes a probar la estrecha relación entre Temple y Masones. Algunas de ellas son bonitas y bien escritas como la de John J. Robinsón "Nacidos en sangre" pero la solidez de pruebas y el aparato crítico brillan por su ausencia. No es un tema fácil y hay que recurrir en parte a tradiciones orales y, felizmente, a las pruebas sólidas que también las hay y muchas.

En cuanto a tradiciones orales se sabe de la muerte del traidor y delator Squieu de Floyran, apuñalado por miembros de las guildas de constructores inmediatamente después del arresto del Gran Maestre Jacques de Molay y de los Caballeros para ser sometidos a la infame parodia de juicio que todos conocemos.

Pero esto no alcanza y algunos autores se dedicaron a buscar evidencias más sólidas. Particularmente destacable en tal sentido es el francés H.·. Paul Naudon, ya en el Or.·. Et.·. . Su obra "Les origines religieuses et corporatives de la Franc-Maçonnerie" 4ta. edición, Dervy, Paris, 1979 contiene mucho material de gran valor al respecto y, por supuesto, este autor aniquila las pretensiones de quienes audazmente sostienen que las relaciones entre ambas Ordenes fueron inexistentes. Toda la primera parte de este libro que cito, en particular los capítulos VI y VII, están dedicados a probar, documentos en la mano, la estrecha relación entre Temple y Masones Operativos. Y además abundan los detalles de interés en cuanto a la continuidad del Temple a lo largo de los siglos. Esto resulta particularmente importante para todos los que somos portadores de una filiación templaria. Pero hay mil cosas más a destacar como el derecho de franquicia y la relación del Temple con los franc mestiers que permitía a los oficios (en particular el de la construcción) desempeñarse dentro de los dominios templarios (por ejemplo las comanderías) libres de los impuestos fijados por el rey, el señor del lugar o las municipalidades. Estas exenciones justificaban (además de el hecho de ser ellos hombres libres y no siervos) el calificativo de franc. Pero una cosa eran estos y otra los simplemente libres por no ser siervos (como el mismo Naudon señala y analiza).

De particular interés para los templarios actuales es lo siguiente que no resisto la tentación de citar debido a mi prolongado interés en el simbolismo iniciático de la Catedral de Metz.

Traduciremos fielmente a Naudon, l.c. p.113-14 " Citemos finalmente al caso de Metz, donde los Templarios instalaron una comandería a partir de 1133. Ella creció rápidamente y ya se hallaba profundamente arraigada cuando San Bernardo mismo vino a la diócesis a predicar la Segunda Cruzada en 1147. Es interesante señalar que hacia fines del siglo XIII una fraternidad de masones se reunía en el oratorio de la comandería de los Templarios de Metz. En 1285, se encuentra el nombre de "Jennas Clowanges, li maires de la frairie des massons dou Temple" (Jennas Clowanges, el alcalde de la fraternidad de masones del Temple). Una lápida funeraria, descubierta en 1861 frente a la capilla, recuerda la memoria de cierto "Freires Chapelens Ki fut Maistres des Mazons dou Temple de Lorene "(Freire Capellán -o sea que fue Maestre de los masones del Temple de Lorena) durante veintitrés años y que murió "la vigille de la Chandelour lan M. CC. IIII. XX. VII (1287)" (la vigilia de la Candelaria el año 1287).

Ha aparecido en los últimos tiempos otra pretendida filiación. Se trata de la OSTI (Orden Soberana del Temple Iniciático) con sede principal en Paris. La filiación reposa sobre la "Carta de Larmenius". Respecto de esta "Carta" que ha sido muy discutida (dado que es un documentado evidentemente fraguado) es muy recomendable ver la "Historia Pintoresca de la Francmasonería" de F.T.B. Clavell (hay una versión mejicana con el título de "La Historia Secreta de la Francmasonería", Editora y Distribuidora Mexicana, 1975) y también el libro de Valentín Erigene "Napoleón et les Societés Secretes”, Chanteloup, Paris, 1986. Las mismas consideraciones se aplican estrictamente a todos los grupos neotemplarios que basan su "legitimidad" en la Carta de Larmenius.

Esta Carta constituye uno de los fraudes más escandalosos que registra la historia del neotemplarismo. Se trata de justificar pretendidas filiaciones actuales de la Orden del Temple, todas ellas de origen muy reciente, sin la menor legitimidad y sin la menor raíz en el pasado. Tan pronto una orden neotemplaria invoca tal Carta pone de manifiesto que nada la vincula en realidad a la primitiva Orden del Temple. Hagamos un poco de historia siguiendo a Clavel. En 1715 Felipe de Orleáns revivió una sociedad fundada en 1682 por varios grandes señores de la corte de Luis XV. Este era un grupo machista en sus finalidades, secreto en sus procederes y cuyo objetivo final era...el total dominio del hombre sobre la mujer. Es innecesario decir que tenía tan poco que ver con el Temple como con los viajes espaciales.

Se lee en la "Historia Amorosa de los Galos" de Bussy-Rabuttin que pertenecían a ella Manicamp, el Caballero de Tilladet, el duque de Grammont, el marqués de Birán y el conde de Tallard. Cada uno de los asociados llevaba un distintivo que representaba a un hombre pisoteando a una mujer, algo parecido a las estampitas donde vemos al Arcángel San Gabriel pisoteando al demonio...

Rápidamente ingresó al grupo un gran número de jóvenes libertinos. Había pruebas y "novatadas" para los ingresantes a las que debió someterse incluso el Duque de Vermandois. Incluso el Delfín terminó por ingresar pero por respeto a su rango fue eximido de las pruebas. Con Felipe de Orleáns se redactaron nuevos estatutos y se coloca como Gran Maestre al Caballero Francisco Tomás Teobaldo de Alejandría. Este, en connivencia con Felipe de Orleáns, adoptó para el grupo el nombre de Orden del Temple y se le concedió la facultad de designar sucesor. Entonces apareció un jesuita, el P. Bonnani, gran anticuario y erudito y además excelente dibujante. Este fraguó la Carta de Larmenius, añadió en ella la aceptación y firmas de personajes notables pertenecientes a diferentes épocas y asignándoles ficticias altas funciones en el Temple a partir de Jean Marc L' Armenius (el armenio) o Larmenius, sucesor designado por Jacques de Molay antes de morir en la hoguera.

Por supuesto todo era estricta fantasía y fraude, creando un falso linaje sucesorio desde Jacques de Molay hasta esa fecha.

Pero no terminó aquí la historia tan pintoresca de este engendro pretendidamente templario. Llegaron a enviar delegados a negociar con la Orden del Cristo de Portugal (legítima sucesora del Temple pero donde la continuidad de filiación ya se había perdido en ese mismo siglo XVIII). El rey Juan V de Portugal (quien era además el Gran Maestre de la Orden) averiguó por medio de su embajador en París, Luis de Cunha, los antecedentes de estos sujetos y del grupo francés. El rey indignado mandó a encarcelarlos. Uno de ellos pudo escapar, encontrando asilo en Gibraltar. El otro, no tan afortunado, fue deportado después de dos años de cárcel a Angola donde murió.

La sociedad, sin embargo, siguió existiendo en Francia y, para sobrevivir, en los años previos a la Revolución Francesa, adoptó el nombre bien vulgar de "Sociedad del lomo de vaca". Sus miembros fueron dispersados hacia 1792. En esa época el "Gran Maestre" era el duque de Cose-Brissac, quien fue asesinado en Versailles durante esos años agitados.

Pero la historia no terminó ahí. El H.·. Ledru, hijo del médico del duque de Cose-Brissac, compró en un remate un mueble que había pertenecido al duque. Y ahí encontró ocultos la "Carta de Larmenius", los Estatutos de 1705 y el libro de actas. Alrededor de 1804 enseña esos documentos a los HH.·. MM.·. de Saintot y a Raymond Bernard Fabre-Pralaprat. Este último era ex-seminarista y médico. Y ahí surgió de nuevo la idea de revivir a la Orden del Temple. Se le propuso al H. ·. Ledru ser el Gran Maestre pero no aceptó. Por fin se designó al H.·. Radix de Chevillon quien no quiso aceptar sino el cargo de Regente y, con ese rango, inscribió su nombre en la carta de Larmenius abajo de la firma del duque de Cose-Brissac (a quien jamás vio en su vida). Y a partir de ahí nacen diversas filiaciones neotemplarias que citan orgullosamente a la Carta de Larmenius como "prueba" de su autenticidad. La OSTI es una de ellas y, además, oculta el nombre completo de Fabre-Pralaprat: lo designa solo como Raymond Bernard para que se asemeje al homónimo que fuera después dignatario de AMORC (de la que fuera expulsado) y de OSTI: prueba evidente de engaño. Como si todo lo anterior fuera poco consiguieron el auspicio de Napoleón Bonaparte a quien engañaron. Para ello se valieron de la Carta y, además, de un relicario de cobre conteniendo cuatro trozos de huesos de los templarios muertos en la hoguera, una espada de hierro que afirmaban había pertenecido a Jacques de Molay, un casco de hierro con adornos de oro que decían ser de Guy hermano del Delfín de Auvernia, una cruz de marfil y tres mitras de tela y otros trastos. Todo esto, después se supo que era absolutamente falso, según documentos depositados, entre otros lugares, en la biblioteca de Morrison de Greenfield. Los huesos calcinados de los Caballeros fueron preparados por Leblond y Fabre en la casa del primero, calle de Marmouzets. El H.·. Leblond compró el pequeño relicario de cobre, la espada que se pretendió luego que era de Jacques de Molay y los otros trastos fueron comprados por el H .·. Leblond a un mercader de hierro viejo del mercado de San Juan y a un casullero que vivía por ahí cerca. El H.·. Arnal fue quien consiguió el casco con embutidos de oro, el que había pertenecido en otros tiempos a un depósito de armaduras de propiedad del gobierno. Y todavía se podrían añadir algunos otros pintorescos detalles...

Para esto remito a la obra citada de François Timoleón Bègue Clavel, de donde obtuve estos datos tan valiosos y amenos. Concluyo pues este escrito que previene de una falsa filiación templaria: la OSTI. Pero no son los únicos...

En cuanto a otras filiaciones templarias legítimas no masónicas diré lo siguiente. La filiación muy legítima y real de la Orden del Cristo de Portugal desgraciadamente se interrumpió en el siglo XVIII, según me informó el P. Das Neves entonces Vicerrector de la Universidad Católica de Lisboa. Actualmente la Orden sigue existiendo pero a los Caballeros se los nombra por decreto del presidente de esa república (lo cual es honorífico pero nada tiene de iniciático).

Es cuanto.


PAX ET FRATERNITAS


ZHYUL ARROYO DE MARTÍNEZ