domingo, noviembre 09, 2008

LA PIEDRA BRUTA: OBJETO, SUJETO Y HERRAMIENTA

por Q:. H:. HVM
R.L. Cabo de Hornos N°184
Punta Arenas, Gran Logia de Chile

Hércules hace un parangón entre ese bosque [El oscuro bosque que oculta al León de Nemea] y su persona, y se dice: ¿Esa enredada selva representa mis propias entrañas? ¿De qué materia estoy hecho? ¿Por qué es preciso que dependa de mi piedra bruta y vil para ascender espiritualmente? ¿Por qué debo modificarla sin sentir repugnancia por su aspecto duro, insoluble, su olor infecto, su coloración negra y sus jirones sórdidos?  ¿Por qué ésta, mi materia, aún tan imperfecta, es el material reservado por la Divinidad para sus elegidos? ¿Por qué en su basto y torpe contenido, efectivamente encuentro todo lo que desean hallar los filósofos? ¿Por qué esta masa informe hecha de tinieblas y de luz, de mal y de bien, mezclados en la peor de las confusiones que aparentemente nada contiene, encuentro los medios de mi propia superación?   Apiano León de Valiente, Los Doce Trabajos de Hércules

INTRODUCCIÓN

Como sabemos la piedra ha tenido desde tiempos inmemoriales distintos significados para el Hombre. Desde antes de la aparición de las primeras sociedades, desde los primeros asentamientos, el ser humano encontró en las cualidades de las piedras representación de virtudes divinas y humanas, prueba de ello fue su temprana utilización en lápidas sepulcrales y objetos de veneración religiosa. Su utilización puede considerarse como una manera primitiva de arte y como intentos por conferir una capacidad comunicativa a la piedra más allá de la forma que la naturaleza le otorgara originalmente.

Posteriormente, con el advenimiento de la cultura, el ser humano fue desarrollando tanto sus habilidades comunicacionales como de construcción y consecuentemente, comenzó a utilizar estas últimas no sólo para levantar estructuras que proporcionaran cobijo, seguridad y dominio de la naturaleza, sino que también para comunicar ideas, conceptos y experiencias.

Desde antes de las grandes construcciones babilónicas, pasando por las pirámides egipcias, las ciudades griegas y romanas, llegando a las grandes catedrales medievales, los hombres que proyectaron y levantaron estas magníficas edificaciones fueron perfeccionando su arte. El proceso constructivo comenzaba materialmente cuando la piedra, en su estado más natural, recién cortada de su veta, era retirada de la cantera para ser sometida al trabajo que el picapedrero debía efectuar a fin de hacerla útil al plan constructivo a seguir: dándole la forma debida, las dimensiones adecuadas y el pulimento necesario.

Para cada etapa del proceso descrito se fueron iniciando hombres con especiales características, no tanto por sus conocimientos y habilidades previas, sino por su carácter y su actitud para enfrentar el arduo trabajo. Es así que este proceso se asimiló simbólicamente al mismo proceso constructivo, lo que al cabo de varias centurias culminó con el surgimiento de la Mas\especulativa. Ésta adoptó el lenguaje arquitectónico, transformándolo en símbolos del propio trabajo de perfeccionamiento humano, creando un sistema semiótico esotérico que recogía vastas y profundas enseñanzas ancestrales, que serían develas de modo gradual únicamente a aquellos dignos de tales conocimientos.

DESARROLLO

La Piedra Bruta en sí es aquella que es recogida directamente de la tierra, por lo que de modo natural, cada una posee las formas más diversas fruto de la acción de las fuerzas de la Naturaleza.  En general, se puede decir que una piedra bruta, al no tener una forma definida, al estar llena de impurezas e imperfecciones, no tiene un propósito definido, por lo que su utilidad es mínima. No obstante, contiene en sí toda la potencialidad de una obra de arte, la potencialidad de la trascendencia.  Es por ello que se escogen determinadas piedras brutas para la construcción, por la  potencialidad que se ve en ellas.

Libremente se extraen las piedras de la tierra y se sopesan ante los planos de la obra. Como signo de Igualdad se colocan unas junto a otras de su misma naturaleza, son talladas y pulidas con las mismas herramientas y bajo la misma regla, para que Fraternalmente cada una pueda ser integrada armónicamente a la Obra y, con ello, alcanzar por fin su noble propósito.

Es indudable el correspondencia entre estas piedras brutas y nosotros HH.: AA.:, puesto que hemos sido sacados de las entrañas del mundo profano, llamados a que libremente nos uniéramos a la Ord\ y que junto al resto de nuestros QQ.:HH.: pusiéramos manos a la obra para tallarnos y pulirnos a nosotros mismos, con el objetivo final de ser partícipes de la Gran Construcción.

El A.: debe labrarse a sí mismo, pues es la piedra bruta. Debe librarse de los vicios profanos y de sus propios defectos, de la pereza, el egoísmo y la falta de propósito vital. Debe prepararse para ser útil, debe perfeccionarse a sí mismo y encontrar su esencia. Debe encontrar el valor de la Libertad, de la Tolerancia y de la Fraternidad. Para esto la Mas\ le muestra un camino que ya han recorrido otros antes que él, pero que por definición es un camino personal. Las señales de este camino le son mostradas gradualmente y le van ayudando a internalizar un sistema valórico (moral y de autoconocimiento) que le guiarán. No obstante, la enseñanza masónica no es una metafísica, no es un dogma, es un método, un método de trabajo.

El A\ entonces, es al mismo tiempo objeto y sujeto de su trabajo, pues se somete cual piedra bruta al desbastamiento que el mismo se proporciona. Y no sólo eso, las herramientas para tal tarea, no son otras que las que el mismo ha desarrollado para sí desde el momento de su iniciación.

Las herramientas de 1° Gr\el mazo y el cincel, simbólicamente nos hablan respectivamente, tanto de la necesidad de la energía y la fuerza de voluntad que debemos aplicar permanentemente en nuestra labor de desbastado, como de la necesidad de mantener el control inteligentemente sobre lo que debemos labrar. La fuerza sin control no sirve de nada, así como tampoco el control sin fuerza. En otras palabras, tanto nuestra emoción y motivación (fuerza) como nuestro racionamiento y reflexión (control) deben equilibrarse criteriosamente ante la tarea de autoperfeccionamiento.

La visión meliorista que la Mas\ tiene acerca del hombre, puede resumirse en esta afán de mejoramiento y desarrollo constante. Lo particular de esta concepción, es que no predefine una Verdad revelada acerca del propósito de la Vida, sino que por el contrario insta a que cada hombre encuentre en sí mismo y por sí mismo aquella Verdad que busca y que le dará sentido a su vida.

Ahora bien, hasta el momento se ha planteado reiteradamente que el trabajo de desbastamiento de la piedra bruta es un trabajo personal e intransferible, no obstante, esto no quiere decir en modo alguno que el producto de este perfeccionamiento muestre resultados que sólo servirán para cada cual. Muy por el contrario, cada piedra esculpida al fin, debe participar en la Gran Obra, en la Humanidad, aportando su ser y su hacer al desarrollo de la misma.

La responsabilidad del masón en la construcción del edificio espiritual, entonces, es doble, por cuanto, exige esmero en el pulimento de la propia piedra bruta, de la propia conciencia y en la edificación en el mundo profano de una Comunidad, una Sociedad y una Humanidad basadas en los principios masónicos de la tolerancia, la igualdad espiritual de los hombres, la libertad de las conciencias y la fraternidad. Entonces, se puede afirmar que existe una Labor Arquitectónica Espiritual y una Labor Arquitectónica Social, y si bien la Mas\ reconoce la importancia de ambas, la segunda se genera cuando la primera ha hecho efectivamente el trabajo de transformar la cosmovisión de sus iniciados, cuando estos han logrado por sí mismos percibir la realidad sin la venda de la ignorancia, la superstición, el dogmatismo o la ambición, cuando la luz de la Verdad ha anidado en sus corazones y sus acciones en el mundo profano son el fiel reflejo de esto.

Para cumplir con su labor de pulir su piedra cada HH\ masón debe cumplir con tres requisitos:

1.                 Conocimiento de sí mismo y del mundo.

2.                 Dominio de sí mismo y de su accionar en el mundo

3.                 Búsqueda personal de la Virtud y aspiración honesta a una Humanidad dichosa y justa.

Tanto el conocimiento de sí mismo, como el del mundo, son una tarea permanente. De especial importancia es el primero, por cuanto de una u otra manera, el conocer quién es uno realmente, permite saber por qué ve el mundo de un determinado modo. Asimismo, el conocimiento acerca de los propios defectos y virtudes, permite guiar de mejor manera el trabajo de autoperfeccionamiento.

El acrecentamiento de la autoconciencia y de la conciencia que se tiene del mundo, permiten mejorar el dominio que uno tiene de sí mismo al equilibrar exitosamente emociones, razonamientos y conductas, de modo de que exista coherencia y honestidad entre lo que sentimos, pensamos y hacemos.

Es posible pensar que las dos etapas anteriores, constituyen el camino escogido para la búsqueda de la Virtud y la satisfacción de nuestro afán de una mejor Humanidad, o sea, el método para nuestro propósito.

CONCLUSIONES

1.      Al develar el simbolismo del desbastamiento de la piedra bruta, la Mas\ da cuenta de que la tarea de cada A\ es el incesante y metódico perfeccionamiento personal. Para ello cuenta con las enseñanzas de la Ord\ que le permiten disponer de una guía para tal trabajo. No obstante, el camino debe hacerlo por sí mismo.

2.      El A\ es objeto, sujeto y herramienta de su perfeccionamiento, pues su accionar opera sobre sí mismo con los instrumentos (conocimiento, habilidades, motivación) que el mismo debe desarrollar, para alcanzar su verdadero propósito vital.

3.      La Mas\ proporciona al A\un Sistema Valórico que le permite en cada golpe de mazo, en cada hendidura de cincel, labrar su propia piedra en plena concordancia con la Gran Obra. Pues, si bien su trabajo es fundamentalmente individual, el resultado de su perfeccionamiento, tiene un propósito más amplio, que no sólo le beneficiará personalmente, sino que contribuirá efectivamente al mejoramiento de toda la Humanidad.

4.      La antigua máxima indica que "La Mas.: es en todo tiempo y lugar lo que son sus hombres",  por tanto, cada Q.:H.: es responsable ante sí y ante los demás de mantener su constante perfeccionamiento, pues de éste depende la permanencia y la virtud de la propia Ord.: 

REFERENCIAS:

1.      A.F.  Cuando el Dedo Señala la Luna, sólo el Necio Mira el Dedo   Enhttp://perso.wanadoo.es/lomise/acacia046.htm

2.      Baez, Adrián & Verdugo, Pedro  Huella Humeante de Cinceladas Piedras  En Revista Masónica de Chile N° 7/8 Noviembre / Diciembre 2004. R\L\ Prometeo N°101, Chile

3.      Berrío Cárdenas, Alonso Del Labrado Colectivo de la Piedra Bruta   Enhttp://www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias/Labrado%20Colectivo%20de%20la%20Piedra%20Bruta.htm  R\ L\ Armonía Nº 39, ORD\ de Medellín, Gran Logia de Colombia.

4.      Contreras Seitz,  Manuel Eduardo   El Símbolo   En www.freemasons-freemasonry.com  R\L\ "Reflexión" Nº 103  Gran Logia de Chile

5.      Güenón, René  La Iniciación y Los Oficios  Cap. I, Parte II, de Mélanges, Gallimard, París, 1976. No publicado aún en castellano. Traducción: Nadia Citon Sbroggio y Yamileth Brenes Conejo  En http://www.geocities.com/symbolos/rguenonb.html

6.      Guzmán Villena, Víctor Manuel La Piedra Sagrada En http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/temas/filosofia26.htm

7.      Inchausti, Raúl (Redactor) El Símbolo de la Piedra En http://www.uninet.com.py/fraternus/simbolo_piedra.html    R\ L\ Federico el Grande N°3 

8.      Inchausti, Raúl (Redactor) La Piedra Bruta  En http://www.uninet.com.py/fraternus/piedra_bruta.html  R\ L\ Federico el Grande N°3 

9.      Jans, Sebastián La Piedra Bruta y la Perfectibilidad del Hombre Enhttp://members.tripod.cl/jans/plancha4.html

10.  Jans, Sebastián Misión de la Franmasonería de Fin de Siglo Enhttp://members.tripod.cl/jans/plancha1.html

11.  León de Valiente, Apiano   Los Doce Trabajos de Hércules   Enhttp://www.angelfire.com/zine/cas/hercules.html

12.  Martinez Logiurato, Fermin  La Piedra Bruta y la Moral del Aprendiz  Enwww.freemasons-freemasonry.com  R\L\ Unión Fraternal N° 21 Gran Logia de Panamá

13.  Negrete Ramírez, Gerardo La Piedra   En http://www.arcanorevista.com/glvalledemexico/accionmasonica11/piedra.html  R\L\ Acción Masónica N°11

14.  Pauls, Julio Trabajo Masónico  En http://www.geocities.com/tallermasonico/trabajo.htm

15.  Pérez Pardella Luchessi, Angel   Un Gran Arquitecto Para Una Gran Obra    Enhttp://www.uninet.com.py/fraternus/un_arquitecto.html

16.  Tachahuer Sebök, Jorge  El Dignificante Trabajo de Autoperfeccionamiento  En Revista Masónica de Chile N° 3/4 Mayo/Julio 2004. R\L\ Germinación N°81, Santiago, Chile.

17.  Tachahuer Sebök, Jorge  Filosofía y Meliorismo  En Revista Masónica de Chile N° 1/2  Marzo / Abril 2005. R\L\ Germinación N°81, Santiago, Chile

18.  Trejos, Fernando   La Piedra   En http://www.geocities.com/glolyam/s5ftre.htm

19.  Trochu, Sandrine   La Piedra Bruta  En http://usuarios.lycos.es/humanitas/id69.htm

20.  Varela, J.R.    Instalación 6002   En http://usuarios.lycos.es/jrvarela/PLANinstalaciON.htm

21.  Vega Mora, Héctor (2005) Arquitectónica del Templo  Gr\1° R\L\ Cabo de Hornos N°184, Punta Arenas, Chile

22.  Wirth, Oswald (1979)   El Libro del Aprendiz  Santiago de Chile

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domingo, noviembre 02, 2008

Literatura Masónica

Muy interesante Blog Masónico (http://elmoreh.blogspot.com/). Adjunto la presentación de su autor.

El masón debe ser un hombre que se distinga por el cultivo de sus virtudes y por el dominio de sus instintos. Sólo un espíritu elevado es capaz de arrebatar los sagrados misterios que se ocultan tras los símbolos y las alegorías milenarias de nuestros Templos.

Aquí os ofrezco la bibliografía básica que todo masón que se aprecie de serlo debe de leer y releer constantemente. En las páginas de estos libros encontrarás pistas del secreto masónico, sin embargo jamás llegueis a la cojclusión a la que llegan algunos profanos, que piensan que el leer libros con tópicos masónicos los llevará realmente a ser masones..jamás!

El verdadero masón es un ser conciente que sabe que la SABIDURÍA es su principal objetivo y que el cultivo de la inteligencia y la razón a través del perfeccionamiento de sus sentidos es la única vía para llegar al Gran Arquitecto del Universo que llevamos cada uno de nosotros.

Hermanos y Hermanas de todos los Ritos y Logias, saciad vuestra sed de conocimientos.

Paz eterna

M.'. mas.'. Sealtiel Enciso Pérez

México

masondesudcalifornia@gmail.com

 

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EL SIMBOLISMO DEL TRIGO

 

Manuel Garijo

El trigo simboliza el paso del estado salvaje, cuando el hombre todavía no se había sedentarizado y vivía de caza, pesca y recoger frutos salvajes, a la dominación de la naturaleza, su control y gestión del medio de un modo más sostenible y sedentarizado.

Luego vendrá la concienciació n, por la selección de las especies vegetales ("Separar el buen grano de la cizaña" del griego "zizania").

Fue un acontecimiento considerable para la Humanidad. Por aquel entonces se pasó del paleolítico (paleo = antiguo) a una nueva era: el neolítico (neo = nuevo). Fue la"Revolución Neolítica", hace de ello unos 100 000 a 5000 años.

De modo que fue con el trigo que se empezó a sembrar, cultivar y cosechar, en todos los sentidos de la palabra, tanto agrícolas como sociales. Giro decisivo de la civilización, por primera vez, la especie humana ha actuado sobre la naturaleza y el medioambiente, para mejorar rotundamente su subsistencia y regularizar la producción, en su beneficio.

El cultivo del trigo nada tiene de espontáneo. Cuanto más se esmera uno, más produce. Requiere programar las cosechas, seleccionar las semillas y las tierras, labrarlas, proteger los cultivos de los elementos naturales, quitar las "malas hierbas".Parece transmitir un sentido moral a la labor humana, transcendiendo incluso el aspecto físico hacia valores espirituales.

Después de cosechar el trigo, todavía se tiene que seleccionar los granos, hacer harina y transformar esta en pan o demás alimentos.

Es como una obra alquímica por los 4 elementos: producido en la tierra, se le añade agua (y ocasionalmente levadura), luego se deja que suba (aire) y al final se utiliza el fuego para cocer la pasta. ¡Un verdadero tratamiento simbólico!

De lo contrario el trigo que desarrollaría sus cualidades nutritivas.

Pensemos también en el símbolo de la semilla. Sin sembrar no se puede cosechar.

Si el trigo no « muere », y se mantiene putrefacto en la tierra, su semilla no dará paso a una nueva planta, una nueva vida vegetal.

Recordemos en este aspecto, el culto de Demeter, en la antigua Eleusis y como no, las fiestas dedicadas a Ceres de los Romanos, las famosas fiestas de la cosecha.

Plinio el antiguo decía que durante el invierno los incipientes plantones de trigo "se nutren de la tierra". Cabe comprender que aquí se trata no tanto de un mecanismo de absorción ordinario, sino de una acción aérea casi etérea en el sentido antiguo de la palabra, ligada a la naturaleza sutil del medio.

La labranza y el sembrar inician un calendario laboral con el que el hombre dependerá constantemente del ritmo de la tierra y seguirá las temporadas. Recordemos el poema de Hesíodo, en el alba de la historia griega, titulado precisamente "Los trabajos y los días".

El gesto de sembrar trigo seguirá siendo uno de los más simbólicos del hombre, de ahora en adelante integrado en la naturaleza domesticada. Movimiento regular como el del péndulo de un reloj, evoca la medida del tiempo que pasa, la comunión con el medio y el fervor por una vida futura. Gesto de eternidad, ya no solo se trata de una técnica, sino de un arte y de un rito.

Como lo canta Ricardo León en el Amor de los Amores:

"Yo he visto las yuntas perezosas, labrando la besana y hender la reja el húmedo terruño, y caer, como una lluvia de oro, la simiente; he visto verdear la mies y encorvarse al batir el viento y madurar al sol, caer al filo de las hoces, yacer agavillada en los surcos, bambolearse en los carros gemidores y desbordarse en las eras, crujir bajo los trillos, molerse en la aceña, tostarse en el horno, convertirse en blanquísimas hogazas... "

Y luego llega la cosecha…

"En mi alrededor, tan solo veo oro por todas partes, el color de la cosecha".Paul Claudel.

Desde los frescos egipcios, hasta los cuadros contemporáneos, pasando por los impresionistas y la escuela de Barbizon en el siglo XIX, los pintores siempre han intentado plasmar en sus obras este mágico momento de la cosecha del trigo. Su color dorado glorifica el trabajo humano: ¡Es el oro de la tierra, el oro de la labor! El haz de trigo siempre ha simbolizado prosperidad y felicidad. Como amuleto, se coloca delante de una casa nueva, cuando la carpintería está acabada, o encima de la puerta de la casa.

Mircea Eliade considera el trigo como una planta sagrada, en Historia de los Mitos y de las creencias religiosas.

Entre los símbolos relacionados con la cosecha, recordemos a la propia herramienta empleada, la guadaña que simboliza la muerte.

En la antigua Egipto, esta dimensión sagrada, divina, del trigo tenía un valor resurreccional. Lo encontramos por ejemplo en los bajorrelieves del Templo de Isis en los que se puede observar la momia de Osiris, con un sacerdote espigando el trigo, en símbolo de renacimiento. Se encuentra de nuevo el mismo símbolo en las estatuitas de arcilla de Osiris que contienen granos de trigo y que se colocaban en las tumbas, para garantizar la supervivencia de los muertos en el más allá. Esta estrecha vinculación entre la celebración de las temporadas, la muerte y el renacimiento del dios y la posibilidad de una vida, más allá de la tumba, muestra claramente la estrecha relación que existía entre el trigo y Osiris, el símbolo manifiesto de la resurrección que custodiaba en la religión egipcia.

En la simbología cristiana, el trigo y el pan son símbolos de fecundidad de la tierra, en el Antiguo Testamento [Génesis 27,28; Deuteronomio 8,7-9]. Es el obsequio de Dios, que también puede manifestar su ira, retirándolo, con las malas cosechas por ejemplo. El Nuevo Testamento vincula el fruto de la tierra con un don de Dios a los hombres. Alegóricamente, mediante las parábolas, el trigo representa un don de Dios en el corazón del hombre (la gracia), en particular en la parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13,24-25).

En cuanto al pan, siguiendo la tradición de las antiguas religiones, se convierte en el símbolo del don supremo de Dios al hombre: la Vida eterna (Jonás 6), el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía: "Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". (Lucas 22,19).

Por el Pan de Vida alcanzamos el acmé de la comunión entre los hombres, con la naturaleza, el Cosmos, para la gloria del Padre, al que estamos unidos por el Cristo, en el Espíritu Santo.

El pan representa de este modo la alimentación física, pero también y sobre todo espiritual, recordemos en ese sentido la multiplicació n de los panes, representació n de la evangelizació n por Cristo y más tarde, por los apóstoles o también el Padre Nuestro.

Para crear un vínculo con el judaísmo, recordemos que la ostia que utilizamos para la eucaristía es de pan ácimo o sin levadura.

Antes de conocer los métodos para fermentar la masa de harina de trigo, era muy popular el consumo de pan ácimo.

En el Antiguo Testamento, el Eterno el maná a los Hebreos, mientras cruzan el desierto [Éxodo]. Por ello, este alimento simboliza el pan en la Eucaristía y es un signo de bondad de Dios hacia los hombres. Hoy en día los judíos celebran este episodio bíblico en la Pascua o Pesah, con un ritual que implica no utilizar levaduras. Recordemos también el significado en hebreo de Belem, la "Casa del pan".

En cuanto a nosotros, el simbolismo del trigo tal vez sea la más bella representació n de nuestra vida eterna. Pero no como la imaginamos bajo una forma etérea, sino precisamente aceptando nuestra finitud, crecer, madurar y por fin regresar a la tierra en un estado de putrefacción. Dicha finitud conlleva paradójicamente la promesa de vida eterna.

Si seguimos la metáfora del trigo para nosotros mismos, seguimos el ritmo de las temporadas, respetando y cumpliendo los ciclos de la naturaleza y de la tierra. Tal vez sea esto la vida eterna, no comprendida para si mismo, sino para la humanidad. De lo contrario, ya vemos los cambios climáticos y como afectan y perjudicarán al planeta, generando posiblemente que el hombre desaparezca de la faz de la tierra.

Revista hermética: http://www.revistahermetica.org/

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