domingo, julio 02, 2006

El Secreto

J.F. Newton

The Masonic Service Association of the United States
Volume 5 Number 1 - January, 1927

Preguntado un antiguo filósofo griego sobre cual era, según su criterio, la cualidad más importante para triunfar y la más difícil de mantener, él respondió: "Ser discreto y callado". Actualmente, en el ruidoso y escandaloso mundo en que vivimos, donde la privacidad es prácticamente desconocida, cultivar el secreto es doblemente difícil de lo que lo fue en el pasado.

Esta es, por lo tanto, una virtud rara e inapreciable aunque se necesita poco esfuerzo para aprenderla y practicarla. Hoy en día, el mundo es un gallinero de rumores en el que se conoce casi todo, una colección de espejos donde nada permanece oculto. Si los antiguos apreciaban en grado sumo la bondad del silencio, la sociedad de ahora parece estar dispuesta a venerar al dios del cotilleo.

Alguien dijo que, si la Masonería solo enseñase a sus miembros a preservar sagradamente los secretos que otros les hubieran confiado como tales –excepto cuando razones de mayor importancia exigen romperlo--, ya habría realizado una importante tarea que, por si sola, sería su razón de ser, haciéndola merecedora del respeto de la sociedad.

En cualquier caso, no es necesario recalcarle a un masón la importancia del secreto; sin él, la Masonería dejaría de existir o se convertiría en algo tan diferente que sería irreconocible. Sólo por esta razón, la primera lección a impartir a un candidato es el deber del secreto, lo que debe quedar impreso en su conocimiento de forma indeleble.

No obstante, estrictamente hablando, la Masonería no es una sociedad secreta, si por ello entendemos una sociedad cuya presencia se trata de ocultar. Es bien conocida por todo el mundo la existencia de la fraternidad masónica y nunca se ha tratado de encubrir este hecho. Se conoce su organización, sus templos están identificados en las ciudades y sus miembros muestran con orgullo su calidad de masones. Es incluso posible obtener de los registros públicos oficiales los nombres de los miembros de la Orden, aunque no, lógicamente, de los registros de las logias que son de dominio privado.

Tampoco puede decirse con propiedad que la Masonería tiene una verdad que transmitir, desconocida hasta para los más informados. La mayoría de los análisis sobre la parte esotérica de la Masonería tiende a confundirse en este asunto y, cuando se analiza más profundamente, los únicos secretos que afloran se refieren a extrañas teorías, o filosofías imaginarias de escasa importancia. La sabiduría de la Orden está oculta, no porque sea misteriosa, sino porque es muy sencilla: su secreto es profundo, no enigmático.

Al igual que en las matemáticas hay valores principales y en la música hay notas fundamentales sobre las que se apoyan las demás, también la Masonería esta construida sobre las grandes verdades, plenas de contenido y difundidas, sobre las que se sustenta la vida misma. Ha nacido, se mantiene y tiene sus principios en esas verdades. Claro que hay misterios, de la misma forma que la vida y la muerte son misterios; hay que ser muy sabio para comprenderlos y uno de los objetivos de la Masonería es resaltar su verdadera importancia.

Así explicado, la Masonería no es una sociedad secreta, es una orden privada. En la tranquilidad de una logia retejada, en el silencio que produce el alejamiento del estrépito ruidoso del mundo exterior, en una atmósfera de reverencia y amistad, nos transmite las verdades que nos mejoran como hombres, sobre las que apoyar nuestra fe y nuestra personalidad para enfrentar el viento y las tormentas de la vida. Es tan rara su absoluta simplicidad que para muchos es tan secreta como si estuviera oculta por siete velos o enterrada en la profundidad de la tierra.

¿Cuál es el secreto de la Masonería? Su método de enseñanza, la atmósfera que puede crear, el espíritu que se respira en nuestros corazones y los lazos que rodean y fluyen entre los hombres; en otras palabras, las Logias con sus ceremonias y juramentos, los signos, los toques y las palabras, tienen el poder de evocar los que es más secreto y oculto en el corazón de un Masón. No se puede explicar cómo funciona este mecanismo, sólo sabemos que se realiza y que protege como un preciado tesoro el método mediante el cual se lleva a efecto.

Hay una tendencia a decir que los signos y los toques tienen un escaso valor, pero esto es incierto; tienen una gran importancia y nunca los cuidaremos lo suficiente de su mal uso o profanación. Benjamín Franklin hizo una famosa elegía de los signos y los toques que no se quedó en una vana elocuencia. Está justificada por los hechos y debe ser conocida y recordada:

"Estos signos y toques no tienen poco valor, hablan un lenguaje universal y tienen el efecto de un pasaporte a la atención y el apoyo de todos los iniciados en cualquier parte del mundo. No pueden perderse en tanto que, como recuerdo, mantienen su poder. Aunque a su poseedor se le exilie, naufrague, se vea en prisión o se le desprovea de todo cuanto ha tenido en su vida, siempre le quedan estas credenciales que están disponibles para su utilización cuando lo requieran las circunstancias.

Los benéficos efectos que han producido quedan reflejados en hechos históricos incuestionables. Han detenido la mano de los destructores, han suavizado las acciones de los tiranos, han mitigado los horrores de la cautividad y han roto las barreras que levantan las posiciones sectarias y de enfrentamiento político.

En el campo de batalla, en la soledad de las selvas vírgenes o en la abigarrada ciudad, se han formado hombres de sentimientos hostiles, de religiones muy antagónicas y de la más diversa condición humana, pero que están dispuestos a ayudarse mutuamente y sienten una satisfacción y un reconocimiento social porque han sido capaces de aportar consuelo a un hermano masón".

También es cierto, y no de menor importancia, que, en la marcha de la vida diaria, los signos y toques han unido a los hombres, manteniéndoles juntos de una manera singular y sagrada. Abren las puertas de la soledad en la que vive cada ser humano, forman una cadena que nos une con hombres de la Orden en todas partes y nos capacitan para ayudarnos unos a otros de muchas e incontables maneras. Se teje así una red de compañerismo, amistad y fraternidad a lo largo del mundo entero, lo que aporta algo amable y bueno a nuestras vidas, sin lo cual seríamos, decididamente, más pobres espiritualmente.

No olvidemos nunca que la vida viene del espíritu, la letra por sí sola está vacía. Un viejo hogar significa miles de cosas importantes para quienes las pusieron allí. Su disposición y el conjunto que forman, así como el espacio en el que se asientan, es algo sagrado para cada uno; pero, si un extraño lo adquiriese, estas cosas sagradas no significarían nada para él. El espíritu ha desaparecido, el brillo se ha apagado. Esto es lo que ocurre con la Logia, si se abriera a los ojos curiosos de los profanos se arruinaría su belleza, su poder se anularía.

El secreto de la Masonería, igual que el de la vida, sólo pude conocerlo aquel que lo busca, lo comprende y lo vive. No se puede expresar, hay que sentirlo y entenderlo; de hecho, es un secreto abierto y cada iniciado lo entiende de acuerdo con su búsqueda y sus capacidades. Como todo lo que merece ser conocido, nadie puede conocerlo por otros ni tampoco puede conocerlo sólo por sí mismo, únicamente se puede aprender en compañía, en el intercambio vital, de espíritu contra espíritu, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mano contra mano.

Por estas razones no debemos preocuparnos por cualquier libro escrito para exponer públicamente a la Masonería. Resulta completamente inofensivo. El secreto real de la Masonería no se puede aprender con miradas inquisitivas o búsquedas curiosas. Desde luego, es nuestra obligación proteger la privacidad de las logias, pero el secreto masónico sólo lo pueden conocer aquellos que están preparados y son merecedores de recibirlo. Un corazón puro y una mente honesta son candidatos para conocerlo; otros buscarán en vano y no lo encontrarán, incluso aunque lleguen a aprender los signos y los toques de cada rito y cada grado de la Orden.

Más allá de la intención de esconder sus secretos, la Masonería está permanentemente intentando trasmitirlos al mundo de la única forma en que puede hacerlo: por medio del perfeccionamiento del carácter y de los comportamientos que se empeña en crear y obtener de sus miembros. Todos los trabajos de la Masonería se dedican a modelar un hombre ayudándole a descubrirse y a que se desarrolle. Es como una cantera en la que se pulimentan las rugosas piedras de la humanidad para su mayor lucimiento.

Si la Masonería utiliza el señuelo del secreto es porque está en la naturaleza del hombre desentrañar lo que está oculto y desear lo prohibido. Dios también se nos oculta, de forma que, buscándole entre las sombras de la vida, podamos al fin encontrarle y encontrarnos a nosotros mismos. Quien no tiene la suficiente inquietud por Dios como para buscarle, jamás le encontrará aunque Él no está muy lejos de nosotros.

Aquel que se acerque a la Masonería de esta manera descubrirá que su vida masónica es una gran aventura. Es una fuente constante de nuevas experiencias, algo nuevo se nos presenta a cada momento, algo nuevo en sí mismo ya que la vida se intensifica con los años, y algo nuevo en masonería a medida que se entiende su significado. El Masón que considera aburridos a sus grados y un galimatías su ritual tan sólo demuestra la medida de su propia mente.

Si un ser humano ya supiera todo de Dios y los hombres, la Masonería no tendría nada que enseñarle; pero es un hecho que el más sabio de los hombres sabe realmente muy poco. El camino es poco claro y nadie puede ver muy lejos. Somos buscadores de la verdad y Dios nos ha hecho de forma que no la encontremos solos, sino con el amor y la ayuda de un compañero. Este es el auténtico secreto, y descubrirlo es conseguir la llave del significado y de la alegría de la vida.

La Verdad no es un regalo, es un premio. Para conocerla hemos de ser verdaderos, para encontrarla hemos de buscarla, para entenderla hemos de ser humildes y para conservarla hemos de tener una mente clara, un corazón valeroso y el amor fraternal de aplicarla en el servicio de la humanidad.

Los masones se abren


La Gran Logia de España publica la revista 'Conde de Aranda', para terminar con las infamias de la "persistente historiografía franquista"

JUAN G. BEDOYA - Madrid
EL PAÍS - Sociedad - 15-06-2006

Como Hitler, que se empeñó desde joven en exterminar a los judíos, el dictador Francisco Franco también tuvo un afán apasionado: acabar con los masones españoles. Dicen que porque, siendo un militar de posibles en África, le negaron dos veces la entrada en la logia de Larache -"por su carácter intolerante"-, y también por sinsabores familiares de imposible clarificación documental. La implacable represión en la larga postguerra incivil, con miles de masones encarcelados y ejecutados, incluyó la destrucción de archivos para borrar las huellas de una organización en la que militaba la mitad de los diputados y líderes políticos de la época e, incluso, el padre y el hermano menor del dictador, el aviador Ramón Franco.

Los principales estudiosos de la masonería en España son los jesuitas, José Antonio Ferrer Benimelli en primer lugar. Y cada mes desde hace años se publican dos o tres libros sobre masones, "la mayoría muy malos, porque hablar mal de los masones y de la masonería vende mucho y da dinero", dijeron ayer Xavier Sánchez de Amoraga y Garnica, conde de Campo Hermoso e Inspector de Relaciones Institucionales de la Gran Logia de España, e Ilia Galán, escritor y profesor de la Universidad Carlos III. Los dos presentaron en la sede de la Gran Logia de España en Madrid, la revista con formato de libro Conde de Aranda, intitulada Estudios a la luz de la francmasonería. Objetivo: informar sobre la masonería, pero también abordar cuestiones actuales de la sociedad bajo el enfoque del ideario masónico. El humanismo y la masonería; La estética y el pensamiento masónico y Los aspectos jurídicos de la represión franquista contra la masonería son algunos títulos de los artículos que se incluyen en este número uno.

"Pocos saben lo importante que la masonería ha sido para el progreso de España: la extensión del derecho de voto a la mujer, la abolición de la Inquisición y la esclavitud, la supresión de la pena de muerte, la libertad de culto, la extensión de la educación a todos, etc.", dijo Ilia Galán, director de Conde de Aranda. Después de la dictadura y la inquina criminal de Franco, son también muy pocos los que saben que entre los masones españoles se cuentan reyes, presidentes de Gobierno y numerosos ministros y políticos: Amadeo I, Azaña, Mendizábal, Largo Caballero, Lerroux, los generales Prim y Serrano, el liberal Sagasta, sin contar a los grandes liberadores iberoamericanos, como Bolívar o Sanmartín; artistas como Tomás Bretón, Benlliure, Samaniego, Espronceda, el Duque de Rivas, Larra, Echegaray, Blasco Ibáñez, Gómez de la Serna o Antonio Machado; científicos como Isaac Peral o Santiago Ramón y Cajal.

La primera revista de la masonería española lleva el nombre del Conde de Aranda porque el poderoso e ilustrado Pedro Pablo Abarca de Bolea, conde de Aranda (Castillo de Siétamo, Huesca, 1719-Epila, Zaragoza, 1798), fue el primer masón español tras sus viajes y destinos en el extranjero y su amistad con Voltaire, Diderot y otros grandes enciclopedistas.

¿POR QUE SAN JUAN, “NUESTRO PATRONO”?



--- José Castellani ---

Además de girar alrededor de su eje, la Tierra se desplaza en el espacio, con un movimiento de translación alrededor del Sol, cuando describe una elipse, de acuerdo con las leyes de Kepler. Para un observador situado en la Tierra, todavía, es como si estuviera fija y el Sol se moviese alrededor de ella, siguiendo un camino, que, como ya fue visto, es llamado de eclíptica.

En su marcha alrededor del Sol, la Tierra, describiendo una elipse, quedará mas próxima, o mas alejada del astro de luz. El punto mas próximo --- 147 millones de Kilómetros --- en el perihelio; y el mas alejado --- 152 millones de Kilómetros --- en el afelio. Si la Tierra, en su movimiento de translación, girase sobre un eje vertical con relación al plano de su órbita, sus diferentes regiones recibirían la iluminación siempre sobre el mismo Angulo y la temperatura seria siempre constante, en cada una de ellas. Mas, como el eje esta inclinado, con relación a su orbita, esa inclinación hace que los rayos solares incidan sobre la Tierra siguiendo un ángulo diferente, variando cada día que pasa. Y así, se van sucediendo las estaciones de Verano, Otoño, Invierno y Primavera.

Como los planos del ecuador terrestre y de la eclíptica no coinciden, teniendo una inclinación, uno con respecto al otro, de 23 grados y 27 minutos, ellos se cortan a lo largo de una línea, que toca la eclíptica en dos puntos: son los equinoccios. El Sol, en su órbita aparente, cruza estos puntos, al pasar de un hemisferio celeste para el otro; el pasaje de Sur a Norte, marca el inicio de Primavera en el hemisferio Norte y de Otoño en el hemisferio Sur; el pasaje del Norte para el Sur, marca el início del Otonho en el Hemisfério Norte y de la Primavera en el Hemisfério Sur. Esos son los equinoccios de Primavera y de Otoño.

Por otro lado, en los momentos en que el Sol tiene su mayor distancia angular del ecuador terrestre, o sea, cuando se da el máximo valor de su declinación, ocurren los solsticios. Los dos solsticios ocurren el 21 de Junio y el 21 de Diciembre; la primera fecha marca un pasaje del Sol por el primer punto del Trópico de Cáncer, mientras que la segunda es el pasaje del Sol por el primer punto del Trópico de Capricornio. En el primer caso, el Sol está en afelio y es solsticio de Verano en el Hemisferio Norte y de Invierno en el Hemisferio Sur; en el segundo, el Sol está en perihelio y es solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte y de Verano en el Hemisferio Sur. Por tanto, el solsticio de Verano en el Hemisferio Norte y de Invierno en el Hemisferio Sur, ocurre cuando el Sol está en su posición mas boreal (Norte), mientras que el solsticio de Verano en el Hemisferio Sur y el de Invierno en el Hemisferio Norte, ocurre cuando el Sol está en su posición mas austral (Sur).

Por herencia recibida de los miembros de las organizaciones de oficio, que, tradicionalmente, acostumbraban conmemorar los solsticios, esa práctica llegó à la Masonería moderna, pero ya sazonada por la influencia de la Iglesia sobre las corporaciones operativas. Como las fechas de los dos solsticios son 21 de Junio y 21 de Diciembre, muy próximas a las fechas conmemorativas de San Juan Bautista

se confundieron con estas, entre los operativos, llegando así a la actualidad. Hoy, la instalación de los Grandes-Maestros de las Obediencias y de los Venerables Maestros de las Logias se realizan el 24 de Junio, o en una fecha bien cercana y no se puede olvidar que la primera Obediencia Masónica del mundo, como ya fue visto, fue fundada en 1717, en el día de San Juan Bautista.

Gracias a eso, muchas corporaciones, aunque hubiese un santo protector para cada uno de esos Grupos Profesionales, acabarían adoptando los dos San Juanes como Patronos, haciendo llegar esa costumbre a la moderna Masonería, donde existen, siguiendo la mayoría de los Ritos, las Logias de San Juan, que abren sus trabajos “A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo (Dios) y en honor a San Juan, nuestro patrono”, englobando, en ese momento a los dos santos.

En el templo Masónico, esas fechas solsticias están representadas en un símbolo, que es el Circulo entre Paralelas Verticales y Tangenciales. Este significa que el Sol no transpone los Trópicos, o que sugiere, a los masones, que la consecuencia religiosa del Hombre es inviolable, las paralelas representan los trópicos de Cáncer y de Capricornio y de los dos San Juan.

Tradicionalmente, por medio de la noción de puerta estrecha, como dificultad de ingreso, el masón evoca las puertas solsticias, estrechos medios de acceso al conocimiento, simbolizados en el circulo cósmico, en el circulo de la vida, en el zodiaco, por el eje Capricornio-Cáncer, ya que Capricornio corresponde, al solsticio de Invierno y Cáncer al de Verano (en el Hemisferio Norte, con su inversión para el Hemisferio Sur). La puerta corresponde al inicio, o al punto ideal de partida, en la elíptica de nuestro planeta, en los calendarios Gregorianos y también en algunos Pre-colombinos, dentro del itinerario Sideral..

El hombre primitivo distinguía la diferencia entre dos épocas, una de frío y una de calor, concepto que inicialmente le sirvió de base para organizar el trabajo agrícola. Gracias a eso es que surgieron los cultos solares, como el Sol siendo proclamado --- como fuente de calor y de luz --- o rey de los cielos es el soberano del mundo, con influencia marcada sobre todas las religiones y creencias posteriores de la humanidad. Y desde la época de las antiguas civilizaciones, el hombre imaginó los Solsticios como aberturas opuestas del cielo, como puertas, por donde el Sol entraba y salía, al terminar su curso, en cada circulo tropical.

La personificación de tal concepto, en el panteón romano, fue del Dios Janus, representado como divinidad bifásica, gracias a su marcha pendular entre los trópicos, como su propio nombre muestra esa implicación, ya que deriva de janua, palabra latina que significa puerta. Por eso, él era también, conocido como Janitur, o sea portero, siendo representado como un grupo de llaves en la mano, como guardián de las puertas del cielo. Posteriormente, esa alegoría pasaría a través de la tradición popular cristiana, para San Pedro, mas sin cualquier relación con los solsticios.

Janus era un dios bicéfalo, con dos caras simétricamente opuestas, cuyo significado simbolizaba la tradición de observar, una de las caras, constantemente, para el pasado, y la otra, para el futuro.. Los Césares de Roma imperial, en sus celebraciones y para dar ingreso al Sol en los dos hemisferios celestes, anteponían al dios Janus, para presidir todos los comienzos de iniciación, por atribuirle la guarda de las llaves.

Tradicionalmente, tanto para el mundo oriental, como para el occidental, el hemisferio Norte e Invierno en el hemisferio Sur), es la puerta cruzada por las almas mortales y por eso es llamada la Puerta de los Hombres, mientras que el solsticio de Capricornio, o de Reconocimiento, alusivo a San Juan Evangelista (Invierno en el hemisferio Norte y Verano en el hemisferio Sur), y la puerta cruzada por las almas inmortales y por eso, denominada Puerta de los Dioses. Para los antiguos egipcios, el solsticio de Cáncer (Puerta de los Hombres) era consagrado al dios Anúbis; los antiguos griegos lo consagraban al dios Hermes. Anúbis y Hermes eran, en la mitología de esos pueblos, los encargados de conducir las almas al mundo extraterreno.

La importancia de esa representación de las puertas solsticias puede ser encontrada con el auxilio del simbolismo cristiano, pues, para un masón, las fiestas de los solsticios son, en último análisis, las fiestas de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista. Son dos San Juan y allí hay una evidente relación con el dios romano Janus y sus dos caras: el futuro y el pasado, el futuro que debe ser construido a la luz del pasado. Sobre una visión simbólica, los dos se encuentran en un momento de transición, en el fin de un gran año cósmico y el comienzo de uno nuevo, que marca el nacimiento de Jesús: uno anuncia su venida y el otro propaga su palabra. Fue la semejanza entre las palabras Janus y Juanes (João - Juan, que, en hebreo es Ieho-hannam = gracia de Dios) que facilito el intercambio de Janus pagano por el Juan cristiano, con la finalidad de extirpar una tradición “pagana”, que se chocaba con el cristianismo. Y fue de esta manera que los dos San Juan fueron asociados a los solsticios y presiden las fiestas solsticias.

Continua, de esa manera la dualidad, principio de la vida: delante de Cáncer, Capricornio; delante de los días mas largos del Verano, los días mas cortos, del Invierno; delante de San Juan “de Invierno”, con las tinieblas, Capricornio es la Puerta de Dios, y San Juan “de Verano”, con la luz, Cáncer y la Puerta de los Hombres (vale recordar que, para los masones, simbólicamente, las condiciones geográficas son, siempre, las del hemisferio Norte).

Dentro de esa misma visión simbólica, podemos considerar la configuración de la constelación de Cáncer. Sus dos estrellas principales toman el nombre de Aselos (del latín Asellus, i = diminutivo de Asinus, o sea: jumento, burro). En la tradición hebraica, las dos estrellas son llamadas de Haiot Nakodish, o sea, animales de santidad, designados por las dos primeras letras del alfabeto hebraico, Aleph y Beth, correspondiente al asno y al buey. Delante de ellas, hay un pequeño conglomerado de estrellas, denominado en latín, Praesepe, que significa pesebre, corral, establo, y que, en francés, es "crèche", también con el significado de pesebre, establo, cuna. Esa palabra "créche" ya fue inclusive, incorporada a idiomas latinos, con un significado de local donde los nuevos bebes son acogidos, temporalmente.

Ese simbolismo da sentido a la observación material: Jesús nació un 25 de diciembre, sobre el signo de Capricornio, durante el solsticio de Invierno, siendo colocado en un establo-cuna, entre un asno y un buey.

Esa fecha de nacimiento, todavía, es puramente simbólica. Para los primeros cristianos, Jesús nacería en Julio, sobre el signo de Cáncer, cuando los días son mas largos en el hemisferio Norte. En el sentido cristiano, en el plano simbólico, abordaría, entonces, apenas la Puerta de los Hombres y, así solamente habría la comprensión de Jesús, como ser, como hombre. Mas Jesús es el ungido, el Mesías, el Cristo --- según la teología cristiana ---y el otro polo, obligatoriamente dualidad comprensible.

Entretanto dos elementos, uno material y uno religioso, vendrían a influir en la determinación de la fecha del 25 de Diciembre. El material se refiere a los hábitos y costumbres de los antiguos cristianos y al aspecto religioso, al mitraismo de la antigua Persia, adoptado por Roma:

Los primeros cristianos del Imperio Romano, para escapar las persecuciones, crearon el hábito de festejar el nacimiento de Jesús durante las fiestas dedicadas al dios Baco, cuando los romanos, ocupados con los festejos y orgías, los dejaban en paz.

Mas el origen mitraico es el que parece mas plausible para explicar esa fecha totalmente ficticia: los adeptos al mitraismo acostumbraban reunirse en la noche del 24 para amanecer el 25 de Diciembre, la mas larga y mas fría del año, en una festividad llamada --- en el mitraismo romano --- de Natalis Invicti Solis (nacimiento del Sol triunfante). Durante toda la fría noche, se quedaban haciendo ofrendas y deseos pidiendo la vuelta de la luz y del calor del Sol, asimilado al dios Mitra. El cristianismo, al marcar esa fecha para el nacimiento de Jesús, lo identifico con la luz del mundo, la luz que surge después de las prolongadas tinieblas.

Solsticio de Verano.


Antes de comenzar nuestra Plancha quisiera entregaros un pensamiento extraído de un texto Chino : "La luz solar que se eleva por sobre la tierra es clara por naturaleza. Mientras más alto se eleva el Sol, más sale de las tinieblas: resplandece en su pureza original en una extensión cada vez más vasta. Así también, la naturaleza del hombre es originalmente buena, más se ofusca con el contacto con lo terreno; por eso requiere una purificación para poder resplandecer con su pureza original."

1.- Solsticio de Verano .

La palabra solsticio viene del latín "solis statio", lo que se puede traducir literalmente como "Sol parado o detenido".

Este fenómeno se produce en dos épocas precisas del año, el 21 de junio y el 21 de diciembre, y obedece a que el Sol alcanza en ellas casi la misma altura meridiana sobre el horizonte en su aparente detención.

El ascenso diario por el horizonte del Este o su descenso por el Oeste, no se realiza siempre en el mismo lugar. En el curso del año el Sol aparece y se pone en los horizontes señalados, más al norte en invierno y más al sur en verano (ascendiendo hacia el Cenit en esta oportunidad), produciéndose la sensación de que el Sol se desplaza en el horizonte a través del año entre dos posiciones extremas, mediante un movimiento pendular. Al alcanzar estas posiciones (extremas), se producen los solsticios de invierno y verano, llamándose a este movimiento "declinación solar".

Los puntos intermedios entre ambas posiciones extremas y equidistantes son los equinoccios, y como su nombre bien lo dice, entre ellos existe igualdad horaria de día y de noche, siendo sus fecha el 21 de marzo y el 21 de septiembre.

Solsticios y equinoccios pueden considerarse como los 4 puntos cardinales del circuito de la tierra alrededor del Sol, con su consecuencia natural, es decir, las 4 estaciones del año.

La cultura Egipcia, así como la Maya y la Azteca, caracterizan a sus pobladores como seres que estaban familiarizados con el Universo y los grandes hechos astronómicos, geométricos y geográficos, por lo que edificaron sus templos espirituales, destinados a estrechar los vínculos del ser humano con Dios, construidos en forma de Pirámide, como Templos de adoración al Sol, situados en una relación y orientación con el Sol y su movimiento, en los que encontramos exactamente definidos los equinoccios de primavera y otoño y solsticios de verano e invierno.

Estos pueblos se encuentran en una faja de terreno perfectamente delimitada en nuestro planeta; existe una línea geomagnética en sentido perpendicular al eje de la Tierra a que se ubica entre los 15 y 30 grados de latitud norte del Trópico de Cáncer. En este cinturón geomagnético se encontraban la cultura Egipcia, Maya, Azteca y Tibetana. Los pueblos mesoamericanos siguieron el paso del Sol marcando su aparición y desaparición con extremo cuidado. Su salida en un cierto punto del horizonte les indicaba cuando y donde sembrar sus cultivos o el momento en que el río se desbordaría de su cauce. La planificación y cosecha de las siembras, estaban reguladas por dichos eventos celestes. De esta manera aprendieron a predecir los fenómenos provocados por el movimiento de los astros con mucha anticipación; contando solamente con un conocimiento matemático y un minucioso sistema de registro, lograron predecir también los eclipses. Estas culturas nos hablan de una maravillosa simbiosis entre el pensamiento mágico y el conocimiento, respeto y armonía con la naturaleza, de la que nosotros formamos parte.

2.- La Masonería y el Sol.

La masonería es eminentemente simbólica, procura por la enseñanza que se obtiene del estudio de los símbolos iluminar el camino de la búsqueda incesante de la Verdad. Estimula a los masones a combatir el error, la superstición y el fanatismo, estimula el perfeccionamiento guiándolo paso a paso hacia el Oriente, donde se encuentra el Sol, origen de la Luz.

El Sol es la luz, es el calor, es la vida y de esta idea ha nacido, naturalmente el concepto de poder creador, poder eterno que prodiga infinitos beneficios para los seres humanos. Como todo poder físico, misterioso para las generaciones, y que veían en él un poder de acción constante y soberano, fue considerado por las antiguas civilizaciones como una manifestación superior de la divinidad.

Siguiendo la evolución de la humanidad, el hombre, cuya primera fase fue el fetichismo (adoración de elementos terrenales), se fue elevando poco a poco hasta quedarse absorto contemplando la esfera celeste y, en especial, el Sol, foco perenne de luz, fuente inagotable de calor, causa aparente de toda vida y generación de toda forma y movimiento.

Los misterios y los cultos de los antiguos pueblos están fundados, todos, en la marcha aparente del Sol, declinando hacia el ocaso, para expresarnos en lenguaje figurado, que es vencido por las tinieblas representadas -a consecuencia de la misma alegoría- como el genio del mal, pero reapareciendo de nuevo sobre nuestro hemisferio, se nos presenta como vencedor y resucitado. Esta muerte y resurrección son imagen de las vicisitudes del día y de la noche, de la muerte que es una necesidad de la vida y de la vida que nace de la muerte; en fin del combate eterno de los dos principios que se encuentran en al Pavimento de Mosaico de todas las religiones, bajo nombres y alegorías distintas como vemos en la lucha de Tifón contra Osiris, de Ormuz contra Ahrimán, de los Titanes contra Júpiter, de Juno contra Hércules, de los Angeles rebeldes contra Dios.

El Primer intento monoteísta de nuestra historia se debe al Faraón Amenofis lV, conocido como Aknatón (hijo del Sol : Atón).

Esta divinidad , Atón, no podía ser representada por moldes antropomórficos, y sólo lo sería en la forma del disco solar, emanando sus rayos en forma de brazos extendidos con las manos también extendidas.

Llama la atención , QQ.: HH.: el Himno al Sol escrito por el Faraón Amenotep o Amenofis lV (1378-1350 A. C.)

:"Tú naces glorioso, Oh Atón viviente. Señor de la eternidad. Eres radiante, hermoso y fuerte. Tu amor es poderoso y grande; Tu luz de diversos colores cautiva a todos . Tú eres la madre y el padre de todo ser que Tú creaste; cuando Tú te elevas, sus ojos se vuelven a contemplarte; sus corazones palpitan fuerte cuando te ven, pues Tú naces como su señor; sus manos se elevan para adorar Tu persona.

La eternidad emana de Ti, en Ti mismo estás solo, pero en Ti hay millones de poderes de vida que crean a todas las criaturas vivientes, cuando te elevas los botones se abren en flor, as plantas que crecen en tierras áridas echan brotes ..."

Textos antiguos como los Vedas, el Zend Avesta, La Cábala, tratan de los que, cegados por la luz visible del Sol, pierden de vista el verdadero Sol-Logos , y así Pitágoras no se refería al Sol visible, sino al Sol de la iniciación, al expresar en Latín la frase :"Contra Solem non loquaris" (No habléis contra el Sol).

El emperador Juliano el Apóstata (331-363 D. C.) decía :"Hay tres en uno y que el Sol central es el primer Sol, la causa universal de todo, es decir, el bien; el segundo Sol es la suprema inteligencia, como dominio de todos los seres racionales, y el tercer Sol es el Sol visible, la materia, lo conocido".

Dado que la Alquimia es una de las tradiciones filosóficas y místicas más prominentes, se puede definir como el arte de acelerar la labor lenta y paulatina que lleva a cabo la naturaleza para alcanzar la perfección universal, que se hace aparente en el procedimiento de la evolución biológica. El Fuego Solar de la evolución es lo que acelera la labor refinada y perfeccionista de la Alquimia. En la famosa obra alquímica del s. XVl titulada "Splendor Solis" que se atribuye a Salomón Trimosin, supuesto maestro del gran Paracelso. Ese importante escrito esotérico se dirige a la fuerza motriz de toda la transmutación, y describe en forma alegórica la evolución del Sol como si este fuera una Piedra Filosofal en sí; como la verdadera esencia del Ser, la luz brillante de la conciencia que en medio de la oscuridad que envuelve a la carne, resucitaría a la luz del espíritu mediante el proceso de la Iniciación.

QQ.:HH.:, sólo nos queda agregar que los solsticios son sólo accidentes en la vida del Sol, etapas de un eterno camino, fases de una eterna y misteriosa acción. Vemos que el Sol es el símbolo eterno de ayer y de hoy, y lo será de mañana y de siempre... No puede ser de otra manera, pues nuestra Logia nos representa el Universo.

3.- Las Antiguas Cofradías . San Juan Bautista.

El 24 de Junio de 1717 cuatro Talleres de Londres reunidos colocaron la piedra inicial de la Francmasonería Simbólica y proclamaron a San Juan Bautista como su patrono. Persistieron las tendencias y las antiguas leyes de las logias pretéritas y de los comienzos de la arquitectura quedaron sus valiosas, preciadas figuras y signos emblemáticos.

El pasado legendario y glorioso de la Francmasonería está todavía cristalizado en los mismos y bellos símbolos, conservados a través de las épocas turbulentas por las que ha atravesado la humanidad.

Juan Bautista, salido según toda probabilidad de la secta de los Esenios (que practicaban un ascetismo semejante a los pitagóricos) fue hijo de Zacaria y Elizabeth, ambos de linaje sacerdotal. Nació seis meses antes de Jesús en Yutta, ciudad un poco al Oeste de Jerusalén. Pasó los primeros años en las montañas de la parte oriental de Judea y a los 30 años se presentó como profeta.

Las antiguas cofradías de constructores tenían la regla, de acuerdo con las prácticas de la época de tomar y reverenciar por patrono a un santo. Las principales tomaron a San Juan Bautista y de aquí que las agrupaciones se denominaron Cofradías o Logias de San Juan. Otras, las menos, habían sido puestas bajo la tutela de San Andrés de Escocia, San Jorge, Los Cuatro Coronados, etc.

Juan Bautista preparó el camino en las postrimerías de la era pagana a una nueva moral, que por su alto y trascendental contenido de liberación humana y social, ha significado una revolución, quizá, la más grande de la historia.

4- El culto al dios Jano. San Juan Evangelista.

Estas razones son, entre otras, las que han movido a la Masonería a celebrar festividades de origen tan antiguo y que, al parecer, no guardan relación con la historia nuestra.

La Masonería es fiel a las tradiciones milenarias y, en este aspecto, pone la celebración del Solsticio de Invierno bajo la advocación de Juan el Bautista y de Juan el Evangelista el Solsticio de Verano.

El antiguo culto al dios Jano revivió en ellos, pues este era el que presidía la entrada del Sol en uno de los hemisferios, como genio de los comienzos e iniciaciones de la vida, de los años, de las estaciones.

Juan significa Puerta y los solsticios junto con los equinoccios son las "puertas" de las estaciones del año y Jano era el encargado de guardar las puertas que ocultaban el misterio.

Juan Evangelista nació en el seno de una acomodada familia de pescadores de Cafarnaum y fue uno de los primeros seguidores de Jesús; creador del Cuarto Evangelio, fue el único de los apóstoles que estuvo presente en la Crucifixión.

En el Capítulo Primero de su Evangelio expresa el valor de la Palabra (Biblia de Jerusalén) o el Verbo (versión de Valera), como emanación primordial de la Divinidad, Vibración Suprema que da inicio a la Creación:

l.- "En el principio existía la Palabra
y la Palabra estaba con Dios
y la Palabra era Dios.
2.- Ella estaba en el principio con Dios
3.- Todo se hizo por ella
y sin ella se hizo nada nada cuanto existe".

Aparece la Luz (como en Génesis 1.3) implícito en la Vida, en la lucha constante contra las tinieblas, principio eterno, antinómico de nuestra existencia y su constante evolución en la que prevalece la Luz de la Iniciación:

4.-"En ella estaba la Vida
5.-y la Vida era la Luz de los hombres
y la Luz brilla en las tinieblas
y las tinieblas no la vencieron"
(San Juan 1.- 1 al 5 . Biblia de Jerusalén)

Fue él quien escribió: "Dios es Amor". Antes de ser desterrado a Patmos aconsejaba a sus discípulos: "Amaos los unos a los otros. Este es el gran precepto que Cristo nos ha
enseñado".

Murió a avanzada edad, al parecer en Efeso, donde se dice haber encontrado su tumba. Su obra críptica "el Apocalipsis" fue escrito en Patmos y tiene carácter profético; la dificultad de sus interpretación aumenta, pues a los elementos proféticos se entremezclan elementos escatológicos referentes al fin del mundo.

Para una acertada interpretación del simbolismo apocalíptico, hay que recurrir a sus fuentes, esto es, a la literatura del Antiguo Testamento y a la liturgia hebraica.

5.- El Solsticio de Verano.

Las fiestas solsticiales y, en especial este Solsticio de Verano, deben ser para nosotros los masones, motivo de honda meditación, por su gran y rico significado simbólico, pues debe despertar en nuestras conciencias el deseo de ser cada vez mejores, más virtuosos, amantes del estudio y de la Verdad, amantes de la Sabiduría; como el Sol que despertando a la gota de rocío hace generar y vibrar a la naturaleza entera, a las flores con sus bellos colores y dulces aromas, a los seres, a la vida.

Creo oportuno citar en este momento a nuestro Hermano Goethe, en su poesía "Legado":

"¡Ningún ser a la nada volver puede!
Lo eterno en todo sin cesar se agita,
persevera en el ser dichosamente.
El ser es inmortal, que leyes hay
que celosas custodian sus tesoros
vivos que al todo sirven de ornamento.
Ha largo tiempo que lo cierto existe, y a noble hermandad psíquica vincula,
aprehende, pues, lo Verdadero antiguo!
Da gracias, ¡Oh hijo de la tierra!, al sabio
que al Sol marcó su círculo y su senda,
señaló en torno suyo a sus hermanas.

Vuélvete luego hacia ti mismo; allí
en tu interior el centro encontrarás
del que dudar no puede un noble espíritu.
Ninguna norma allí echarás de menos,
que una conciencia independiente, el Sol
de tu vida realmente es. "


Formulemos votos muy sinceros, V.M: y QQ. HH.:, para que la Francmasonería reviva en este Solsticio de Verano, con una mayor cohesión de sus miembros; que la fraternidad sea más que un bello concepto, una realidad en nuestros corazones, que se limen las asperezas que pudieran existir entre los hermanos, que nuestras logias fortalezcan sus eslabones y, que la gran Cadena Universal de la Masonería vibre al unísono, entonando Himnos a la Naturaleza en su Eterna Armonía, para Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

Juan

LOS SOLSTICIOS



Para nosotros los masones, las fiestas solsticiales tienen profunda significación filosófica. En nuestro ritual, al abrir y cerrar la Log:., siempre están presentes LOS SANTOS JUANES en nuestros templos, están representados por dos líneas perpendiculares, dejando el ara al centro, donde se encuentra "un círculo donde ningún maestro masón puede fallar", y no puede hacerlo porque en ese círculo está el volúmen de la ley sagrada que regula la moral y toda acción positiva espiritual y también representa la ley civil que permite al hombre desenvolverse en sus relacionescon sus semejantes.

Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte y el sempiterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruído, solo transformado en los tres estados naturales, sólido, líquido y gaseoso, es el ave fénix que siempre renace de sus cenizas.

En este solsticio de verano de 1997 se celebra también el 280 aniversario de la fundación de la Gran Logia de Londres (junio 24, 1717) y de la elección del primer gran maestre. Nace la masoneria especulativa, con la misión de formar un nuevo, magnífico, bellísimo y esplendoroso templo: "EL HOMBRE".

Forjándolo entre los sagrados principios de libertad, igualdad y fraternidad. Hombres que durante los casi tres siglos trascurridos han cambiado la humanidad, haciéndola copartícipe de todas las bondades que el G:. A:. D:. U:. nos permite alcanzar.

Los solsticios representan la armonía cósmica, que permite observar, año tras año, como se cumplen con asombrosa regularidad, de acuerdo a las leyes fisicas de su relación con la tierra, prolonga los dias o las noches, haciendo que la naturaleza cumpla inexorablemente sus ciclos biológicos.

Astronómicamente, los solsticios se realizan cuando el sol se encuentra cruzando el Trópico de Cáncer (verano), haciendo que los días sean mas largos, en el hemisferio boreal, ocurriendo todo lo contrario en el Trópico de Capricornio (invierno), en el hemisferio austral.

En lo individual, el hombre busca su introspección; para él, el invierno es como la incomprensión, la deslealtad, el halago de los mediocres, el acomodo de los timoratos, la crueldad de los ambiciosos y el descaro del intolerante para defender su obsesión.

Sabe que su convivencia con la naturaleza no es fácil, pero es bastante más difícil su relación con la destrucción, la opresión, la injusticia y la desigualdad humana.

En primavera, en cambio, trae la serenidad, porque la naturaleza renace con todo su esplendor, el sol retoza amablemente entre los valles y montañas, permitiendo a toda forma de vida vegetal reverdecer y florecer, llenando el mundo con pinceladas de múltiples colores y agradables aromas.

Nos permitimos observar desde nuestra pequeña concepción cósmica como el supremo regulador de la vida, luego de hacernos padecer sus inclemencias, nos permite convivir con la brillante renovación de la vida. Las aves construyen sus nidos, las abejas producen su mejor miel, las bestias se emparejan en coloquio sentimental, haciendo posible la perduración de su especie; es así como comprendemos que lo vivido es una dura pero necesaria experiencia, su razón hace que pueda superar con coraje sus miles de limitaciones y defectos y los desafíos de lo sobrenatural.

Comienza a sentir el ser humano los signos de dignidad que le son consustanciales, encuentra los valores éticos del ser racional que le son ineludibles e irrenunciables, le reconforta saber que puede compartir su espiritu individualista con su hermano hombre y lograr juntos una sociedad solidaria en sus necesidades e ideales.

La primavera hace florecer en su interior la fraternidad que nos permite entregar a nuestro hermano hombre, respeto, justicia, lealtad, tolerancia, desarrollo cultural, crítica y halago con sentimientos de perfección y para que el hombre puede disfrutar de todas estas cosas maravillosas, el último dia de la primavera es el más largo del año, excelente lección del G:.A:.D:.U:., ofreciéndonos con largueza las cosas buenas para que las disfrutemos en extenso.

Al celebrar este solsticio de verano nos recuerda que es momento de cambios, que tomando como referencia las dos columnas del templo nos coloca en un triángulo cuyo vértice es el sol; las columnas, por tanto, nos permiten ingresar a la LUZ DE LA VERDAD, la que debemos encontrar con nuestro esfuerzo.

Hagamos, pues, que el solsticio que celebramos nos haga sentir que nuestra vestidura corporal, muestra de la perfección con que el G:.A:.D:.U:. hace sus cosas, solo puede ser como en los frutos, alimento de nuestro espíritu, a fin de que se convierta en semilla de la fraternidad, la misma que caída en terreno fértil genera un frondoso árbol, cuyas ramas se extiendan como amparo para nuestro hermano hombre, ávido de alimento corporal y espiritual, sediento de justicia y de libertad, inquieto para lograr el respeto a sus ideas, buscador incansable de un centro de unión en el que reine la tolerancia para los conceptos religiosos, políticos, de etnia o nacionalidad.

Es pues en verano que, con la plenitud de la luz, que se maduran los frutos, como a nosotros nos hacen madurar en ilustraciones y conocimientos las enseñanzas de nuestra madre logia. El masón debe evaluar los factores de la naturaleza que influyen en su vida para que en el esfuerzo de conquistar nuestra naturaleza humana hallemos en aquello que nos brindan los medios, la fortaleza suficiente con la que superemos las dificultades de nuestra existencia.

Cuando niños aprendemos por instinto a caminar, a hablar, a dormir y despertar, pero necesitamos de nuestra madre para alimentarnos y gozar confortablemente en su regazo.

En la juventud iconoclasta, apasionada, agresiva, reformadora, irrespetuosa, rebelde, impulsiva, de vida en plena libertad, sin ataduras a los conceptos y a las formas, hacemos en ella la idealización de nuestros actos, procurando que el mundo sienta la necesidad de cambiar, si es a nuestro modo de pensar mucho mejor.

Cuando adultos, se van formando nuestros pensamientos, ideas y nuestro propio carácter, dejando de lado el idealismo fácil y placentero, buscando y encontrando que la renovación es vida, o que la vida es renovación, dándonos a entender que debemos devolver siempre el beneficio recibido. La dedicación y afecto de los que amamos serán siempre un norte de nuestras acciones, devolviendo ternura, instrucción, reconocimiento y respeto a cuantos nos rodean, logrando, de esta forma, el equilibrio emocional propio de la adultez.

Que este nuevo solsticio, que éste cambio que hace la naturaleza, nos haga meditar en la necesidad de reactivar nuestra voluntad de renacer, que nos haga reflexionar en la necesidad de compartir el alma, cual semilla de fraternidad, que nos repitamos cada dia que cada ser humano requiere ser levantado de sus desgracias. HH:., la tiniebla mas breve y el día más largo han llegado a la cita habitual, el verano se abre esplendoroso pleno de sol y de esperanzas y tenemos la certeza que todo hombre tiene el derecho que lo saquemos de la infamante tumba donde lo han postrado el egoísmo, la ambición, la traición, la felonía y la hipocresía. Recordemos que solsticio nos recuerda que cada día debemos poner lo mejor de nosotros mismos en procura de ser mejores HOMBRES DE BIEN.

César