jueves, mayo 12, 2005
domingo, mayo 08, 2005
Algunas Preguntas
¿Qué es la Masonería?
La Masonería es una institución filosófica, filantrópica y progresista cuyo máximo objetivo es estimular el perfeccionamiento moral e intelectual de hombres y pueblos buscando obtener la fraternidad universal; o más escuetamente, es una escuela formativa de hombres.
¿Por qué dice que es filosófica?
Porque orienta al hombre hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica, busca en la reflexión filosófica la penetración del sentido espiritual del movimiento de la historia, contempla en cada tiempo histórico las nuevas inspiraciones doctrinarias y asimila de cada sistema filosófico lo que pueda significar de aporte al patrimonio de la verdad abstracta, más allá del tiempo y del espacio.
¿Y por qué es filantrópica?
Porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, raza, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de los espíritus y a la tranquilidad de las conciencias.
¿Y progresista?
Es progresista porque enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta libertad de pensamiento. La Masonería tiene por objeto la búsqueda de la verdad desechando el fanatismo abordando sin prejuicios todos los nuevos aportes de la invención humana, estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes y no pone obstáculo alguno en la investigación de la verdad.
¿La Masonería es una religión?
De ninguna manera. No está afiliada ni puede afiliarse a ninguna religión determinada, ni compite con ellas. Elevándose sobre toda clase de discusiones, ofrece a los amantes de la verdad el terreno más apropiado para el cultivo de la inteligencia mutua y la unión fraternal. No reconoce en la investigación científica ninguna autoridad superior a la razón humana y rechaza por tanto las verdades reveladas que aceptan las religiones positivas. Admite en su seno a personas de todos los credos religiosos, sin distinción, siempre que sean hombres libres y tolerantes y respeten todas las opiniones sinceramente profesadas, es decir, exentas de fanatismo, egoísmo y supersticiones.
Entonces ¿es atea?
Tampoco. La Masonería reconoce la figura del Gran Arquitecto del Universo como SIMBOLO de las supremas aspiraciones e inquietudes de los hombres que anhelan captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Para el esclarecimiento de la verdad no reconoce otro límite que el de la razón humana en la ciencia.
¿Un sacerdote puede ser masón?
La condición "sine qua non" para ser masón, es ser hombre libre y de buenas costumbres. Es inherente a la condición de hombre libre, el ser tolerante y no dogmático. Prelados que han cultivado estas virtudes y coincidieron con los ideales libertarios de la Masonería han sido masones como el cura Hidalgo, paladín de la independencia mejicana, el padre Calvo fundador de la Masonería en Centroamérica, el Dr. Ramón Méndez, arzobispo de Venezuela y en la Argentina, Julio Segundo Agüero, Aurelio Herrero, Pedro Pedriel, Santiago Figueredo, Cayetano y Gregorio Rodríguez, etc.
Al decir no dogmático, ¿significa que la Masonería no tiene dogmas?
La Masonería no tiene dogmas, tiene principios e ideales, cultiva virtudes, pero siempre con la máxima amplitud de criterios. El dogma, como verdad revelada o principio innegable, está en las antípodas de la Masonería que no reconoce otro límite que la razón para acceder al conocimiento.
¿Cuáles son los principios de la Masonería?
Sus principios son Libertad, Igualdad y Fraternidad. Libertad de la persona humana y de los grupos humanos, ya sean instituciones, razas o naciones y en todos sus aspectos, es decir, libertad de pensamiento y libertad de movimiento. Igualdad de derechos y obligaciones de los individuos y grupos humanos sin distinción de religión, raza, sexo o nacionalidad. Fraternidad entre todos los hombres y entre todos los pueblos y naciones, porque todos los seres humanos nacen libres e iguales en derechos y en dignidades.
¿Y declaración de principios más explícita?
Si, la Declaración de Principios aprobada en su momento por una Asamblea Masónica y presentada ante el Gobierno Nacional en oportunidad de tramitar nuestra Personería Jurídica, textualmente dice:
"La Masonería es una institución esencialmente filosófica, filantrópica y progresista. Son sus principios: La Libertad, La Igualdad y La Fraternidad y su lema: Ciencia, Justicia y Trabajo"
"Se propone la investigación de la verdad, la perfección del individuo y el progreso de la humanidad"
"Considera que la moral es tanto un arte racional, como un fenómeno evolutivo propio de la vida colectiva, que obedece a las leyes naturales. Reconoce al Gran Arquitecto del Universo como símbolo de las supremas aspiraciones o inquietudes de los hombres que anhelan captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Para el esclarecimiento de la verdad no reconocer otro límite que el de la razón humana basada en la ciencia. Exige de sus adeptos la más amplia tolerancia y por ello respeta las opiniones políticas y las creencias de todos los hombres."
"Reconoce que todas las comuniones religiosas y políticas merecen igual respeto y rechaza toda pretensión de otorgar situaciones de privilegio a ninguna de ellas en particular".
"La Masonería, institución esencialmente humana, trabaja sin tregua por el logro de sus fines, buscando una más armónica estructuración de la vida sobre bases de amor y de justicia social".
"Viene actuando, por ello, desde el fondo de los tiempos, como el tenso resorte que acelera la evolución teniendo en cada etapa de la historia una finalidad determinada de acuerdo con las necesidades y aspiraciones del ambiente. Flecha de un anhelo proyectado al porvenir, sus esfuerzos del pasado han contribuido a los progresos de que goza el presente. Aspira por la evolución y el esfuerzo organizando de la sociedad al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas en las que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento".
"Procura por todos los medios lícitos a su alcance, dignificar al hombre capacitándolo, por un desarrollo superior de la conciencia, para el mejor y más amplio uso de los derechos y libertades".
"Condena la intolerancia, abomina el fanatismo y declara su repudio por los regímenes de fuerza y de violencia como contrarios a la razón y denigrantes para la especie. Reconoce en la fraternidad la condición primordial del género humano, es substantivamente pacifista y considera a la guerra como un crimen horrendo".
"Estima que el trabajo es un deber esencial del hombre y como tal le dignifica y le honra, sin establecer distingos ni categorías, pero juzga que el descanso es un derecho y se esfuerza porque la vejez, la invalidez, la infancia y la maternidad gocen de los beneficios del amparo colectivo a que son acreedores".
"La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones es soberana e independiente de todo otro cuerpo, pero podrá celebrar pactos y convenios con otros cuerpos masónicos regulares del mundo y reservar para sí el derecho exclusivo de legislar sobre el simbolismo de toda su jurisdicción dentro de los usos, costumbres y ceremonias transmitidos desde la antigüedad".
¿Se puede hablar de una moral masónica?
La moral de la Masonería no está directamente ligada a ningún sistema filosófico, ni a credo religioso alguno. La constituye el fondo común de preceptos universales que enseñan al hombre a ser mejor y a amar a sus semejantes. En todas las religiones y en todas las filosofías se encuentran las esencias de una sabiduría elaborada por los más grandes apóstoles y profetas de la humanidad, inspirados en los más sublimes sentimientos del corazón y templados en las duras experiencias de la vida de la historia.
La Masonería busca la solidaridad de los valores morales, intelectuales, éticos y estéticos para lograr la consistencia armónica de la conducta humana.
Esos principios morales, ¿se encuentran unificados en un Código?
Efectivamente, La Masonería cuenta con su Código Moral, algunas de cuyas máximas señalamos:
La Masonería es una institución filosófica, filantrópica y progresista cuyo máximo objetivo es estimular el perfeccionamiento moral e intelectual de hombres y pueblos buscando obtener la fraternidad universal; o más escuetamente, es una escuela formativa de hombres.
¿Por qué dice que es filosófica?
Porque orienta al hombre hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica, busca en la reflexión filosófica la penetración del sentido espiritual del movimiento de la historia, contempla en cada tiempo histórico las nuevas inspiraciones doctrinarias y asimila de cada sistema filosófico lo que pueda significar de aporte al patrimonio de la verdad abstracta, más allá del tiempo y del espacio.
¿Y por qué es filantrópica?
Porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, raza, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de los espíritus y a la tranquilidad de las conciencias.
¿Y progresista?
Es progresista porque enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta libertad de pensamiento. La Masonería tiene por objeto la búsqueda de la verdad desechando el fanatismo abordando sin prejuicios todos los nuevos aportes de la invención humana, estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes y no pone obstáculo alguno en la investigación de la verdad.
¿La Masonería es una religión?
De ninguna manera. No está afiliada ni puede afiliarse a ninguna religión determinada, ni compite con ellas. Elevándose sobre toda clase de discusiones, ofrece a los amantes de la verdad el terreno más apropiado para el cultivo de la inteligencia mutua y la unión fraternal. No reconoce en la investigación científica ninguna autoridad superior a la razón humana y rechaza por tanto las verdades reveladas que aceptan las religiones positivas. Admite en su seno a personas de todos los credos religiosos, sin distinción, siempre que sean hombres libres y tolerantes y respeten todas las opiniones sinceramente profesadas, es decir, exentas de fanatismo, egoísmo y supersticiones.
Entonces ¿es atea?
Tampoco. La Masonería reconoce la figura del Gran Arquitecto del Universo como SIMBOLO de las supremas aspiraciones e inquietudes de los hombres que anhelan captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Para el esclarecimiento de la verdad no reconoce otro límite que el de la razón humana en la ciencia.
¿Un sacerdote puede ser masón?
La condición "sine qua non" para ser masón, es ser hombre libre y de buenas costumbres. Es inherente a la condición de hombre libre, el ser tolerante y no dogmático. Prelados que han cultivado estas virtudes y coincidieron con los ideales libertarios de la Masonería han sido masones como el cura Hidalgo, paladín de la independencia mejicana, el padre Calvo fundador de la Masonería en Centroamérica, el Dr. Ramón Méndez, arzobispo de Venezuela y en la Argentina, Julio Segundo Agüero, Aurelio Herrero, Pedro Pedriel, Santiago Figueredo, Cayetano y Gregorio Rodríguez, etc.
Al decir no dogmático, ¿significa que la Masonería no tiene dogmas?
La Masonería no tiene dogmas, tiene principios e ideales, cultiva virtudes, pero siempre con la máxima amplitud de criterios. El dogma, como verdad revelada o principio innegable, está en las antípodas de la Masonería que no reconoce otro límite que la razón para acceder al conocimiento.
¿Cuáles son los principios de la Masonería?
Sus principios son Libertad, Igualdad y Fraternidad. Libertad de la persona humana y de los grupos humanos, ya sean instituciones, razas o naciones y en todos sus aspectos, es decir, libertad de pensamiento y libertad de movimiento. Igualdad de derechos y obligaciones de los individuos y grupos humanos sin distinción de religión, raza, sexo o nacionalidad. Fraternidad entre todos los hombres y entre todos los pueblos y naciones, porque todos los seres humanos nacen libres e iguales en derechos y en dignidades.
¿Y declaración de principios más explícita?
Si, la Declaración de Principios aprobada en su momento por una Asamblea Masónica y presentada ante el Gobierno Nacional en oportunidad de tramitar nuestra Personería Jurídica, textualmente dice:
"La Masonería es una institución esencialmente filosófica, filantrópica y progresista. Son sus principios: La Libertad, La Igualdad y La Fraternidad y su lema: Ciencia, Justicia y Trabajo"
"Se propone la investigación de la verdad, la perfección del individuo y el progreso de la humanidad"
"Considera que la moral es tanto un arte racional, como un fenómeno evolutivo propio de la vida colectiva, que obedece a las leyes naturales. Reconoce al Gran Arquitecto del Universo como símbolo de las supremas aspiraciones o inquietudes de los hombres que anhelan captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Para el esclarecimiento de la verdad no reconocer otro límite que el de la razón humana basada en la ciencia. Exige de sus adeptos la más amplia tolerancia y por ello respeta las opiniones políticas y las creencias de todos los hombres."
"Reconoce que todas las comuniones religiosas y políticas merecen igual respeto y rechaza toda pretensión de otorgar situaciones de privilegio a ninguna de ellas en particular".
"La Masonería, institución esencialmente humana, trabaja sin tregua por el logro de sus fines, buscando una más armónica estructuración de la vida sobre bases de amor y de justicia social".
"Viene actuando, por ello, desde el fondo de los tiempos, como el tenso resorte que acelera la evolución teniendo en cada etapa de la historia una finalidad determinada de acuerdo con las necesidades y aspiraciones del ambiente. Flecha de un anhelo proyectado al porvenir, sus esfuerzos del pasado han contribuido a los progresos de que goza el presente. Aspira por la evolución y el esfuerzo organizando de la sociedad al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas en las que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento".
"Procura por todos los medios lícitos a su alcance, dignificar al hombre capacitándolo, por un desarrollo superior de la conciencia, para el mejor y más amplio uso de los derechos y libertades".
"Condena la intolerancia, abomina el fanatismo y declara su repudio por los regímenes de fuerza y de violencia como contrarios a la razón y denigrantes para la especie. Reconoce en la fraternidad la condición primordial del género humano, es substantivamente pacifista y considera a la guerra como un crimen horrendo".
"Estima que el trabajo es un deber esencial del hombre y como tal le dignifica y le honra, sin establecer distingos ni categorías, pero juzga que el descanso es un derecho y se esfuerza porque la vejez, la invalidez, la infancia y la maternidad gocen de los beneficios del amparo colectivo a que son acreedores".
"La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones es soberana e independiente de todo otro cuerpo, pero podrá celebrar pactos y convenios con otros cuerpos masónicos regulares del mundo y reservar para sí el derecho exclusivo de legislar sobre el simbolismo de toda su jurisdicción dentro de los usos, costumbres y ceremonias transmitidos desde la antigüedad".
¿Se puede hablar de una moral masónica?
La moral de la Masonería no está directamente ligada a ningún sistema filosófico, ni a credo religioso alguno. La constituye el fondo común de preceptos universales que enseñan al hombre a ser mejor y a amar a sus semejantes. En todas las religiones y en todas las filosofías se encuentran las esencias de una sabiduría elaborada por los más grandes apóstoles y profetas de la humanidad, inspirados en los más sublimes sentimientos del corazón y templados en las duras experiencias de la vida de la historia.
La Masonería busca la solidaridad de los valores morales, intelectuales, éticos y estéticos para lograr la consistencia armónica de la conducta humana.
Esos principios morales, ¿se encuentran unificados en un Código?
Efectivamente, La Masonería cuenta con su Código Moral, algunas de cuyas máximas señalamos:
- Quiere a todos los hombres como si fueran tus propios hermanos.
- Estima a los buenos, ama a los débiles, huye de los malos, pero no odies a nadie.
- No adules a tu hermano, porque es una traición, si tu hermano te adula teme que te corrompa.
- Escucha siempre la voz de tu conciencia.
- Evita las querellas, prevé los insultos, procura que la razón quede siempre de tu lado.
- No seas ligero en airarte, porque la ira reposa en el seno del necio.
- El corazón de los sabios está donde se practica la virtud y el corazón de los necios, donde se festeja la vanidad.
- Si tienes un hijo, regocíjate, pero tiembla del depósito que se te confía. Haz que hasta los diez años te admire, hasta los veinte te ame y hasta la muerte de respete. Hasta los diez años se su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo. Piensa en darle buenos principios antes que bellas maneras, que te deba rectitud esclarecida y no frívola elegancia. Haz un hombre honesto, antes que un hombre hábil.
- Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja, ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.
- Se entre los profanos libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajeza y entre los hermanos, firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.
- Habla moderadamente con los grandes, prudentemente con tus iguales, sinceramente con tus amigos, dulcemente con los pequeños y eternamente con los pobres.
- Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás la inocencia, sin reparar en nada de los servicios que prestares.
- Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás más que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.
La masonería regresa a Rusia 70 años después
La sociedad secreta más famosa del mundo reanuda sus actividades tras ser abolida por los soviéticos
Tras la Revolución de 1917 y el triunfo del comunismo, la masonería fue abolida en la Unión Soviética, viéndose obligada a disgregarse. Gran parte de los masones rusos se integraron en diferentes Logias del Gran Oriente Francés, que los acogió en un número no menor de 15 Logias. Ahora, tras casi un siglo de historia y tras la desaparición del comunismo del mapa soviético, la masonería vuelve a Rusia, más fuerte que nunca, teniendo en cuenta que fue un instrumento muy útil para el triunfo del comunismo, y no en vano, una considerable porción de revolucionarios fueron masones.
Bela Martinova
Moscú- Una vez instalados en el poder en 1917, la «Komintern», el Gobierno comunista, se declaró incompatible con la masonería. Ahora, décadas después, con la desaparición oficial del comunismo en Rusia, cualquier ciudadano de la ex Unión Soviética ya puede informarse, ponerse en contacto, y en su caso, ingresar en la Gran Logia de Rusia, fundada oficialmente el 24 de junio de 1995. La Masonería rusa está presente en Internet a través de su página oficial: «http://www.blogger.com/www.freemasonry.ru». Asimismo, más de veinte de los denominados «talleres» masónicos, entre los que cabe destacar «La Armonia», «Lotus», «Astrea-Kosmos», «Gamaiun», «Aurora», «La estrella polar», «Júpiter», «Fénix», «Alfa y Omega», «El amor fraternal», «Alexander Pushkin», «Bajo las tres Coronas», «La Amistad», y otros muchos, pertenecen hoy día a la Gran Logia Rusa.
Obediencia inglesa. Actualmente, más de 90 Grandes Logias de la Masonería Operativa son reconocidas por la Gran Logia de Rusia. Entre ellas está la Unión de la Gran Logia de Inglaterra, que viene a ser la madre de toda la masonería; la Gran Logia Madre de Escocia...
Hasta las regiones geográficas rusas más remotas ha llegado la masonería, como es el caso de Samara, Alushta, Yaroslav y Novosibirsk, «donde los rotarios, –tal y como asegura Platónov, un erudito investigador del tema–, conforman una rama de la masonería «que ha penetrado con mucha fuerza en Rusia, fundando clubes para los ciudadanos más pudientes y representantes del mundo de los negocios y la élite social más exquisita, que dispone de sus propias tiendas, hoteles, balnearios y guarderías». «Ya en el año 2001 –asegura Platónov– había más de un millón de rotarios en Rusia, pertenecientes a la así denominada 'masonería blanca', cuya función consistía básicamente en influir en la sociedad en distintas áreas, como es la cultura, la economía y la vida social en general».
Remontándose a la historia anterior al comunismo, la introducción de la masonería en Rusia recae nada menos que en la figura del Zar Pedro I, quien estableció para la Administración rusa la famosa «Tabla de Rangos» consistente en 14 grados, trasladando así el modelo masónico importado de Prusia y Dinamarca.
También figuran entre los famosos masones rusos, hombres de letras como el insigne poeta Alexander Pushkin y Nóvikov; así como el general Suvórov y el mariscal Kutúzov, destacados por sus hazañas en el ejército. Platónov, un incansable investigador en el tema de la masonería podría escribir toda una enciclopedia de actuales nombres de masones rusos, donde una interminable lista de antiguos altos cargos administrativos pertenecientes en su día a la élite de la nomenclatura soviética, se adhirieron a la masonería tras la caída del imperio comunista.
Masones reconvertidos. El investigador ruso Platónov ofrece toda una serie de datos y nombres de altos funcionarios del Gobierno de Putin que ahora pertenecen a alguna Logia rusa. Uno de ellos es V. Livtsov, un alto funcionario de la Administración de la región de Orlov; Dmitri Krayujin, funcionario que en los años 90 ocupaba el cargo de responsable de los Derechos Humanos, así como otros muchos hombres de la vieja nomenclatura comunista, que se convirtieron en masones encontrando cobijo en diversas Logias rusas.
Artículo Original: http://www.larazon.es/ediciones/anteriores/2005-05-05/noticias/noti_rel51753.htm
Tras la Revolución de 1917 y el triunfo del comunismo, la masonería fue abolida en la Unión Soviética, viéndose obligada a disgregarse. Gran parte de los masones rusos se integraron en diferentes Logias del Gran Oriente Francés, que los acogió en un número no menor de 15 Logias. Ahora, tras casi un siglo de historia y tras la desaparición del comunismo del mapa soviético, la masonería vuelve a Rusia, más fuerte que nunca, teniendo en cuenta que fue un instrumento muy útil para el triunfo del comunismo, y no en vano, una considerable porción de revolucionarios fueron masones.
Bela Martinova
Moscú- Una vez instalados en el poder en 1917, la «Komintern», el Gobierno comunista, se declaró incompatible con la masonería. Ahora, décadas después, con la desaparición oficial del comunismo en Rusia, cualquier ciudadano de la ex Unión Soviética ya puede informarse, ponerse en contacto, y en su caso, ingresar en la Gran Logia de Rusia, fundada oficialmente el 24 de junio de 1995. La Masonería rusa está presente en Internet a través de su página oficial: «http://www.blogger.com/www.freemasonry.ru». Asimismo, más de veinte de los denominados «talleres» masónicos, entre los que cabe destacar «La Armonia», «Lotus», «Astrea-Kosmos», «Gamaiun», «Aurora», «La estrella polar», «Júpiter», «Fénix», «Alfa y Omega», «El amor fraternal», «Alexander Pushkin», «Bajo las tres Coronas», «La Amistad», y otros muchos, pertenecen hoy día a la Gran Logia Rusa.
Obediencia inglesa. Actualmente, más de 90 Grandes Logias de la Masonería Operativa son reconocidas por la Gran Logia de Rusia. Entre ellas está la Unión de la Gran Logia de Inglaterra, que viene a ser la madre de toda la masonería; la Gran Logia Madre de Escocia...
Hasta las regiones geográficas rusas más remotas ha llegado la masonería, como es el caso de Samara, Alushta, Yaroslav y Novosibirsk, «donde los rotarios, –tal y como asegura Platónov, un erudito investigador del tema–, conforman una rama de la masonería «que ha penetrado con mucha fuerza en Rusia, fundando clubes para los ciudadanos más pudientes y representantes del mundo de los negocios y la élite social más exquisita, que dispone de sus propias tiendas, hoteles, balnearios y guarderías». «Ya en el año 2001 –asegura Platónov– había más de un millón de rotarios en Rusia, pertenecientes a la así denominada 'masonería blanca', cuya función consistía básicamente en influir en la sociedad en distintas áreas, como es la cultura, la economía y la vida social en general».
Remontándose a la historia anterior al comunismo, la introducción de la masonería en Rusia recae nada menos que en la figura del Zar Pedro I, quien estableció para la Administración rusa la famosa «Tabla de Rangos» consistente en 14 grados, trasladando así el modelo masónico importado de Prusia y Dinamarca.
También figuran entre los famosos masones rusos, hombres de letras como el insigne poeta Alexander Pushkin y Nóvikov; así como el general Suvórov y el mariscal Kutúzov, destacados por sus hazañas en el ejército. Platónov, un incansable investigador en el tema de la masonería podría escribir toda una enciclopedia de actuales nombres de masones rusos, donde una interminable lista de antiguos altos cargos administrativos pertenecientes en su día a la élite de la nomenclatura soviética, se adhirieron a la masonería tras la caída del imperio comunista.
Masones reconvertidos. El investigador ruso Platónov ofrece toda una serie de datos y nombres de altos funcionarios del Gobierno de Putin que ahora pertenecen a alguna Logia rusa. Uno de ellos es V. Livtsov, un alto funcionario de la Administración de la región de Orlov; Dmitri Krayujin, funcionario que en los años 90 ocupaba el cargo de responsable de los Derechos Humanos, así como otros muchos hombres de la vieja nomenclatura comunista, que se convirtieron en masones encontrando cobijo en diversas Logias rusas.
Artículo Original: http://www.larazon.es/ediciones/anteriores/2005-05-05/noticias/noti_rel51753.htm
sábado, mayo 07, 2005
EL ARA Y SU SALUDO RITUAL
Material aparecido en el volumen de arquitectura Símbolo, Rito, Iniciación, La Cosmogonía Masónica (Ed. Obelisco, Barcelona 1992), firmado por Siete Maestros Masones, todos ellos vinculados con SYMBOLOS
A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo
Como todos los hermanos sabemos, el Ara es el altar de nuestro taller que es también nuestro templo y por lo tanto una imagen del cosmos. En el centro de ese espacio, entre la puerta y el Oriente y las columnas del Norte y del Sur se encuentra nuestro altar iluminado por las luces de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza. Esta piedra o ara, por marcar el centro, señala también el eje del taller, es decir, la posibilidad de comunicación alto-bajo, ascendente-descendente, entre la tierra y el cielo que en forma simbólica está representado en el techo. Y es a través del rito de nuestros estudios y trabajos, de nuestras ceremonias y gestos invariables que esta comunicación se reactiva y se hace en nosotros, los que nos ponemos entonces en condición de poder recibir los efluvios de lo alto, las inspiraciones emanadas del Gran Arquitecto del Universo, las que constituyen todo Conocimiento y Sabiduría. Es pues el Ara el punto más importante del templo, a partir del cual, se organiza toda la Logia y los trabajos que en ella se realizan. Es el símbolo de lo invisible por excelencia, que él expresa formal y sensiblemente, y a él mira simultáneamente toda la Logia, tanto el Oriente como los otros puntos cardinales. La escuadra y el compás se hallan sobre él simbolizando la unión entre la tierra (la escuadra, el cuadrángulo) y el cielo (el compás, el círculo) ya que él manifiesta el "axis" en el que se conjugan las polaridades.
Ya sabemos que nuestra Logia, al simbolizar el cosmos, simboliza tanto el macro como el microcosmos puesto que éste es una miniatura de aquél, por lo que el taller es también una imagen de nuestro templo interno y el ara, por ser su punto central, corresponde en el ser humano a su corazón, lugar donde se recibe la palabra y la sabiduría divina -testificadas por el Libro Sagrado que reposa en nuestro altar- lugar de transformaciones y de realización. Hacia esta transmutación están orientados nuestros esfuerzos; lo que es lo mismo que pulir la piedra en bruto, o ir ascendiendo escalonadamente los estadios sucesivos del Conocimiento, que se corresponde con los grados de nuestra Orden. Esta posibilidad de ascenso y superación está siempre presente en el pecho de cada aprendiz, compañero o maestro, que en virtud de haber recibido la iniciación se halla especialmente cualificado para efectivizar estos símbolos, para hacerlos una realidad interna que vaya actuando en nosotros al ser evocados por la meditación, el estudio y la reiteración ritual.
Queremos recordar también para finalizar, que el Ara es el lugar en el que efectuamos nuestros juramentos, como manifestación visible de una energía invisible y trascendente. Sobre ella, como imagen del centro espiritual, y en lo hondo de nuestro corazón, es que hemos aceptado nuestros compromisos internos y hemos prometido cumplirlos, llevarlos a cabo. Esto podría parecer ridículo a aquél que ignorase todo sobre el simbolismo o no hubiera podido salir verdaderamente del mundo profano. Pero no lo es para los masones, los que al comprender el símbolo y el rito en el interior de su corazón, los efectivizan, al vivenciarlos. Por ese motivo es que son tan importantes los gestos rituales, ya que por medio de ellos se renuevan las posibilidades que contienen, pues expresan con exactitud una cosmogonía en movimiento, un cosmodrama, aunque se ignore esta circunstancia. Sin embargo, es obvio comprender que cada vez que pasamos junto al Ara y lo saludamos, no sólo estamos dando una muestra de respeto al símbolo en cuestión y a todo aquello que llevamos dicho acerca de lo que él representa, sino que además renovamos ritualmente nuestros compromisos y promesas masónicas, volviendo a religarnos con ellas precisamente en el lugar de la recepción de las emanaciones del Gran Arquitecto del Universo, lo cual constituye un perenne recordatorio de nuestra auténtica calidad masónica.
Y nos preguntamos, ya para finalizar, ¿acaso no es a esa identificación a la que conduce el caminar "por las vías que nos han sido trazadas" a las que alude el ritual de apertura? ¿Y no son en el fondo esas "vías trazadas" la propia herencia tradicional cuyo origen está en aquel gesto primigenio, y a la que tenemos que actualizar transmitiéndola en el ciclo histórico que nos toca vivir?
DOS TEMAS MASÓNICOS
"Con alegría"
Queridos hermanos, deseamos recalcar las palabras que se repiten al final de nuestras tenidas para tratar de evitar cualquier riesgo de equivocación sobre alguna de las características de los verdaderos masones, en lo que toca a nuestra Orden. Por lo que creo debemos comenzar recordando que la Logia es una imagen del cosmos, y los ritos y gestos que allí se efectúan son una recreación perfectamente ordenada de la cosmogonía, tal cual se presenta al ser humano inteligente. Sin embargo, todo masón operativo sabe que a su vez, el orden cosmogónico es una imagen de lo metafísico -y de allí lo del secreto masónico-, a lo que se ha de aspirar en cuerpo, alma y espíritu; por eso, la necesidad y el sentido de distintos grados de realización y conocimiento entre los Hijos de la Viuda. Se debe comprender entonces que esta aspiración hacia lo más alto -aéreo e inaprensible- es opuesta a la pretensión hacia lo bajo- terrícola y fosilizado, y por lo tanto constituye algo más parecido a una disolución que a una coagulación.
En verdad todo este mundo que nos ha tocado vivir existe para dejarlo, porque es una imagen ilusoria de la realidad, lo que se advierte en el ascenso por los grados, o mundos, que estos simbolizan, donde las cosas son cada vez más ciertas cuanto más extrañas se nos presentan. Pero para llegar a ello hay que arribar primero a ser Maestro u Hombre Verdadero, y recomenzar posteriormente la ascensión por los grados simbólicos, íntimamente relacionados con lo supracósmico, tomando como punto de partida el cosmos, o logos, del cual deriva el nombre de nuestro taller. Lo que es perfectamente lógico en cuanto se piensa que los símbolos, los ritos y los mitos existen como mensajeros de otras realidades, y nunca para aferramos, con tanta obstinación como mediocridad, a ellos.
Algunos hermanos aún no pueden comprender estos conceptos -y otros, acaso, no los comprendan nunca-, pero deben enterarse de asuntos siempre presentes desde la época operativa en la Masonería, donde los ritos simbólicos e iniciáticos no podrían jamás resolverse en el simple hecho de construir edificios, aunque estos fueran bellísimos templos.
Es lamentable, pero hay personas que ven en la solemnidad un valor en sí mismo, o algo que deben repetir como si fuera el auténtico rito, y en ese sentido son los análogos -inversos- de los que no advierten que todo acto es solemne per se y entonces se dedican a correrías y pillaje. Entre el tonto solemne y el pícaro sinvergüenza no hay una gran distancia desde un punto de vista un poco más elevado; y ambos conforman la ignorancia del medio con la que no pueden sino autoidentificarse. Es más, el tonto solemne y el pícaro sinvergüenza pueden ser una misma persona. Pero no nos interesa en este momento ningún pillo, que son pocos en las logias y que casi inmediatamente son desenmascarados por sus hermanos, y sí nos preocupa que el ritual, que es uno solo con la Logia, pueda ser transpuesto por nosotros fuera con una impostación cuasi religiosa y literal, totalmente enemiga del auténtico Conocimiento, del Símbolo, que es verdaderamente el trabajo al que ha de dedicarse cualquier masón. Lo cual, por su literalidad, pueda también dañar a la propia Orden en el mundo profano con autotítulo de vocero "oficial". La dignidad es propia de todo masón en cuanto es propia de cualquier Iniciado u Hombre Verdadero; no se necesita por lo tanto impostar la voz, ni tratar de "superar" ningún gesto, ya de por sí solemne. Tampoco se ha de caer en el ridículo de pretender sobrepasar a sus hermanos en sabiduría, o de ser tan infantil como para creer que se ha "progresado" en detrimento de otros, lo que indicaría una absoluta falta de seriedad. Con el maestrazgo se acabó la juventud aunque se esté en los 20 años, porque recién allí se comenzará a emprender el camino hacia lo supracósmico. Quedarse por lo tanto en conceptos literales y actitudes solemnes es a veces un daño irreparable para cada quien por sí mismo, como para todos aquellos que comparten nuestros trabajos y que han ido a la Orden buscando lo que ella es, y no a grandes "sabios" tan engolados como superficiales. Cuando en la masonería operativa los obreros terminaban sus trabajos y los gestos necesarios a su labor, colgaban en el taller su mandil y desde luego no repetían esos gestos en su casa ni con sus amigos en la sala húmeda; donde todos eran hombres libres; tampoco los domingos, o en las innumerables fiestas calendáricas, o en la calle, donde no corresponden esas ropas y actitudes, puesto que el rito de la cotidianidad es perfectamente suficiente y andan sobrando posturas de este tipo.
Por eso al terminar nuestros trabajos repetimos en respuesta a una pregunta la frase "con alegría", la que nunca debería olvidar un auténtico masón.
Así, pues, deberíamos prevenirnos y ponernos a cubierto de lo formal -que, sin embargo, es lo que nos ha dado nada menos que la forma- confundiéndolo, o peor aún imaginándolo superior a lo a-formal que es el fin de la aspiración y la esperanza. ¡Con alegría!
Cadena de unión
Como todos conocéis, al final de nuestras tenidas finalizamos el rito con la llamada Cadena de Unión. Esta cadena que nos une a todos, desde el Venerable a los nuevos aprendices tiene, entre otros, dos significados que desearíamos destacar en este momento.
En primer lugar, es una imagen en el plano de la cadena vertical que entronca con los orígenes de nuestra Orden y asegura una transmisión regular, a través de los iniciados de todos los tiempos, con el Gran Arquitecto Universal. Esto se produce por medio de nuestros símbolos, ritos y mitos que no son sino manifestaciones prototípicas de arquetipos permanentes que, hoy como ayer, están presentes en el plan y la estructura cósmica.
En segundo término, y como su nombre lo indica, significa la unión efectiva y real de los integrantes de la Logia en una nueva entidad que rechaza las individualidades para integrarlas en un organismo unitario de energía y alcance mayor por sus propias características transpersonales, conformando así un colectivo cuya fuerza es más grande que la suma de los elementos individuales, como bien lo sabéis por propia experiencia, pues ya habéis participado en su composición. Haciendo la salvedad que esta cadena fraterna no sólo se refiere a nuestra Logia, o a nuestras obligaciones con toda la hermandad masónica, sino a la humanidad en general, y en particular a la totalidad de los iniciados que hubieran conocido el camino del conocimiento por otras vías diferentes a la nuestra.
Debemos recordar sin embargo que cuando comienza a formarse, esta cadena está incompleta y hay un vacío en ella, un eslabón que aún no ha sido cerrado, por lo que el Venerable Maestro pregunta: "queridos hermanos, Maestro de Ceremonias ¿Por qué está rota la cadena?"
Y el Maestro de Ceremonias responde:
"Por nuestras imperfecciones Venerable Maestro".
Entonces el Venerable Maestro vuelve a preguntar: "¿Cómo podemos cerrarla?"
Y el Maestro de Ceremonias contesta:
"Con las palabras sagradas de Sabiduría, Fuerza y Belleza. Uno para todos y todos para uno, repetidas tres veces".
"Cerradla, querido hermano", ordena el Venerable, y mientras el Maestro de Ceremonias lo realiza los integrantes de la Logia pronuncian tres veces las palabras sagradas, sus brazos derechos sobre los izquierdos y engarzando los dedos con los de los lados, constituyendo un círculo mágico perfecto de concentración de vibraciones, un dínamo generador, no únicamente capaz de transmitir su fuerza a cada uno de los integrantes, sino la de emanar a otros espacios visibles e invisibles; una forma activa de la invocación y también un encantamiento de protección para todos aquellos que tienen la gracia de participar en los misterios del Arte Sagrado, los llamados guardianes del Templo de la sabiduría salomónica, imagen de todos los templos, los que como parte de sus funciones deben saber estrechar sus filas y trabajar de modo armónico, tendiente a la perfección.
A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo
Como todos los hermanos sabemos, el Ara es el altar de nuestro taller que es también nuestro templo y por lo tanto una imagen del cosmos. En el centro de ese espacio, entre la puerta y el Oriente y las columnas del Norte y del Sur se encuentra nuestro altar iluminado por las luces de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza. Esta piedra o ara, por marcar el centro, señala también el eje del taller, es decir, la posibilidad de comunicación alto-bajo, ascendente-descendente, entre la tierra y el cielo que en forma simbólica está representado en el techo. Y es a través del rito de nuestros estudios y trabajos, de nuestras ceremonias y gestos invariables que esta comunicación se reactiva y se hace en nosotros, los que nos ponemos entonces en condición de poder recibir los efluvios de lo alto, las inspiraciones emanadas del Gran Arquitecto del Universo, las que constituyen todo Conocimiento y Sabiduría. Es pues el Ara el punto más importante del templo, a partir del cual, se organiza toda la Logia y los trabajos que en ella se realizan. Es el símbolo de lo invisible por excelencia, que él expresa formal y sensiblemente, y a él mira simultáneamente toda la Logia, tanto el Oriente como los otros puntos cardinales. La escuadra y el compás se hallan sobre él simbolizando la unión entre la tierra (la escuadra, el cuadrángulo) y el cielo (el compás, el círculo) ya que él manifiesta el "axis" en el que se conjugan las polaridades.
Ya sabemos que nuestra Logia, al simbolizar el cosmos, simboliza tanto el macro como el microcosmos puesto que éste es una miniatura de aquél, por lo que el taller es también una imagen de nuestro templo interno y el ara, por ser su punto central, corresponde en el ser humano a su corazón, lugar donde se recibe la palabra y la sabiduría divina -testificadas por el Libro Sagrado que reposa en nuestro altar- lugar de transformaciones y de realización. Hacia esta transmutación están orientados nuestros esfuerzos; lo que es lo mismo que pulir la piedra en bruto, o ir ascendiendo escalonadamente los estadios sucesivos del Conocimiento, que se corresponde con los grados de nuestra Orden. Esta posibilidad de ascenso y superación está siempre presente en el pecho de cada aprendiz, compañero o maestro, que en virtud de haber recibido la iniciación se halla especialmente cualificado para efectivizar estos símbolos, para hacerlos una realidad interna que vaya actuando en nosotros al ser evocados por la meditación, el estudio y la reiteración ritual.
Queremos recordar también para finalizar, que el Ara es el lugar en el que efectuamos nuestros juramentos, como manifestación visible de una energía invisible y trascendente. Sobre ella, como imagen del centro espiritual, y en lo hondo de nuestro corazón, es que hemos aceptado nuestros compromisos internos y hemos prometido cumplirlos, llevarlos a cabo. Esto podría parecer ridículo a aquél que ignorase todo sobre el simbolismo o no hubiera podido salir verdaderamente del mundo profano. Pero no lo es para los masones, los que al comprender el símbolo y el rito en el interior de su corazón, los efectivizan, al vivenciarlos. Por ese motivo es que son tan importantes los gestos rituales, ya que por medio de ellos se renuevan las posibilidades que contienen, pues expresan con exactitud una cosmogonía en movimiento, un cosmodrama, aunque se ignore esta circunstancia. Sin embargo, es obvio comprender que cada vez que pasamos junto al Ara y lo saludamos, no sólo estamos dando una muestra de respeto al símbolo en cuestión y a todo aquello que llevamos dicho acerca de lo que él representa, sino que además renovamos ritualmente nuestros compromisos y promesas masónicas, volviendo a religarnos con ellas precisamente en el lugar de la recepción de las emanaciones del Gran Arquitecto del Universo, lo cual constituye un perenne recordatorio de nuestra auténtica calidad masónica.
Y nos preguntamos, ya para finalizar, ¿acaso no es a esa identificación a la que conduce el caminar "por las vías que nos han sido trazadas" a las que alude el ritual de apertura? ¿Y no son en el fondo esas "vías trazadas" la propia herencia tradicional cuyo origen está en aquel gesto primigenio, y a la que tenemos que actualizar transmitiéndola en el ciclo histórico que nos toca vivir?
DOS TEMAS MASÓNICOS
"Con alegría"
Queridos hermanos, deseamos recalcar las palabras que se repiten al final de nuestras tenidas para tratar de evitar cualquier riesgo de equivocación sobre alguna de las características de los verdaderos masones, en lo que toca a nuestra Orden. Por lo que creo debemos comenzar recordando que la Logia es una imagen del cosmos, y los ritos y gestos que allí se efectúan son una recreación perfectamente ordenada de la cosmogonía, tal cual se presenta al ser humano inteligente. Sin embargo, todo masón operativo sabe que a su vez, el orden cosmogónico es una imagen de lo metafísico -y de allí lo del secreto masónico-, a lo que se ha de aspirar en cuerpo, alma y espíritu; por eso, la necesidad y el sentido de distintos grados de realización y conocimiento entre los Hijos de la Viuda. Se debe comprender entonces que esta aspiración hacia lo más alto -aéreo e inaprensible- es opuesta a la pretensión hacia lo bajo- terrícola y fosilizado, y por lo tanto constituye algo más parecido a una disolución que a una coagulación.
En verdad todo este mundo que nos ha tocado vivir existe para dejarlo, porque es una imagen ilusoria de la realidad, lo que se advierte en el ascenso por los grados, o mundos, que estos simbolizan, donde las cosas son cada vez más ciertas cuanto más extrañas se nos presentan. Pero para llegar a ello hay que arribar primero a ser Maestro u Hombre Verdadero, y recomenzar posteriormente la ascensión por los grados simbólicos, íntimamente relacionados con lo supracósmico, tomando como punto de partida el cosmos, o logos, del cual deriva el nombre de nuestro taller. Lo que es perfectamente lógico en cuanto se piensa que los símbolos, los ritos y los mitos existen como mensajeros de otras realidades, y nunca para aferramos, con tanta obstinación como mediocridad, a ellos.
Algunos hermanos aún no pueden comprender estos conceptos -y otros, acaso, no los comprendan nunca-, pero deben enterarse de asuntos siempre presentes desde la época operativa en la Masonería, donde los ritos simbólicos e iniciáticos no podrían jamás resolverse en el simple hecho de construir edificios, aunque estos fueran bellísimos templos.
Es lamentable, pero hay personas que ven en la solemnidad un valor en sí mismo, o algo que deben repetir como si fuera el auténtico rito, y en ese sentido son los análogos -inversos- de los que no advierten que todo acto es solemne per se y entonces se dedican a correrías y pillaje. Entre el tonto solemne y el pícaro sinvergüenza no hay una gran distancia desde un punto de vista un poco más elevado; y ambos conforman la ignorancia del medio con la que no pueden sino autoidentificarse. Es más, el tonto solemne y el pícaro sinvergüenza pueden ser una misma persona. Pero no nos interesa en este momento ningún pillo, que son pocos en las logias y que casi inmediatamente son desenmascarados por sus hermanos, y sí nos preocupa que el ritual, que es uno solo con la Logia, pueda ser transpuesto por nosotros fuera con una impostación cuasi religiosa y literal, totalmente enemiga del auténtico Conocimiento, del Símbolo, que es verdaderamente el trabajo al que ha de dedicarse cualquier masón. Lo cual, por su literalidad, pueda también dañar a la propia Orden en el mundo profano con autotítulo de vocero "oficial". La dignidad es propia de todo masón en cuanto es propia de cualquier Iniciado u Hombre Verdadero; no se necesita por lo tanto impostar la voz, ni tratar de "superar" ningún gesto, ya de por sí solemne. Tampoco se ha de caer en el ridículo de pretender sobrepasar a sus hermanos en sabiduría, o de ser tan infantil como para creer que se ha "progresado" en detrimento de otros, lo que indicaría una absoluta falta de seriedad. Con el maestrazgo se acabó la juventud aunque se esté en los 20 años, porque recién allí se comenzará a emprender el camino hacia lo supracósmico. Quedarse por lo tanto en conceptos literales y actitudes solemnes es a veces un daño irreparable para cada quien por sí mismo, como para todos aquellos que comparten nuestros trabajos y que han ido a la Orden buscando lo que ella es, y no a grandes "sabios" tan engolados como superficiales. Cuando en la masonería operativa los obreros terminaban sus trabajos y los gestos necesarios a su labor, colgaban en el taller su mandil y desde luego no repetían esos gestos en su casa ni con sus amigos en la sala húmeda; donde todos eran hombres libres; tampoco los domingos, o en las innumerables fiestas calendáricas, o en la calle, donde no corresponden esas ropas y actitudes, puesto que el rito de la cotidianidad es perfectamente suficiente y andan sobrando posturas de este tipo.
Por eso al terminar nuestros trabajos repetimos en respuesta a una pregunta la frase "con alegría", la que nunca debería olvidar un auténtico masón.
Así, pues, deberíamos prevenirnos y ponernos a cubierto de lo formal -que, sin embargo, es lo que nos ha dado nada menos que la forma- confundiéndolo, o peor aún imaginándolo superior a lo a-formal que es el fin de la aspiración y la esperanza. ¡Con alegría!
Cadena de unión
Como todos conocéis, al final de nuestras tenidas finalizamos el rito con la llamada Cadena de Unión. Esta cadena que nos une a todos, desde el Venerable a los nuevos aprendices tiene, entre otros, dos significados que desearíamos destacar en este momento.
En primer lugar, es una imagen en el plano de la cadena vertical que entronca con los orígenes de nuestra Orden y asegura una transmisión regular, a través de los iniciados de todos los tiempos, con el Gran Arquitecto Universal. Esto se produce por medio de nuestros símbolos, ritos y mitos que no son sino manifestaciones prototípicas de arquetipos permanentes que, hoy como ayer, están presentes en el plan y la estructura cósmica.
En segundo término, y como su nombre lo indica, significa la unión efectiva y real de los integrantes de la Logia en una nueva entidad que rechaza las individualidades para integrarlas en un organismo unitario de energía y alcance mayor por sus propias características transpersonales, conformando así un colectivo cuya fuerza es más grande que la suma de los elementos individuales, como bien lo sabéis por propia experiencia, pues ya habéis participado en su composición. Haciendo la salvedad que esta cadena fraterna no sólo se refiere a nuestra Logia, o a nuestras obligaciones con toda la hermandad masónica, sino a la humanidad en general, y en particular a la totalidad de los iniciados que hubieran conocido el camino del conocimiento por otras vías diferentes a la nuestra.
Debemos recordar sin embargo que cuando comienza a formarse, esta cadena está incompleta y hay un vacío en ella, un eslabón que aún no ha sido cerrado, por lo que el Venerable Maestro pregunta: "queridos hermanos, Maestro de Ceremonias ¿Por qué está rota la cadena?"
Y el Maestro de Ceremonias responde:
"Por nuestras imperfecciones Venerable Maestro".
Entonces el Venerable Maestro vuelve a preguntar: "¿Cómo podemos cerrarla?"
Y el Maestro de Ceremonias contesta:
"Con las palabras sagradas de Sabiduría, Fuerza y Belleza. Uno para todos y todos para uno, repetidas tres veces".
"Cerradla, querido hermano", ordena el Venerable, y mientras el Maestro de Ceremonias lo realiza los integrantes de la Logia pronuncian tres veces las palabras sagradas, sus brazos derechos sobre los izquierdos y engarzando los dedos con los de los lados, constituyendo un círculo mágico perfecto de concentración de vibraciones, un dínamo generador, no únicamente capaz de transmitir su fuerza a cada uno de los integrantes, sino la de emanar a otros espacios visibles e invisibles; una forma activa de la invocación y también un encantamiento de protección para todos aquellos que tienen la gracia de participar en los misterios del Arte Sagrado, los llamados guardianes del Templo de la sabiduría salomónica, imagen de todos los templos, los que como parte de sus funciones deben saber estrechar sus filas y trabajar de modo armónico, tendiente a la perfección.
Congreso USA: Proyecto de Resolución reconociendo contribuciones Francmasonería
HRES 17 IH
109º Congreso-1ª Sesión-
"Que hace reconocimiento a los miles de Francmasones en todos los Estados de la Nación y los honra por sus muchas contribuciones a la Nación a lo largo de su historia"
EN LA CASA DE REPRESENTANTES
Enero 04 de 2005.
Considerando que:
- Los Francmasones, cuyo antiguo linaje se extiende hasta mucho antes de la fundación de la Nación, han dado ejemplo de comportamiento de alta moral y caridad para todas las gentes.
-Los Padres Fundadores de esta gran Nación y signatarios de nuestra Constitución, la mayoría de los cuales eran Francmasones, sentaron sólidas bases para la conversión de ellos mismos y de los demás en ejemplares ciudadanos de los Estados Unidos.
-Los Miembros de la Fraternidad Masónica, tanto individualmente y como organización, continúan aportando invaluables contribuciones caritativas al servicio de los Estados Unidos de América.
- La Fraternidad Masónica ha venido contribuyendo con ayuda filantrópica y educación a los ciudadanos de los Estados Unidos de América.
-La Fraternidad Masónica es merecedora de reconocimiento formal a su larga historia de servicios a la ciudadanía y a sus ejemplos constantes de alta moral.
- Y que los Francmasones siempre han reverenciado y celebrado el Día de San Juan,el 24 de Junio, dedicado a sus santos patronos;
En consecuencia, RESUELVE:
- La Casa de Representantes reconoce a los miles de Francmasones en todos y cada uno de los Estados de la Unión y los HONRA por sus muchas contribuciones a la Nación a través de su historia.
FIRMADO ( en orden alfabético):
Rep Burton, Dan [IN-5] - 1/26/2005
Rep Davis, Lincoln [TN-4] - 1/26/2005
Rep Duncan, John J., Jr. [TN-2] - 1/26/2005
Rep Hobson, David L. [OH-7] - 1/26/2005
Rep Kingston, Jack [GA-1] - 1/4/2005
Rep Petri, Thomas E. [WI-6] - 1/26/2005
Rep Ruppersberger, C. A. Dutch [MD-2] - 1/26/2005
Rep Schwarz, John J.H. "Joe" [MI-7] - 1/26/2005
Rep Skelton, Ike [MO-4] - 1/26/2005
Rep Tanner, John S. [TN-8] - 1/26/2005.
Para ver el texto original en inglés haz clic aqui
109º Congreso-1ª Sesión-
"Que hace reconocimiento a los miles de Francmasones en todos los Estados de la Nación y los honra por sus muchas contribuciones a la Nación a lo largo de su historia"
EN LA CASA DE REPRESENTANTES
Enero 04 de 2005.
Considerando que:
- Los Francmasones, cuyo antiguo linaje se extiende hasta mucho antes de la fundación de la Nación, han dado ejemplo de comportamiento de alta moral y caridad para todas las gentes.
-Los Padres Fundadores de esta gran Nación y signatarios de nuestra Constitución, la mayoría de los cuales eran Francmasones, sentaron sólidas bases para la conversión de ellos mismos y de los demás en ejemplares ciudadanos de los Estados Unidos.
-Los Miembros de la Fraternidad Masónica, tanto individualmente y como organización, continúan aportando invaluables contribuciones caritativas al servicio de los Estados Unidos de América.
- La Fraternidad Masónica ha venido contribuyendo con ayuda filantrópica y educación a los ciudadanos de los Estados Unidos de América.
-La Fraternidad Masónica es merecedora de reconocimiento formal a su larga historia de servicios a la ciudadanía y a sus ejemplos constantes de alta moral.
- Y que los Francmasones siempre han reverenciado y celebrado el Día de San Juan,el 24 de Junio, dedicado a sus santos patronos;
En consecuencia, RESUELVE:
- La Casa de Representantes reconoce a los miles de Francmasones en todos y cada uno de los Estados de la Unión y los HONRA por sus muchas contribuciones a la Nación a través de su historia.
FIRMADO ( en orden alfabético):
Rep Burton, Dan [IN-5] - 1/26/2005
Rep Davis, Lincoln [TN-4] - 1/26/2005
Rep Duncan, John J., Jr. [TN-2] - 1/26/2005
Rep Hobson, David L. [OH-7] - 1/26/2005
Rep Kingston, Jack [GA-1] - 1/4/2005
Rep Petri, Thomas E. [WI-6] - 1/26/2005
Rep Ruppersberger, C. A. Dutch [MD-2] - 1/26/2005
Rep Schwarz, John J.H. "Joe" [MI-7] - 1/26/2005
Rep Skelton, Ike [MO-4] - 1/26/2005
Rep Tanner, John S. [TN-8] - 1/26/2005.
Para ver el texto original en inglés haz clic aqui
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