sábado, junio 30, 2007

lunes, junio 25, 2007

Oleo de V:.M:. del R:.E:.A:.A:.


Glosario Masónico en Tres Idiomas

En esta dirección podrèis encontrar un glosario de terminología masónica en tres idiomas.

http://www.zum-todtenkopfe-und-phoenix.de/jl/index.php?id=63&no_cache=1&L=1

NOCHE DE SAN JUAN

23-24 DE JUNIO SOLSTICIO DE VERANO (Hemisferio Norte) Y DE INVIERNO (Hemisferio Sur)

Las fechas mencionadas son las típicas, pero puede ser que en un año determinado caiga un día antes o después, debido a las irregularidades del calendario gregoriano, como los años bisiestos

En los antiguos mitos griegos a los solsticios se les llamaba "puertas" y, en parte, no les faltaba razón.

La "puerta de los hombres", según estas creencias helénicas, correspondía al solsticio de verano (del 21 al 22 de junio) a diferencia de la "puerta de los dioses" del solsticio de invierno (del 21 al 22 de diciembre).

La Noche de San Juan, es una fecha en la que no faltan las leyendas fantásticas y aquí les relataremos algunas de ellas ya que son innumerables, pero todas ellas son unánimes al decir que es un período en el que se abren de par en par las invisibles puertas del "otro lado del espejo": se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres (dragones) y vuelan los "caballucos del diablo"; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la Luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas; afloran enjambres de raros espíritus duendiles amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales; las gallinas y los polluelos de oro, haciendo ostentación de su áureo plumaje, tientan a algún que otro incauto codicioso a que les echen el guante; las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes; los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; el rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo; los helechos florecen al dar las doce campanadas...

En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para sentir escalofríos, estremecernos, ilusionarnos, alucinarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos.

¿POR QUÉ SAN JUAN BAUTISTA?

San Lucas narra en su Evangelio, que María, en los días siguientes a la Anunciación, fue a visitar a su prima Isabel cuando ésta se hallaba en el sexto mes de embarazo. Por lo tanto, fue fácil fijar la solemnidad del Bautista en el octavo mes de las candelas de junio, seis meses antes del nacimiento de Cristo. Desde entonces se señaló esta noche como la de San Juan, muy próxima al solsticio de verano que ha heredado una serie de prácticas, ritos, tradiciones y costumbres cuyos orígenes son inmemoriales en toda Europa y se han extendido por muchos pueblos de América. Lo paradójico del asunto es que el 24 de junio se celebra la fecha del nacimiento de San Juan el Bautista, que en realidad no debería festejarse porque el dies natalis de los santos siempre fue el de la muerte.

En el Evangelio de San Lucas se cuenta que su padre, el sacerdote Zacarías, había perdido la voz por dudar de que su mujer, Isabel, estuviera en cinta. Sin embargo en el momento de nacer San Juan la recuperó milagrosamente, como se lo había predicho el ángel Gabriel.

Rebosante de alegría, la tradición religiosa dice que encendió hogueras para anunciar a parientes y amigos la noticia. Cuando siglos después se cristianizó esta fiesta, la noche del 23 al 24 de junio se convirtió en una noche santa y sagrada, sin abandonar por eso su aura mágica

SOLSTICIO DE VERANO Y DE INVIERNO

Hay dos momentos del año en los que la distancia angular del Sol al ecuador celeste de la Tierra es máxima. Son los llamados solsticios. El de verano es el gran momento del curso solar y -a partir de ese punto- comienza a declinar. Antes de cristianizarse esta fiesta, los pueblos de Europa encendían hogueras en sus campos para ayudar al Sol en un acto simbólico con la finalidad de que "no perdiera fuerzas". En su conciencia interna sabían que el fuego destruye lo malo y lo dañino. Posteriormente, el hombre seguía destruyendo los hechizos con fuego.

Se ha asociado esta festividad al solsticio de verano, pero esto tan solo es cierto para la mitad del mundo o, mejor dicho, para los habitantes que viven por encima del ecuador (en el hemisferio norte) ya que para los del sur el solsticio es el de invierno y si me apuran, ni tan siquiera para todos ellos pues esto de San Juan, al menos con este nombre, es patrimonio del mundo cristiano.

Aunque no crean que en los países orientales, con ritos y creencias distintas, no se celebran estas fiestas (eso sí, con otros nombres a cual más variopinto) conservando en todas ellas la misma esencia: rendir un homenaje al Sol, que en ese día tiene un especial protagonismo: en el hemisferio norte es el días más largo y, por consiguiente, el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario. En cualquier caso al Sol se le ayuda para que no decrezca y mantenga todo su vigor.

Este simbolismo era compartido por pueblos distantes, separados por el océano Atlántico. Es el caso de los antiguos incas en Perú. Los dos festivales primordiales del mundo incaico eran el Capac-Raymi (o Año Nuevo) que tenía lugar en diciembre y el que se celebraba cada 24 de junio, el Inti-Raymi (o la fiesta del Sol) en la impresionante explanada de Sacsahuamán, muy cerca de Cuzco. Justo en el momento de la salida del astro rey, el inca elevaba los brazos y exclamaba: "¡Oh, mi Sol! ¡Oh, mi Sol! Envíanos tu calor, que el frío desaparezca. ¡Oh, mi Sol!"

Este gran festival se sigue practicando y representando hoy en día para conmemorar la llegada del solsticio de invierno, con un claro mensaje de promocion para motivar el turístimo. Los habitantes de la zona se engalanan con sus mejores prendas al estilo de sus antepasados quechuas y recrean el rito inca tal y como se realizaba (más o menos) durante el apogeo del Tahuantinsuyo.

ORÍGENES PAGANOS

Ni que decir tiene que esta fiesta solsticial es muy anterior a la religión católica o mahometana. E incluso, dentro de las distintas prácticas religiosas, no se ha celebrado en la misma fecha.

Uno de los antecedentes que se puede buscar a esta festividad es la celebración celta del Beltaine, que se realizaba el primero de mayo. El nombre significaba "fuego de Bel" o "bello fuego" y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas. Después los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. A la vez, rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y no dudaban en sacrificar algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas.

Otra de las raíces de tan singular noche hay que buscarla en las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, que se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador. Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Ya entonces se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días.

Es curioso que entre los beréberes de África del norte (Marruecos y Argelia) se enciendan el 24 de junio, durante la fiesta llamada Ansara, hogueras que producen un denso humo considerado protector de los campos cultivados. A través del fuego se hacen pasar entonces los objetos y utensilios más importantes del hogar. Los beréberes las encienden en patios, caminos, campos y encrucijadas y queman plantas aromáticas.

Prácticamente ahuman todo, incluso los huertos y las mieses. Saltan siete veces sobre las brasas, pasean las ramas encendidas por el interior de las casas y hasta las acercan a los enfermos para purificar e inmunizar el entorno de todos los males.

Lo cierto es que esta costumbre beréber de celebrar el solsticio es preislámica porque se basa en el calendario solar, mientras que el musulmán es lunar.

El cristianismo fue experto en reciclar viejos cultos paganos. Lo que antaño se hizo en Baños de Cerrato (a unos cuantos kilómetros de Palencia) es uno de los muchos ejemplos que se pueden esgrimir al respecto. Ya en época romana existían en esta localidad unas fuentes o baños consagrados a las ninfas (hasta el punto de encontrarse un altar dedicado a ellas) cuyas aguas tenían propiedades curativas. El rey godo de Toledo, Recesvinto (siglo VII), llegó hasta aquí y gracias a sus aguas se curó de una enfermedad. Como por entonces ya se había convertido al cristianismo, mandó erigir un templo en acción de gracias y se buscó como patrono a un santo que tuviera algo que ver con las aguas, y todas las papeletas las tenía San Juan Bautista. Este es el origen da la famosa basílica visigótica de San Juan de Baños, en cuyo recinto se celebra la "misa en rito hispano-visigótico-mozárabe", el domingo más cercano a San Juan, declarada de interés turístico.

SÚBITAS APARICIONES Y DESAPARICIONES

En algunas leyendas piadosas, hasta los santos aprovechan la víspera de este día para trasladarse milagrosamente a otra parte. Es el caso de "Santa Trahamunda", una santa gallega de mirada melancólica, cuya imagen se puede ver en el Monasterio de Poio (Pontevedra) al lado de su supuesto sepulcro visigodo. Tiene una bonita historia de traslación milagrosa la víspera del día de San Juan, desde las mazmorras árabes de Córdoba a su monasterio.

Fuera de estas leyendas piadosas tan alejadas en el tiempo y en el espacio, y volviendo a nuestro mundo terrenal, encontramos otros casos de desapariciones bastante enigmáticas. En una de ellas un vecino de Collbató, cerca de Montserrat (Barcelona), desapareció en la noche de Sant Joan de 1975 cuando volvía de apagar un incendio forestal junto con unos amigos. Se hallaba en terrenos propiedad de Can Rogent, zona llana, fácil de andar y en la que es difícil extraviarse. No obstante, nunca más se supo de él, ni vivo ni muerto.

Puestos a hablar de desapariciones misteriosas, es preciso referirse a un curioso personaje cántabro llamado Francisco de la Vega Casar, más conocido como "el hombre-pez de Liérganes" (localidad donde hay un monumento en su memoria). Nació en 1628 y su temprana habilidad para la natación le sirvió para ser considerado el primer nadador de largas distancias de la Historia de España. Al parecer, tenía una extraña afección en la piel que le daba un aspecto escamado, razón por la cual sus paisanos, asombrados tanto por su aspecto como por su capacidad para nadar, le dieron el apodo de "el sireno" y extendieron el rumor de que era una especie de tritón.

Enviado por su padre a Bilbao para que aprendiese el oficio de carpintero, desapareció misteriosamente en la ría en la víspera de San Juan de 1673. Seis años después, en 1679, reapareció en la bahía de Cádiz cubierto de escamas y habiendo perdido la razón y el habla. Al regresar a su tierra vivió nueve años de modo extravagante, siempre iba descalzo y de vez en cuando pronunciaba las palabras "tabaco", "pan" y "vino". Se le tuvo por loco hasta que un día desapareció de nuevo en el mar sin dejar rastro y esta vez para siempre.

Nuevo Blog Masónico

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INTERPRETACION SIMBOLICA SOBRE LAS HERRAMIENTAS DEL APRENDIZ MASON


La vida del Iniciado es Piedra Bruta, que debe llegar a ser Piedra Cubica, pero al ser piedra bruta, es imperfección, mundanalidad, vacío y esencialmente es búsqueda; por ello el aprendiz masón usa las herramientas como instrumentos empleados por la mano o la maquina, en el trabajo de la artesanía y de la industria.

El reto esencial del Aprendiz, es desbastar la Piedra Bruta, es decir, hacer un ejercicio permanente de artesano, que permita el cumplimiento en nuestras vidas de aquel fundamento de la Etica que dice: El hombre es imperfecto, pero perfectible. Al igual que el Aprendiz, el autentico masón, es el hombre que cree en el efecto del caer y el acto perfectible del levantarse, por eso el masón toda su vida, en el ejercicio del Arte, ocupa buena parte de su trabajo diario, en el devaste de la Piedra Bruta en su interioridad. Es imperativo esencial, a su sino masónico, la exigencia categórica e ineludible el pulir en la cotidinanidad, la muchas veces dura piedra de su defecto, frente a la suave modelacion paulatina del ver poco a poco también, la escultura clásica de la acción creciente de la virtud.

El valor simbólico de las herramientas del aprendiz masón, es rico en significado, porque, aparte de lo que dice al Aprendiz, en la enseñanza de la Orden, es notablemente rico también, en los valores simbólicos que dice al Iniciado, para su interiorizacion y aplicación practica a esa - realidad extraña - que a veces es la vida, en el decir de Ortega y Gasset.

Tres son las herramientas esenciales que utiliza el Aprendiz: el mazo, el cincel y la regla de veinticuatro pulgadas, herramientas que en mundo profano, nuestros antepasados los masones operativos y otras corporaciones de artesanos, utilizaron, para hacer de la piedra sin pulir una obra de arte, a golpe constante, a medida exacta, y con la precisión perfecta.

El Aprendiz Masón es en si mismo la Piedra Bruta, pero a su vez es, materia, obrero, instrumento.

El mazo es el símbolo de nuestro poder, manifestación de nuestro temple, constancia y voluntad, por tanto es representación simbólica de la fuerza y de la tenacidad firme del masón.

Pero que seria del juglar sin su canción? Que seria del mazo, sin la mano decidida del hombre? Sin el golpe acompasado del Aprendiz, que lo usa con la solapa de su mandil levantada, por lo duro y persistente del trabajo. El mazo sin el brazo del hombre, nunca puede tener la plenitud de ser herramienta, será un símbolo muerto, descarnado e inútil, seria una expresión caduca, de una mediocre voluntad, pues para que el mazo sea útil, se requiere la fuerza viril de la voluntad que eleva, para llegar a ser mejor, así el mazo cumpliría, el decir de nuestro hermano Omar Dengo : - La vida es Cumbre, el esfuerzo es Ala -; para que la fuerza del mazo rompa piedra, es necesaria la constancia y es ella la que hace posible en el Aprendiz masón , darle con su fuerza de voluntad, el certero vigor que ocupa el mazo para transformar la vida y pulir nuestro ser interior de Piedra Bruta.

El mazo lleva nuestro recuerdo a aquellas antiguas catedrales que en su silenciosa belleza, fueron construidas por nuestros antepasados los hermanos de los gremios medievales, nos evoca la gracia y el valor del arte escultórico, nos llama la atención de que el mazo es fuerza que rompe la piedra, es el golpe certero de la fuerza de un brazo, expresión de voluntad y concepción de la búsqueda de un fin estético, esfuerzo constante para conseguir un logro, esto es el sentido de nuestra perfección interior, como elemento transformante al servicio de los demás.

Conocemos como cincel aquella herramienta de boca acerada y recta, de bisel doble, que sirve para labrar a golpe de mazo, la piedra o el metal. Cincel y Mazo se complementan. El mazo con su peso golpea, el cincel, recibiendo esos golpes de fuerza: rompe, perfora, alisa.

El cincel es la herramienta que simboliza la sabiduría aplicada en la justicia.

El cincel, sin brazo, sin mano, sin visión de conjunto para que el artesano aprendiz devaste inicialmente el contorno de su Piedra Bruta, tampoco es útil. Pues es la fuerza del mazo, junto con posición exacta del cincel, la que permite el desbaste de la Piedra, que poco a poco la ira convirtiendo en hermosa y notable escultura. Entonces mazo y cincel se complementan y el brazo del artesano de la Piedra, por ese su oficio, los conduce a una combinación armónica, para ser expresión creadora, que lleva en su golpe y calculo, la impronta de la estética, llevando al Aprendiz, con el paso del tiempo al logro de la creación perfecta de la Piedra Pulida.

La regla es el símbolo de la perfección como instrumento de medida y emblema simbólico de la línea recta. Representa el empleo ordenado y disciplinado de la visión interior guiada por el discernimiento; materialmente la regla es un instrumento de madera o metal, rígida, delgada y de forma rectangular, útil para trazar líneas rectas y en el sentido ético entendemos por regla, una norma que ha de regir la conducta.

La regla simboliza: moderación, templanza, es finalmente el orden y concierto invariable de la justa medida que guardan todas las cosas naturales.

Vemos que al igual que las herramientas anteriormente interpretadas, la regla tiene un profundo contenido simbólico, pues ella es sinónimo de rectitud, orden y la guía que debe regir nuestra vida masónica como expresión practica y constante del obrar con rectitud, aun habiendo caído, debemos levantarnos, tomarla, medir, calcular, trazar y así aprender de la regla, el equilibrio en el conducir diario de nuestra existencia y la justeza de la relación con los demás.

Tenemos que el mazo manifiesta la firme voluntad del Iniciado, su fuerza y el esfuerzo constante por trabajar día a día su piedra bruta; el cincel como símbolo de nuestra inteligencia y sabiduría y la regla de veinticuatro pulgadas, simboliza la actitud juiciosa, comedida y el armónico equilibrio en que debemos actuar en la vida, en el interior del espíritu masónico, pues representa el día con sus 24 horas donde en la practica vivimos tres jornadas, que son el trabajo diario, la vida masónica y familiar y el descanso, esto a su vez es evocación de las tres grandes edades del hombre: Infancia, Juventud y senectud, estando en todo ello mirando siempre el Gran Arquitecto del Universo.

Cuando pensamos en estas tres herramientas, como instrumentos que llevan a la transformación de la materia, comprendemos en nuestro interior, que con las mismas podemos generar cambios a partir de su interpretación simbólica, para que nuestra vida sea un esfuerzo fecundo y dinámico de transformación interior, para que en el decir de San Pablo - a fin de que todo hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra -.

Todo esto nos dice a nuestro corazón de permanentes aprendices, que el masón aun con sus defectos y virtudes, puede y debe buscar siempre los mayores y mas altos propósitos en su vida, mediante el sano ejercicio de la voluntad y la energía para lograr puntos de equilibrio que lo guíen a desarrollarse en la plenitud del espíritu masónico y la realización social para y con sus semejantes, a quienes finalmente se debe la acción transformadora de la Francmasonería Universal

Es mi Palabra Venerable Maestro

Frater Lucis PITAGORAS



BIBLIOGRAFIA

Lavagnini Aldo. Manual del Aprendiz, Editorial Kier, Argentina 1982.
Frau Abrines Lorenzo. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Compañía General de Ediciones, México. 1960
González Federico. Trejos Fernando. Ponencia presentada ante la Convención Internacional Masónica. México 1982.
Hurtado Amando. Porque Soy Masón: Filosofía, simbolismo y tradición iniciatica de la masonería. Edaf. 1999
Mackey R.W. El Simbolismo Francmasonico. Editorial Diana.
Zanhia. Diccionario Esotérico. Editorial Kier. Argentina .1989

domingo, junio 17, 2007

EL GRANO DE TRIGO



El cuarto de reflexión constituye la prueba de la tierra -la primera de las cuatro pruebas simbólicas de los elementos- y; por su analogía, nos lleva a los Misterios de Eleusis, en los cuales el iniciado estaba simbolizado en el grano de trigo echado y sepultado en el suelo, para que germinara y se abriera, con su propio esfuerzo, un camino hacia la luz.

La semilla, en la cual se halla en estado latente o potencial toda la planta, representa muy bien las posibilidades latentes en el individuo que deben despertarse y manifestarse a la luz del día, en el mundo de los efectos. Todo ser humano es, efectivamente, un potencial espiritual o divino, idéntico al potencial latente en la semilla, que debe ser desarrollado o educido a su más plena y perfecta expresión, y este desarrollo es comparable en todos sentidos al desarrollo natural y progresivo de una planta.

Así como la semilla, para poder germinar y producir la planta, debe ser echada en el suelo, en donde muere como semilla, mientras el germen de la planta futura empieza a crecer, así también el hombre, para manifestar las posibilidades espirituales que se encuentran en él en estado latente, debe aprender a concentrarse en el silencio del alma, aislándose de todas las influencias exteriores, y morir para sus defectos e imperfecciones a fin de que el germen de la Vida Nueva pueda crecer y manifestarse.

Dado que el Germen espiritual, la Divina Semilla de nuestro ser, es inmortal e incorruptible, esta muerte –como toda forma de muerte, desde un punto de vista más profundo- es simplemente el despojo de una forma imperfecta y la superación de un estado de imperfección, que fueron en el pasado el escalón indispensable de nuestro progreso, pero que en la actualidad se han hecho una limitación, y al mismo tiempo la necesidad, la oportunidad y la base, para un nuevo paso adelante.

Esa imperfección o limitación que debe ser superada –los límites estrechos en los que se halla encerrado nuestro pensamiento y nuestro ser espiritual por los errores y falsas creencias asimiladas en la educación y en la vida profana- es lo que simboliza la cáscara de la semilla, producida por ésta como protección necesaria en el período de su crecimiento, y enteramente análogo a la cáscara mental de nuestro propio carácter y personalidad.

Lavagnini

La eterna búsqueda



El común de los Francmasones, así como los modernos estudiosos de los ideales francmasónicos, se dan escasa cuenta de las obligaciones cósmicas que toman a su cargo, desde el momento en que empiezan a investigar las sacras verdades de la naturaleza, tal como constan en los antiguo: y modernos rituales. Pero si miran tan superficialmente sus tareas, y no tienen sobre sí años y años de experiencias, acabarán por considerar a la Francmasonería tan sólo como un organismo social de una antigüedad de pocos años. Deben, pues, darse cuenta de que las antiguas enseñanzas místicas, que se han perpetuado a través de los ritos modernos, son sagradas, y que hay invisibles y desconocidos poderes que moldean los destinos de aquellos que, conscientemente y por su propia iniciativa, toman sobre sí las obligaciones de la Fraternidad.

La Francmasonería no es una cosa material; es una ciencia del alma. No es un credo o una doctrina, sino una expresión universal de sapiente trascendencia (El término está usado aquí como sinónimo de una secretísima y sagrada filosofía que existió siempre, y fue la inspiración de los grandes místicos y sabios de todas las edades, la perfecta sabiduría de Dios que se revela a través de una jerarquía secreta de inteligencias iluminadas). La posterior acción conjunta de los gremios medievales o, inclusive, la construcción del templo de Salomón, como hoy se lo entiende, tiene poco, si es que tiene algo, que ver con el verdadero origen de la Francmasonería, puesto que ella no depende de las personalidades. En su más alto sentido no es ni historia ni arqueología, sino un trascendente lenguaje simbólico que perpetúa, bajo ciertos símbolos concretos, los sagrados misterios de los antiguos. Sólo aquellos que ven en ello un estudio cósmico, el trabajo de una vida, una inspiración divina para pensar mejor, sentir mejor y vivir mejor, con el propósito de obtener la luz espiritual y considerar la vida diaria del verdadero Francmasón como un medio para lograrlo, han conseguido apenas una superficial visión interna de los verdaderos misterios de los antiguos ritos.

La antigüedad de la esencia masónica no puede ser calculada por siglos ni milenios, porque en realidad su origen se limita al mundo de las formas. El mundo, tal como lo vemos, es tan sólo un laboratorio experimental, en el cual el hombre se encuentra tratando de edificar y expresar medios cada vez mayores y más perfectos. Dentro de este laboratorio se filtran miríadas de rayos, que descienden de otras jerarquías cósmicas (Grupo de inteligencias superiores que rigen el proceso creador del cosmos). Tales enormes globos y orbes que concentran sus energías sobre la humanidad y moldean sus destinos, hacen esto dentro del mayor orden, cada cual por su lado y a su modo; el edificio masónico puede constituir el núcleo de acción en que dichas jerarquías puedan manifestarse, puesto que una verdadera logia es la plasmación minimizada del universo, no sólo material sino simbólicamente, y de su labor siempre consagrada a la gloria de su Gran Arquitecto. Libre de limitaciones de credo y secta, el Francmasón debe erguirse como amo de toda fe; el que emprenda el estudio de la Francmasonería sin darse cuenta de la hondura, la belleza y el poderío espiritual de su filosofía, no podrá jamás sacar nada permanente como fruto de sus estudios. La antigüedad de las Escuelas Esotéricas puede ser localizada por el estudiante, muy atrás, en la aurora de los tiempos, edades y periodos que datan de cuando apenas se estaba levantando el templo del Hombre Solar. Aquél fue el primer Templo del Rey, dentro del cual se daban y conservaban los verdaderos misterios de la antigua morada, y fueron los dioses de la creación y el espíritu de la aurora los primeros en techar la logia del Maestro.

El hermano iniciado comprueba que sus llamados símbolos y rituales son meras fórmulas elaboradas por la sabiduría a fin de perpetuar ideas incomprensibles para el hombre medio. También se da cuenta de que sólo algunos Francmasones de hoy saben o aprecian el místico significado que se encierra en los rituales. Con fe religiosa, quizá perpetuamos la forma, adorándola en lugar de la vida, pero aquellos que no han reconocido la verdad en la rigidez del ritual, que no han podido reconocer la esencia a través de su envoltura en palabras bien rimadas, no son Francmasones, a pesar de sus grados ostensibles y de sus honores externos.

En el trabajo que estamos emprendiendo, no tenemos intención de tratar del moderno concepto de la Orden, sino considerar a la Francmasonería como realmente es para aquellos que lo intuyen: un gran organismo cósmico, cuyos verdaderos componentes e hijos se encuentran atados no por medio de promesas verbales, sino por vivencias tan reales que los ponen en condiciones de captar un más allá y laborar a niveles tan sutiles que el materialismo no permite siquiera imaginar. Cuando esta apertura se realiza, y los misterios del universo se extienden ante el aspirante candidato, sólo entonces, en verdad, se descubre, lo que la Francmasonería es realmente. Ya no le interesan más sus aspectos secundarios, porque ha conseguido penetrar en la Escuela de Misterio, a la cual es capaz de reconocer sólo cuando él mismo, espiritualmente, forma parte integral de ella.

Todos los que han examinado y estudiado la antigua sabiduría, no tienen la menor duda de que la Francmasonería, como el universo mismo, que es la más grande de las escuelas, trata de la revelación de un principio triple, porque todo el universo se encuentra bajo el gobierno de los mismos tres poderes, a quienes se suele llamar los constructores del templo masónico. No se trata aquí de personalidades, sino de principios, de energías grandemente inteligentes y de fuerzas que en Dios, el hombre y el universo tienen sobre sí la responsabilidad de moldear la sustancia cósmica dentro de la morada del rey vivo; el templo edificado en las primeras edades de esfuerzo inconsciente, y luego consciente, de cada individuo, el cual expresa en su vida los principios creadores de estas tres potencias.

El verdadero afiliado del antiguo Gremio se daba cuenta de que la estructura del templo que se ocupaba en erigir al Rey del Universo, era un deber o, mejor, un privilegio que debía a su Dios, a su hermano y a sí mismo. Se percató de que se deben dar ciertos pasos, y de que su templo debe ser construido de acuerdo con un plan. Hoy día parece, sin embargo, que ese plan se hubiera perdido, pues en la mayoría de los casos, la Francmasonería no es ya un arte operante, sino meramente una idea especulativa, hasta que cada hermano, al leer los misterios de su simbología y percatarse de las hermosas alegorías ocultas en su ritual, viene a caer en la cuenta de que sólo él mismo tiene en sí, las claves y los planos por tan largo tiempo perdidos para su Gremio, y que si pretende enterarse de lo que es el arte real de la construcción simbólica, sólo lo logrará utilizando con pureza los elementos esenciales de su propio ser.

La verdadera Francmasonería es esotérica; no es una cosa de este mundo concreto. Todo cuanto aquí tenemos es sólo un vínculo, medio de manifestación, introducción a través de la cual puede el estudiante pasar hacia lo desconocido. La Francmasonería no tiene mucho que ver con las cosas materiales excepto comprobar que la forma está moldeada por la vida, y manifestar lo que la vida contiene. Consecuentemente, el estudiante trata de moldear su vida de modo que la forma, glorifique a la divinidad cuyo templo está él levantando lentamente en la medida que logre despertar, uno por uno, a los valores que lleva dentro de sí y los dirija para laborar conscientemente en el plan que el destino le ha deparado.

Hasta donde es posible averiguar, la antigua Francmasonería y las hermosas alegorías cósmicas que ella enseña, perpetuándose a través de centenares de logias y antiguos misterios, constituyen la más vieja de las Escuelas iniciáticas de los Misterios (Este es un término usado desde la antigüedad para designar el aspecto esotérico de los ceremoniales religiosos. Al pasar el candidato a través de estos misterios o pruebas, era iniciado en los misterios de la Naturaleza y el aspecto arcánico de la ley natural); y el haber subsistido a través de las edades no ha dependido de sí misma, como un organismo exotérico de individuos parcialmente evolucionados, sino de la hermandad oculta, del lado esotérico de la Francmasonería. Todas las grandes Escuelas de Misterios tienen jerarquías según los planos espirituales de la Naturaleza, los cuales se expresan por sí mismos, en este mundo, mediante credos y organizaciones. Cuando el verdadero estudiante trata de surgir por sí mismo del cuerpo exotérico hacia lo espiritual, al par que trata de juntarse al grupo esotérico, que, aunque carente de morada (o logia) en el plano físico de la Naturaleza, es muchísimo más grande que todas las logias juntas, para las que se convierte en el fuego central. Los instructores espirituales de la humanidad deben trabajar en un mundo concreto, con motivos comprensibles a la inteligencia humana y así es como el hombre empieza a entender el significado de las alegorías y los símbolos que circundan su tarea exotérica tan pronto como se encuentra preparado para recibirlos. El verdadero Francmasón se da cuenta de que el Trabajo que en el mundo realizan las Escuelas de Misterio es de índole más bien inclusiva que exclusiva, y que la única logia suficientemente amplia para expresar sus ideales es aquella cuya cúpula son los cielos, cuyas columnas los límites de la creación, cuyo cuadriculado piso se halla compuesto por las entrecruzadas corrientes de las emociones humanas y cuyo altar reside en el humano corazón. Los credos no pueden atar al verdadero buscador de la verdad. Al percatarse de la unidad de ésta, el Francmasón comprueba también que las jerarquías con las que él colabora le han transmitido, en diferentes grados, los místicos rituales espirituales de todas las Escuelas del pasado, y que si se arriesga a ocupar un puesto en el plan, no debe entrar a este sagrado estudio teniendo en vista lo que pueda sacar de él, sino en lo que puede ser útil en la expansión de esta trascendental labor.

En la Francmasonería yace oculto el misterio de la evolución, igual que la solución al problema de la existencia y la ruta que el estudiante debe seguir con el objeto de unirse conscientemente a aquello que realmente constituye los poderes latentes tras de los procesos nacionales e internacionales. El verdadero estudiante comprueba, sobre todo, que la obtención de grados no convierte al hombre en un Francmasón. Un Francmasón no es el producto de un nombramiento; es un evolucionado, y debe darse cuenta de que el lugar que ocupa en la logia exotérica no significa nada en comparación con su puesto en la logia espiritual de la existencia. Debe descartar, para siempre, la idea de que puede ser instruido en los Misterios sagrados (o que le pueden ser comunicados oralmente); o que el ser miembro de una organización basta para mejorarlo en todo aspecto. Debe comprender que su deber consiste en construir y desarrollar las trascendentales enseñanzas en su propio ser: que nada, salvo su propio ser purificado, puede abrirle la puerta de los impenetrables arcanos de la conciencia humana, y que sus ritos masónicos deben ser eternamente especulativos hasta que los haga operantes, viviendo la vida del Francmasón místico. Sus responsabilidades kármicas aumentan con sus oportunidades. Los que se hallan rodeados de sabiduría y oportunidad para progresar por sí mismos y no aprovechan tales oportunidades, son obreros perezosos que, espiritual, si no físicamente, serán arrojados del templo del Señor.

La Orden Masónica no es una mera organización social, sino que está compuesta por todos cuantos se han comprometido ante sí mismos y ante sus hermanos a aprender y practicar juntos los principios de misticismos y de los ritos ocultos, no por antiguos menos eternos. Son (o deberían ser) filósofos, sabios, individuos de mente equilibrada, dedicados a la Francmasonería, y comprometidos en aquello que más quieren: trabajar para que el mundo sea mejor, más sabio y más feliz, porque ellos lo vivieron. Los que penetran el valor de estos ritos y pasan entre columnas buscando prestigio o ventajas de índole material, son blasfemos, y aunque en este mundo podamos considerarlos como gente de éxito, en realidad los fracasos cualitativos les han cerrado las puertas del verdadero rito, cuya clave es el desinterés y cuyos obreros han renunciado a los bienes tangibles del momento.

En épocas pretéritas se requerían muchos años de preparación para que el neófito lograra la oportunidad de ingresar al templo de los Misterios. De este modo, el frívolo, el curioso, el débil de corazón, y los incapaces de resistir las tentaciones de la vida, eran automáticamente eliminados por su incompetencia para llenar los requisitos de admisión. El candidato triunfante a su paso entre columnas, ingresaba al templo dándose cuenta perfecta de su sublime oportunidad, de su trascendente obligación, y del místico privilegio ganado por sí mismo en el curso de años de ardua preparación. Sólo son verdaderamente Francmasones los que ingresan al templo reverentemente, los que no buscan ni loas efímeras, ni cosas de la vida, sino los tesoros eternos, y cuyo único deseo es conocer el verdadero misterio de la Orden en donde pueden reunirse como honestos obreros con los que vivirán como constructores del Templo Universal en el futuro.

El Ritual masónico no es una ceremonia, sino una vida que vivir. Sólo son verdaderamente Francmasones aquellos que, habiendo dedicado sus vidas y fortunas al altar de la llama eterna, emprenden la construcción de un edificio universal del cual son conscientes, y su Dios, el arquitecto viviente. Cuando tengamos Francmasones así, la Orden volverá a ser operante, el flamígero triángulo brillará con redoblado esplendor, el difunto hacedor se levantará de su tumba y la Palabra perdida, tanto tiempo oculta al profano, se revelará otra vez, con el poder que renueva todas las cosas.

En las páginas que siguen aparece alguna cantidad de pensamientos para estudio y meditación de los hermanos, los constructores de su templo interior. Son claves que, sólo leídas y no profundizadas dejarán al estudiante todavía en estado de ignorancia; pero que, de ser vividas, lograrán transformar a la Francmasonería predominantemente especulativa de hoy en la Francmasonería operante del mañana, en que cada Masón, dándose cuenta de su propio puesto, verá cosas que nunca viera antes, no porque ellas no estuvieran presentes, sino porque era él quien estaba ciego. Y no hay más ciego que el que no quiere ver.

Las cualidades del verdadero francmasón

Todo verdadero Francmasón se da cuenta de que no hay sino una sola Logia, la del Universo, y una sola Hermandad, la compuesta por todos cuantos existen y se mueven en cualquiera de los planos de la Naturaleza. Sabe, además, que el Templo de Salomón es realmente el Solar del Hombre: - Sol - Om - On -, el Rey del Universo, manifestándose a través de los tres constructores primordiales. Se percata de que su voto de hermandad y fraternidad es universal, y que minerales, plantas, animales y hombres, todos están incluidos en el verdadero Taller Masónico. Su deber como Hermano mayor con todos los reinos de la Naturaleza a su albedrío, lo distingue como el artífice creador que preferirá morir antes que faltar a ésta su gran obligación. Ha consagrado su vida, ante el altar de su purificada conciencia, y se halla deseoso y alegre por servir a los inferiores por medio de los poderes recibidos de una superior jerarquía. El Francmasón místico, al adquirir ojos para ver más allá del ritual legible, reconoce la unidad de la vida, expresada a través de la diversidad de las formas.

El verdadero discípulo de la más profunda Francmasonería ha dejado para siempre de lado la adoración de la personalidad. Con su poderosa penetración, percibe que todas las formas existentes y su posición frente a los asuntos materiales carecen de importancia para él, comparadas con la vida que se está gestando dentro de sí mismo. Todo el que permite que las apariencias o manifestaciones mundanas lo aparten de las tareas que a sí mismo se ha asignado en el ejercicio de la vida Francmasónica, es un fracasado, porque la Francmasonería es una ciencia abstracta cuya meta final es el desarrollo espiritual íntegramente. La prosperidad material no es una medida para el engrandecimiento del alma. El verdadero Francmasón se da cuenta de que, detrás de esas diversas formas, hay una, vinculada al Principio de la Vida: el resplandor de la creación en todas las cosas vivientes. Es esta Vida la que él considera cuando mide el valer del hermano. Es a esta Vida a la que él apela para reconocer la Unidad espiritual. Comprende que el descubrimiento de esta chispa de Dios es lo que hace a él un miembro consciente de la Gran Logia Cósmica. Sobre todo, deberá llegar a comprender que esa divina chispa brilla tan resplandeciente en el cuerpo de un enemigo como en el del Hermano más querido. El verdadero Francmasón ha aprendido a ser eminentemente impersonal en pensamiento, en acción y en deseo.

El verdadero Francmasón no está obligado por ningún credo. Se da cuenta, mediante la luz resplandeciente de la jerarquía de su Logia, de que, como Francmasón, su religión debe ser universal: Cristo, Buda o Mahoma, el nombre importa menos que el resplandor de la luz de quien la lleva. Él reverencia todo santuario, se inclina ante el altar, sea mezquita, catedral o pagoda, dándose cuenta, gracias a su recto entendimiento, de la unidad de toda verdad espiritual. Todos los verdaderos Francmasones saben de aquellos que no son sino paganos y que, aunque tienen grandes ideales, no viven de acuerdo con ellos. Saben que todas las religiones no son sino una misma leyenda aunque contada de diversa manera por personas cuyos ideales pueden diferir, pero cuyos grandes propósitos se hallan de acuerdo con los mismos ideales que él sustenta.

Por el Norte, Este, Sur y Oeste se extienden las diferentes clases del pensamiento humano, y mientras los ideales del hombre difieren en apariencia, ocurre que una vez que todo se ha dicho, y las formas cristalizadas, con sus erróneos conceptos, son puestas de lado, sólo queda una verdad fundamental: todo lo establecido, en el fondo, es contribución a la construcción del Templo por la que el Francmasón labora desde el momento de su iniciación. Ningún verdadero Francmasón puede ser de estrechas miras, porque su Logia es la expresión divina de la amplitud. En ningún gran trabajo hay jamás lugar para mentes de estrecha percepción.

El Verdadero Francmasón debe desarrollar el poder de observación. Debe estar eternamente buscando en todas las manifestaciones de la Naturaleza aquello que intuye y no tiene, a causa de no haber sabido trabajar en acertada dirección. Debe convertirse en un estudioso de la naturaleza humana y ver en quienes le rodean, las varias y evolucionadas expresiones de una compacta Inteligencia espiritual. El Rito espiritual de su Logia está presente ante él en cada acto de sus compañeros. Toda la iniciación masónica es un secreto abierto, porque todos pueden verlo tanto en las transitadas avenidas de una urbe como en lo más entrañable de la selva. El Francmasón ha jurado que diariamente extraerá de la vida corriente un mensaje para sí y lo incorporará al templo de su Dios.

El Francmasón trata de aprender todo lo que redunda en mayor servicio del Divino Plan, y convertirse en el instrumento mejor en manos del Gran Arquitecto, en eterna labor por desarrollar la vida a través de las cosas creadas. El Francmasón se da cuenta, además, de que los votos, hechos por su libre voluntad, le dan la divina ocasión de ser un vivo instrumento en las manos de un Maestro Constructor.

El verdadero Maestro Francmasón entra en su logia con un supremo pensamiento en la mente: “¿Cómo podré yo, individualmente, ser más útil al Plan Universal? ¿Qué puedo hacer yo para ser capaz de interpretar los misterios que aquí se desarrollan? ¿Cómo puedo yo vislumbrar el secreto de las cosas que jamás intuirá quien carezca de espiritual visión?”.

El verdadero Francmasón es supremamente altruista para toda expresión y aplicación de los poderes que le han sido conferidos. Ningún verdadero Hermano busca nada para sí mismo, sino que emprende labores altruistas para el bien de todos. Ninguna persona que asuma una obligación espiritual puede ya colocarse al margen de su ejercicio, de lo contrario no es merecedora ya ni del más vil de los desempeños. La verdadera Luz sólo llega a quienes, aun sin poder gran cosa, siempre dan alegremente todo cuanto poseen.

El verdadero hermano de la Orden, como sea que se halle trabajando por mejorarse durante toda su existencia, tanto mental como física y espiritualmente, hace de sus propios deseos el objetivo de su tarea. Tiene un deber y tal deber consiste en poder servir a los planes ajenos. Debe estar dispuesto, a toda hora del día o de la noche, a despojarse de sus propias conveniencias ante el llamado a la acción. Hay que realizar el trabajo, y él ha dedicado su vida a servir a Aquellos que no conocen de las ataduras del espacio y el tiempo. Debe estar, pues, listo en todo instante, y su vida debe convertirse en una constante preparación para que ese llamado pueda sonar cuando menos lo espere. El Maestro Francmasón sabe que los más útiles para la labor son aquellos que tienen mayor experiencia de la vida. No se encuentra ésta dentro de la techada logia, que es la base de su grandeza, sino que más bien, se encuentra en los problemas de la vida diaria. El verdadero estudiante masónico es reconocido por sus actos fraternales y por su sentido de ecuanimidad.

Todo Francmasón sabe que el quebrantamiento de un voto significa una correspondiente sanción. Hay que dejarle que por sí mismo comprenda que el fracaso de no vivir mental, espiritual y moralmente de acuerdo con los más altos ideales, constituye de por sí el mayor de los perjurios. Cuando un Francmasón juró consagrar su vida a la construcción del Templo Ideal, pero mancha su templo viviente pervirtiendo el poder mental, la fuerza emotiva y la energía activa, está quebrantando un voto, y en consecuencia se impone, no horas, sino épocas de privación y miseria espiritual. Si es Francmasón de verdad, está más obligado a reprimir el lado negativo de su propia naturaleza, que permanentemente trata de minimizar al Maestro en formación. Debe percatarse de que una vida mal dirigida es como un voto quebrantado, y que el servicio cotidiano, la purificación y el templo constructivo de la energía, es una viviente invocación que construye dentro de él y atrae hacia sí el poder de creación. Su vida es, pues, la única plegaria aceptable a los ojos del Altísimo. Una vida impura es una verdad quebrantada; una acción destructora es una maldición viva; una mente estrecha es una cuerda estrangulante en torno a la garganta de su pretendida grandeza.

Los verdaderos Francmasones saben que su trabajo no es secreto, pero comprenden que debe permanecer ignorado por quienes no viven la verdadera vida masónica. Pero, aunque los llamados secretos de la Francmasonería fueran divulgados a toda voz, la Fraternidad quedaría completamente a salvo; porque se requieren cualidades espirituales especiales para que los verdaderos secretos masónicos puedan ser comprendidos aun por los propios hermanos. De ahí que las llamadas “exposiciones” sobre la Francmasonería, publicadas en millares y decenas de millares de ejemplares desde 1730 hasta nuestros días, no pueden causar daño a la Fraternidad. Tan sólo revelan las formas externas y las ceremonias rituales de la Francmasonería. Sólo quienes han sido debidamente sopesados y considerados veraces, verticales y justos, se hallan realmente en condiciones, por su propio desarrollo, para apreciar el significado íntimo de la Orden. Para el resto de sus hermanos, dentro o fuera de la logia, sus sagrados rituales seguirán siendo, como dijera Shakespeare, “palabras, palabras, palabras”. Sólo dentro del real Francmasón se encuentra el oculto Poder que, emanando refulgente de sí mismo constituye la palabra del auténtico Constructor. Su vida es la única palabra de pase que lo hace admisible ante la mística Logia Masónica. Su impulso espiritual es el brote de acacia que, a través de las tinieblas de la ignorancia, sirve todavía de prueba de que el fuego espiritual sigue ardiendo. Dentro de sí mismo, debe edificar aquellas cualidades que harán posible su verdadero entendimiento con la Orden en que se ha comprometido a servir. Es posible mostrar al mundo meras formas que nada significan, pero la vitalidad que encierran permanece secreta hasta que el Espíritu se halla en condiciones de su íntima revelación.

El Maestro Francmasón sabe que la caridad es una de las mayores marcas que los Hermanos mayores han desarrollado, y que eso significa no solamente una organizada caridad material, sino caridad del pensamiento y de la acción. Sabe que no todos los obreros se hallan a la misma altura, pero que, dondequiera que estén, deben tratar de proceder lo mejor posible, de acuerdo con sus luces. Cada cual labora con los instrumentos que posee, y él, como Maestro Francmasón, no debe desperdiciar su tiempo en criticar, sino en ayudar a que esos instrumentos sean mejorados. En vez de culpar a los pobres instrumentos, o herramientas, debemos cuidarnos siempre a nosotros mismos y alegrarnos por tenerlos.

El real Maestro Francmasón no encuentra culpa; no critica ni se queja, sino que, con ausencia de malicia y con total espíritu caritativo, trata de demostrar la verdad de su Creador. Trabaja en silencio, sufre con compasión, y si los elementos con quienes y por quienes trabaja lo maltratan, su última palabra debe ser una plegaria por ellos. Cuanto más íntegro es el Francmasón, cuanto más perfecta es su Orden, cuanto más paternal se muestra, más amplios son los ámbitos de su Logia, hasta que todas las cosas vivientes quedan a cubierto bajo los azules pliegues de su manto. Trabajando con los menos, trata de ayudar a los más, dándose cuenta por medio de su amplio entendimiento, de la debilidad de otros al par que de la fortaleza de su derecho.

Un Francmasón no debe estar orgulloso de la posición que ocupa. No debe envanecerse con los honores, sino, con humilde corazón, sentirse eternamente responsable de su propio puesto, al representar a su alcance y nivel la trascendental importancia de su Orden. Cuanto más avanza, más cuenta se da que pisa en terreno quebradizo, y si por un momento se permite perder su sencillez y su humildad, su falencia es inevitable. Un verdadero Francmasón nunca se siente a sí mismo engreído y prepotente. Un estudiante puede llegar a la cumbre de la Montaña de los Tontos, satisfecho de su propia posición, pero el verdadero Francmasón debe ser siempre ejemplo de ecuanimidad y sencillez.

Un Francmasón no puede ser ordenado ni electo sólo por balotaje. Se desarrolla a través de edades o etapas de purificación de sí mismo y de transmutación espiritual. Hay miles de Francmasones que tan sólo son hermanos nominales, porque su ineptitud para ejemplarizar los ideales de la Orden los hace incapaces de la responsabilidad de las enseñanzas y fines de la Francmasonería. La vida masónica constituye la primera llave del Templo, y sin esa llave no se abre ninguna de sus puertas. Cuando este hecho sea comprendido y vivido verdaderamente, la Francmasonería despertará y pronunciará la palabra largamente reprimida. Entonces, la Orden pasará de especulativa a operativa y la vieja Sabiduría tanto tiempo oculta surgirá de entre las ruinas de su templo como la mayor de las verdades espirituales que jamás se haya revelado al hombre.

El verdadero Maestro Francmasón reconoce el valor de buscar la verdad dondequiera que pueda hallarla. Para él no debe significar diferencia si ella la encuentra en el campo del enemigo; si es la verdad, él irá alegremente en su demanda. La Logia Masónica es universal; por consiguiente, todo verdadero Francmasón buscará la Luz por todos los ámbitos de la creación. El verdadero personero de la Orden conoce y aplica una gran paradoja. Debe buscar las más altas manifestaciones en los más bajos lugares, y enfrentar en las más altas, las más bajas expresiones. El Francmasón que levanta a su alrededor una infranqueable barrera, a sí mismo se cierra el paso a la luz y se hace inasequible al resto de sus Hermanos. Éste es un error que se comete con frecuencia. Es precisamente ahora que más que nunca cuando el mundo necesita de la Antigua Sabiduría. El Francmasón que dice sostener su doctrina mediante su vida, que muestre al hermano la gloria de actuar. Si es que posee las claves de la verdad, dejémosle abrir la puerta, y que con su vida, no con sus palabras, sino con el ejemplo, predique la doctrina tan largamente profesada.

La Paternidad de Dios y la Fraternidad del Hombre deben unirse en la estructura del Templo Eterno - la Gran Labor -, mediante el cual todas las cosas adquieren el ser, y por su intermedio la glorificación del Creador.

Breve síntesis histórica del Convento Masónico de Lausana - Suiza de 1875


Por el R:. H:. José Guzmán Estrada

Vall:. de Lima, 17 de junio del 2007 E:. V:.

La primera tentativa de reunir en una suerte de conclave masónico a los Supremos Consejos de Grado 33 º del Mundo, fue infructífera, y se trato de lograr con un Tratado de Alianza concluido en Paris - Francia el 20 de febrero de 1834, y en aquella Gran Reunión participaron los siguientes Supremos Consejos: Francia, Bélgica, Brasil, y un tal Supremo Consejo Unido del Hemisferio Occidental, creado por un mulato de Santo Domingo, Conde Roume de Saint-Laurent (este Consejo desapareció posteriormente sin pena ni gloria).

La segunda tentativa fue el Convento realizado en la ciudad de Lausana – Suiza en el período que abarco del 6 al 22 de setiembre de 1875, teniendo como objetivos principales, la revisión y reforma de las Grandes Constituciones del Escocismo de 1786, con la definición y proclamación de Principios, y con la elaboración de un Tratado de Alianza y Solidaridad.

Once Supremos Consejos se fijaron estar presentes en este Convento: Inglaterra (País de Gales), Bélgica, Cuba, Escocia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Perú, Portugal y el anfitrión Suiza.

Escocia y Grecia, fueron representados ambos por un mismo I:. P:. H:., pero se retiraron antes del término de los trabajos, hecho que motivo la firma o suscripción de los documentos finales sólo por nueve países. Los Supremos Consejos de Estados Unidos de Norte América (Jurisdicción Sur), Argentina y Colombia dieron sus asentimientos, pero no pudieron enviar representantes. Chile mando decir que daría su asentimiento favorable a las resoluciones del Conclave.

Después de numerosas reuniones de trabajo en Comisiones y once Sesiones Plenarias, el Conclave Masónico fue clausurado el 22 de setiembre de 1875.

Fueron básicamente discutidos los siguientes temas:

a) Una revisión de las Grandes Constituciones de 1786, retirando toda referencia a Frederico II, tomando como base la versión latina, considerada como la carta fundamental del R:. E:. A:. y A:.

b) Una redacción y conclusión de un Tratado de Unión, de Alianza y de Confederación de los Supremos Consejos.

c) Proclamación de un Manifiesto Solemne.

d) Una Declaración de Principios del Rito, cuyos cinco primeros párrafos de forma deberían ser incluidos en el Tratado de Alianza.

e) Adopción de un Monitor (Tuileur o Reteje) Escocés, especificado para cada grado del 1º al 33º, con las indicaciones sobre la decoración de la Logia, los títulos de los oficiales, los signos de orden y reconocimiento, los toques, las baterías, las aclamaciones, las marchas, las edades simbólicas, las palabras sagradas y de pase, las joyas, las medallas, los collarines, las bandas, los mandiles, etc.

f) Presentar una relación de los Supremos Consejos Regulares reconocidos del Mundo: Estados Unidos de Norte América (Jurisdicciones Norte y Sur), Costa Rica, Inglaterra, Bélgica, Canadá, Chile, Cuba, Escocia, Colombia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, México, Perú, Portugal, Argentina, Suiza, Uruguay y Venezuela.

Brasil no aparecería en esta lista (conviene indicar que no apareció a pesar de ser uno de los Supremos Consejos más antiguos del Mundo, y no figuró en la relación de los 22 “reconocidos”), por una suerte de represalia, por no haber participado en el Convento, y es hasta la décima sesión que no se quiso reconocer al Brasil, finalmente el Convento reconoce su existencia pero con la atingencia que el Supremo Consejo de Suiza lo reconocería, tan luego se pusieran de acuerdo los dos Supremos Consejos que existían en aquellos tiempos en el Brasil, caso contrario el asunto debería ser remitido al Tribunal creado por el artículo VII del Tratado de Alianza para que pudiese ser juzgado.

Fuentes Consultadas:

. Castellani, José. História do Grande Oriente do Brasil – A Maçonaria na História do Brasil, Grande Oriente do Brasil, Brasilia, 1993.

. Prober, Kurt. História do Supremo Conselho do Grau 33:. do Brasil, vol. I/1832 a 1927, Livraria Kosmos Editora, Rio de Janeiro, 1981.

sábado, junio 16, 2007

Léxico masónico del R:.E:.A:.A:.



ACACIA:
Símbolo masónico de la inmortalidad del alma, debido a su verdor renovado y persistente en medio de las arenas desérticas.

AERÓPAGO:
Taller del grado 30.

AFILIACIÓN:
Adhesión de un masón a una logia distinta de aquélla en la que ha sido iniciado.

ÁGAPE:
Banquete fraternal desprovisto de todo ritual, organizado tras la tenida de la logia.

ARTE REAL:
Nombre dado a la masonería considerada como una ascesis y un ideal de vida.

ATRIBUTO:
El delantal, cordón y demás emblemas que cambian según el grado o la función ejercida en la logia o en la obediencia.
AUMENTO DE SALARIO:
Paso a un grado superior.

ALTAR:
Mesa situada delante del Venerable, sobre la que están situadas las tres Grandes Luces, es decir, el Volumen de la Santa Ley, la escuadra y el compás. Ante el altar los nuevos iniciados prestan su juramento.

BANQUETE BLANCO:
Banquete masónico al que son admitidos los profanos.

BANQUETE RITUAL:
Banquete organizado en cada logia según ritual establecido para San Juan de verano y San Lorenzo de invierno.

BARRICA:
Término que en el banquete masónico designa la botella.

BATERÍA:
Rito masónico que consiste en golpear con las manos según un ritmo que difiere con cada grado. Este rito desconocido en las logias anglosajonas, es sobre todo practicado en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y en el Rito Escocés Rectificado.

BÓVEDA DE ACERO:
Homenaje rendido en el templo masónico a un dignatario o a un visitante eminente por los hermanos alineados con las espadas en alto entrecruzadas.

CAÑÓN:
Término que en los banquetes rituales designa el vaso.

CAPITACIÓN:
Cotización anual debida por el francmasón a su logia y obediencia.

CARGAR:
Llenar los vasos en un banquete ritual.

CARTA:
Título de Constitución dada por una obediencia a una logia y que garantiza su regularidad.

CATECISMO:
Manual conteniendo para cada grado la enseñanza masónica

CÁTEDRA DEL REY SALOMÓN:
Sede ocupada en la logia por el Venerable.

COLOQUIO:
Debate organizado sobre temas concretos entre especialistas masones y profanos.

COLUMNAS:
Designa en primer lugar las dos columnas simbólicas J y B (Jakin y Boaz) situadas a la entrada de la logia, a imitación de las que Hiram colocó ante el vestíbulo del templo de Jerusalén (Jakin a la derecha, y Boaz a la izquierda) según consta en la Biblia (I Reyes, 7, 21-22). También significa el lugar que ocupan los masones en la logia, según que estén al lado de una u otra columna

CONTRASEÑA:
Modo de reconocimiento manual entre francmasones.

CONSISTORIO:
En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado el taller de los grados 31 y 32.

CONVENTO:
Asamblea anual de todos los diputados de las logias de una misma obediencia.

DESPERTAR:
Vuelta a la actividad masónica de un francmasón o de una logia en sueño.

DESPOJAR DE LOS METALES:
Rito practicado en todas las obediencias masónicas del mundo. Simboliza el estado de desnudez del candidato profano . En el primer grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Los metales simbolizan las pasiones del mundo profano, que no deben penetrar en la logia. En el 2º grado, del Rito Rectificado, los metales simbolizan los vicios. Finalmente en el lenguaje masónico, los metales han acabado por designar el dinero.

ESCOCISMO:
Francmasonería de los altos grados inspirada en la tradición caballeresca.

ENCUESTA:
Investigación ordenada por el venerable sobre la vida y costumbres de los candidatos masones.

ESCUADRA:
La segunda de las tres grandes "Luces" que iluminan la logia. Simboliza la rigurosa equidad y constante conciliación entre las oposiciones necesarias que existen en la logia.

ESPADA FLAMÍGERA:
Espada entregada al Venerable de la logia el día de su instalación. La hoja es sinuosa y representa el fuego del cielo. En las manos del Venerable significa la potencia espiritual.

EXPERTO:
Oficial de la logia encargado de reconocer a los visitantes, recoger los escrutinios y reemplazar a todo oficial ausente.

G:
Para los masones es la letra sagrada inscrita en el centro de la escuadra. Para algunos masones es la primera letra de la palabra inglesa God (Dios); para otros proviene de la palabra geometría , siendo el símbolo del arte de la arquitectura La gnosis , el genio y la gravitación suelen ser también interpretaciones de este símbolo.

GABINETE DE REFLEXIÓN:
Gabinete en el que se encierra al profano antes de su iniciación, para meditar ante un cierto número de símbolos. Es allí donde debe también redactar su testamento filosófico.

GRADOS MASÓNICOS:
Cfr. lo dicho más arriba.

GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO:
Símbolo de Dios para algunos masones; el principio creador para otros; para todos la Ley.

GRAN CANCILLER:
Gran Oficial que en algunas obediencias tiene la responsabilidad de las relaciones con las obediencias extranjeras.

GRAN COMENDADOR:
Alto dignatario que preside un Supremo Consejo.

GRAN MAESTRE:
Suprema autoridad en una obediencia.

GRABAR:
En lenguaje masónico significa escribir.

GUANTES BLANCOS:
Símbolos de la pureza. En numerosas logias los hermanos deben llevarlos obligatoriamente en el templo.

HERMANO TRES PUNTOS:
Sobrenombre dado frecuentemente al masón en el mundo profano.

HIJOS DE LA LUZ:
Forma frecuente de designar a los masones.

HIRAM:
De los tres personajes que con este nombre son evocados en la Biblia, el que los masones de todas las épocas y de todos los Ritos consideran como el Maestro de los maestros era un hombre de Tyro, hijo de una viuda de la tribu de Neftalí, que su rey había enviado a Salomón para la construcción del templo de Jerusalén. De este orfebre famoso, la leyenda simbólica de la Masonería ha hecho un arquitecto. Esta leyenda inspira sobre todo una de las ceremonias rituales más hermosas de la masonería, a saber, el paso de un compañero a maestro. Verdadero psicodrama, esta ceremonia reconstruye el asesinato del maestro Hiram en el templo de Jerusalén por tres compañeros descontentos; la búsqueda de su cuerpo por los maestros desconsolados; el descubrimiento de la acacia plantada en el lugar en que había sido enterrado; y finalmente su resurrección en cada uno de los hermanos elevado a la dignidad de maestro. Parece ser que esta leyenda proviene de algún misterio representado en las ghildes de la Edad Media.

INICIACIÓN:
Ceremonia ritual por medio de la cual el profano es admitido en la masonería.

INSTALACIÓN:
Ceremonia ritual por la que queda regularizada una logia. También se dice de la toma de posesión de los oficiales de la logia que tiene lugar cada año.

JURAMENTO:
Cfr. Obligación.

LANDMARKS:
Un Landmark no es ni un símbolo, ni una alegoría, sino una regla. Se les define como reglas de conducta que han existido desde tiempo inmemorial --ya sea en forma de ley escrita o de tradición oral-- y que son coesenciales con la Sociedad masónica, de forma tal que, en la opinión de la mayoría, son inmutables, y todo masón está obligado a conservar intactas, en virtud de sus compromisos más solemnes e inviolables.

LATOMO:
Del latín Latomus, significa albañil o masón.

LOGIA:
Lugar donde se reúnen los masones. A imitación de las logias operativas de los constructores de catedrales están orientadas como las mismas catedrales. La puerta se encuentra a occidente; el Venerable se sitúa en el oriente, y los compañeros en el sur, con los maestros. Una logia, presidida por un Venerable, debe contar al menos siete maestros para ser regular. Se reúne siempre en un templo cubierto y cerrado.

LOVETÓN:
Hijo de francmasón presentado por su padre a la logia.

MANDIL:
Delantal usado por los masones en la logia. Su decoración varía según el grado.

MALLETE:
Martillo con dos cabezas, de madera o de marfil. En la logia es el atributo del Venerable y de los dos Vigilantes.

MALLETES BATIENTES:
Honor con el que son recibidos en el tiempo los dignatarios.

METALES:
Signos exteriores de riqueza y las pasiones humanas.

OBEDIENCIA:
Federación de logias que aceptan una misma autoridad.

OBLIGACIÓN:
Compromiso tomado bajo juramento al neófito en la ceremonia de iniciación.

ÓBOLO:
Limosna entregada por cada masón al terminar la tenida para las obras de beneficencia.

OFICIAL:
Maestro masón encargado en la logia de una responsabilidad particular.

ORDEN:
Sinónimo de la Francmasonería universal.

ORIENTE ETERNO:
El situado más allá de la muerte.

PALABRA DE SEMESTRE:
Especie de palabra de pase transmitida cada seis meses por la obediencia a todas sus logias.

PALABRA SAGRADA:
Palabra de reconocimiento propia de cada grado.

PASAPORTE:
Documento masónico extendido por la obediencia que permite a un masón hacerse reconocer por sus hermanos en un país extranjero.

PASAR LA PALETA:
Expresión masónica que significa perdonar a un hermano la ofensa que le ha hecho.

PATENTE:
Carta constitutiva entregada por una obediencia a siete maestros masones que les autoriza a crear una nueva logia .

PIEDRA DE FUNDACIÓN:
Primera piedra de un templo masónico cuya colocación da lugar a una ceremonia ritual particular.

PLANCHA:
Significa todo trabajo escrito, bien se trate de un discurso, de correspondencia, etc.

PÓLVORA:
Significa la bebida en los banquetes masónicos. Según el color designa una u otra. Así la pólvora blanca es el vino; la débil, el agua; la muy blanca, el vino tinto; la fulminante, los licores; la amarilla, la sidra, o la cerveza.

PROCESO VERBAL:
Acta de una tenida de logia redactada por el secretario, y aprobada por el conjunto de los maestros tras las observaciones del orador.

PROFANO:
Persona no iniciada. Se aplica igualmente a todo lo que es ajeno a la masonería.

PRUEBAS:
Viajes simbólicos efectuados por el neófito durante la ceremonia de iniciación.

RADIACIÓN:
Exclusión de un hermano juzgado indigno o que no ha respetado sus compromisos.

RECIBIR LA LUZ:
Ser iniciado.

RITO:
Conjunto de grados masónicos formando un todo coherente. Conjunto de reglas que fijan el desarrollo y las formas del trabajo en logia.

SACO DE PROPOSICIONES:
Cepillo en el que, al acabar la tenida, los hermanos pueden depositar las proposiciones que creen deben hacer en interés de la logia.

SALARIO:
Grado detentado en la masonería.

SERENÍSIMO:
Título dado al Gran Maestre.

SEÑAL DE APURO:
Signo particular, conocido sólo por los maestros masones, que les permite llamar a sus hermanos en su ayuda.

SEÑAL DE RECONOCIMIENTO:
Señal que permite a un masón hacerse reconocer como tal.

SEÑAL DE ORDEN:
Signo simbólico de grado en el que trabaja en el taller.

SUEÑO:
Estado en el que se encuentra un francmasón o una logia que han interrumpido su trabajo masónico regular sin perder, sin embargo, sus derechos masónicos.

SUPREMO CONSEJO:
Potencia masónica que dispone de la jurisdicción sobre los talleres del 4.° al 33.° grado (por lo tanto no en las logias azules).

SINAGOGA DE SATÁN:
Expresión frecuentemente utilizada por adversarios católicos de la masonería, para designarla.

TALLER:
Nombre dado en masonería a todos los cuerpos Inicíaticos, ya se trate de las logias que trabajan en los tres primeros grados, o de entidades constituidas por los grados superiores.

TEMPLO:
Para el masón, en primer lugar es el ideal a realizar: el templo de Salomón que jamás se acabará de construir. También es el local en el que se reúne la logia.

TENIDA:
Reunión de trabajo de una logia.

TENIDA BLANCA ABIERTA:
Tenida masónica en la que son admitidos oyentes profanos.

TENIDA BLANCA CERRADA:
Tenida masónica en la que un conferenciante profano habla ante una asistencia que está integrada exclusivamente de masones.

TENIDA COLECTIVA:
Tenida masónica organizada solidariamente por varias logias.

TRONCO DE LA VIUDA:
Tronco en el que al fin de cada tenida, los masones depositan sus óbolos para las obras de beneficencia de la logia .

TRONO DE SALOMÓN:
Nombre dado a la sede reservada en el templo al Venerable.

VALLE:
Nombre dado a la ciudad en la que reside un capítulo del grado 18.

VIAJES:
Término aplicado a las preambulaciones del candidato alrededor del taller durante sus pruebas de iniciación.

V.I.T.R.I.O.L.:
Visita interiora terrae. Rectificando invenies occultum lapidem ("Visita al interior de la tierra. Al rectificar encontrarás la Piedra escondida"). En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado esta inscripción figura en el muro del gabinete de Reflexión.

VOLUMEN DE LA SANTA LEY:
Volumen de la Ley Sagrada. Normalmente suele ser la Biblia abierta en el evangelio de San Juan, y ante la que los cristianos prestan juramento de fidelidad. Los israelitas lo hacen sobre un pasaje del Antiguo Testamento. Cuando se trate de musulmanes se utiliza el Corán; y el libro de los Vedas para los hindúes.

domingo, junio 10, 2007

Masonería y Cristianismo: una búsqueda por caminos paralelos

Original en http://losarquitectos.blogspot.com/

Nota en respuesta a una publicación aparecida en el semanario "Observario Semanal" editada por miembros de la Iglesia Católica San Rafael de Asunción Paraguay, donde relacionan a la Masonería con Belial (el diablo). La nota está firmada por Luigi Negri

En respuesta a Luigi Negri

Dos siglos después de que el cristianismo fuera designado como la religión oficial del Imperio Romano por un decreto del emperador Constantino, los cultos a los antiguos misterios, que habían llegado a ser instituciones públicas, fueron prohibidos por el emperador Justiniano I. Su propósito era fortalecer la religión del imperio y establecerse como la autoridad suprema en las organizaciones del mundo. En 533 convocó un concilio ecuménico en Constantinopla. El Corpus Juris resultante hizo de la pertenencia a la masonería delitos castigados con la muerte, sin tolerancia para el discenso.

Mil cuatrocientos años después, en 1983 la Iglesia Católica heredera de los emperadores Constantino y Justiniano, publicó su último documento condenando en estado de pecado grave a los católicos que pertenecieran a la masonería. El poder de la condena a muerte la ha perdido ante un mundo que gira en torno a la información y al conocimiento.

La masonería es la cofradía más antigua y extendida del mundo. Desde sus inicios, mucho antes de la era cristiana suscitó en la gente curiosidad y cierta suspicacia, hoy se ha vuelto un tema de debate público a partir de su gran influencia en el desarrollo del mundo. Sin embargo, la masonería sigue siendo poco comprendida.

La masonería es una institución que anhela y trabaja por el desarrollo de la humanidad, respetando todas las creencias religiosas. En ella se encuentra el camino de la mayor apertura mental, de encuentro fraternal, donde la idea de tolerancia, es el punto central para el diálogo en pos de un mundo más libre, justo y fraterno.

La masonería no tiene conflicto con ninguna religión, por el contrario está abierta a todas las personas independientes a su creencia. La diferencia sustancial entre las religiones y la masonería es el camino que lleva a la búsqueda de la Verdad.

Las religiones independientes de cual sea la confesión, son caminos de fe, donde su eje principal es la creencia cruzada transversalmente por la no deliberación; en cambio, la masonería se diferencia porque es un camino de razón, donde su eje principal es el pensamiento, cruzada transversalmente por el diálogo.

Así, el cristianismo es conducido por la fe y la masonería por la razón. De allí que las religiones no constituyen obstáculos en la masonería, pues a todas se dejan en las puertas del templo y dentro se trabaja por una mejor humanidad.

Cuando uno pone énfasis en la idea de la razón y del pensamiento, todo está abierto al diálogo y al progreso, sin embargo el cristianismo y en especial el catolicismo son caminos cerrados, dogmáticos y revelados que no permiten en su seno la libertad de conciencia y la búsqueda personal de la Verdad.

De muchas cosas somos acusados los masones: desde celebrar rituales satánicos clandestinos hasta planear una conspiración mundial para dominar el planeta. Nada más lejos de la realidad porque la masonería es el único vínculo de hermandad, servicio y caridad, independiente de las confesiones religiosas y las ideologías políticas. La masonería es el centro de unión fraternal de la humanidad.

Los Shriner: La fraternidad masónica de orígenes islámicos


Shrine es el nombre moderno de una antigua fraternidad fundada por un pariente de Mahoma hace más de 1.300 años. En la actualidad esta orden sigue teniendo muchos vínculos con el islam aunque parece no seguir su estricto código.

El Ancient Arabic Order of Nobles of the Mystic Shrine –la “Antigua Orden Árabe de los Nobles del Santuario Místico”– se fundó en La Meca, Arabia, en el año 644 d. de C. Pronto se extendió por el resto de Arabia, Siria, Egipto, Marruecos y otros países del área mediterránea. En 1698 llegó a Italia, y a Alemania e Inglaterra en 1778, aunque no se estableció en EEUU hasta 1872 por los masones libres William Florence y Walter Fleming. Se dictó que los miembros aspirantes fueran masones de grado 32 del Rito Escocés, y 13 del grado de York.

Al principio, muchos masones de alto grado rechazaron la ideología religiosa de los Shriner, porque en su opinión podría adulterar y minusvalorar la masonería. Con el paso del tiempo, terminarían admitiendo que la Orden del Santuario Místico era un monumento a la masonería. Al incluir los grados más altos del Rito Escocés y el Rito de York, se garantizaría una asociación de hombres de calidad superior, previamente sometidos a las difíciles pruebas de los distintos grados de la masonería.

La Orden del Santuario Místico pretende ser heredera de las tradiciones recogidas en el Corán, la Torá y el Nuevo Testamento. Fue fundada por el califa Alec, primo y yerno del mismo Mahoma, cuando estaba ideando la creación de un tribunal superior. Estrictamente árabe en su composición, este tribunal castigaría a todos aquellos que no obedecerían la ley. Los pilares básicos de la Orden no han cambiado con el paso del tiempo; sus miembros deben practicar y transmitir la justicia, la tolerancia, la cultura y los pensamientos positivos. En opinión de muchos Shriner, esta fraternidad masónica está entre las más importantes ya que une las enseñanzas del Dios de la masonería y las del profeta Mahoma. Vínculos actuales con el islam Es el investigador norteamericano Michael Howard el que hace una descripción detallada del símbolo Shriner, un logotipo utilizado por todas las logias en Estados Unidos y Canadá: “El símbolo de la Orden es una Luna creciente formada por las garras de un tigre de Bengala, con una efigie de un faraón egipcio grabada, una urna encima y un pentagrama debajo. La Luna creciente cuelga de una cimitarra que para la Orden es una representación de la Madre Universal venerada en la antigüedad como Isis. Los cuernos de la Luna creciente apuntan hacia abajo porque representa el ocaso de la Luna de la fe antigua ante el amanecer del Sol de la nueva religión de la fraternidad de la humanidad”. Por otra parte, Anton LaVey, fundador de la Iglesia de Satán, afirma que los Shriner de Roosevelt celebran un rito muy parecido a otro satánico que se llama el Ceremony of the Stifling Air –“la ceremonia del aire asfixiante”–. Según LaVey ésta se realizaba durante la iniciación de un candidato que quisiera entrar en el sexto grado de la Orden de los Caballeros Templarios. No extraña esta relación con los mismos, ya que para pertenecer a los Shriner puedes ser masón del Rito de York, cuyo grado 13 se llama “Caballero Templario”.

En el libro The Mystic Shrine –“El santuario místico”– se incluyen algunas declaraciones de personas de distintos grados durante la ceremonia de iniciación. De especial interés son las palabras del Sumo Sacerdote que declara que el rito de los Shriner es antiguo, honorable, benévolo y secreto. Está dedicado a la causa de la justicia, la verdad y la misericordia y es tan antiguo como la piedra angular del Templo de la Meca, tan secreto como el musulmán que unió las tribus de Arabia bajo Alá, tan honorable como el cristiano, y una vez que se aceptan las reglas de la sociedad no deben olvidarse. Se pide que se mantengan los secretos de los Shriner y que todos los iniciados sean fieles. Finalmente, da la bienvenida al nuevo iniciado diciendo que su aceptación se debe a la existencia de Alá, al credo de Mahoma y a la santidad del Tabernáculo en la Meca. Al final de la ceremonia recibe las contraseñas para entrar y salir del templo Shrine, que son “Meca” a la entrada y “Némesis” –diosa griega de los castigos– al abandonar el templo.

Es interesante mencionar que antes del 11 de septiembre de 2001, un posible candidato a los Shriner tenía que ser un masón de grado 32 en el Rito Escocés o 13 en el Rito de York. Posteriormente, cuando se denunciaron a los Shriner como miembros de un Orden árabe, hubo un éxodo en masa de los miembros. Para poder sobrevivir bajaron los requisitos y actualmente sólo hace falta que el nuevo miembro haya alcanzado el tercer grado.

En el libro Scarlet and the Beast se comparan las actividades filantrópicas de los Shriner con las de Al Qaeda. Ya que estas organizaciones no tienen ánimo de lucro están exentas de inspecciones del gobierno, salvo que haya sospechas fundadas de corrupción. A partir de diciembre de 2001, el Gobierno Federal intervino muchas organizaciones vinculadas a Al Qaeda, congelando sus activos. El autor de Scarlet and the Beast se pregunta si existe algún vínculo entre los Shriner y Al Qaeda.

La Real Orden de los Bufones

El 19 de abril de 2005 un personaje oculto bajo el nombre de Sam Houston envió un correo electrónico a todos los masones de Texas, EEUU. Acusaba a un grupo secreto dentro de los Shriner llamado The Royal Order of Jesters –“La Real Orden de los Bufones”– de estar involucrado en prostitución y juego ilegal. Houston refiere que durante su iniciación le ofrecieron la oportunidad de acostarse con una prostituta, oferta que él no rechazó. Estas prácticas no se limitan a las iniciaciones sino que se producen en casi todas las reuniones y fiestas de los Bufones. Se considera que la celebración de concursos de sexo oral entre los “hermanos” de la Orden es una forma de construir una fraternidad fuerte entre los miembros. Parece ser que el sexo, el juego ilegal y el alcohol son las actividades preferidas para aliviar el dolor y las preocupaciones de esta peculiar asociación. Se proporcionan prostitutas para las reuniones a fin de que los miembros realicen todo tipo de fantasías. Houston afirma pertenecer a los Shriners y a los Bufones, y se siente avergonzado de su cambio personal y el de los propios Shriner. En su correo invitaba a otros masones a que denunciaran la lacra que representan los Bufones e insistía en que se realizase una investigación y la purga que fuera necesaria dentro de la organización.

Al parecer los Bufones se jactan de controlar los puestos de mando en todos los templos Shriner de los EEUU y Canadá. También han avanzado en los grados de todas las variaciones de la masonería, incluso en el Rito Escocés, el Rito de York, los Rosacruces, la Cruz Roja de Constantino, la Estrella de Oriente y las organizaciones Demolay. Varios maestros de la Gran Logia de Texas han sido Bufones. Houston lamenta haber perdido a su esposa cuando ésta se enteró de lo ocurrido en uno de sus mítines y advierte a sus amigos masones para que no sufran el mismo fin… Novatadas o iniciaciones Además de la acusación de Sam Houston, hay otras denuncias previas relacionadas con los Shriner que se deben considerar. Un artículo de Associated Press publicado el 20 de noviembre de 1991 refiere que Michael G. Vaughan de Kentucky, entabló un pleito con los Shriner después de sus experiencias humillantes de iniciación. Afirma que fue al Templo del Shrine para aprender los secretos del Universo y en 1989, junto a otros candidatos tuvo que realizar una serie de pruebas delante de un público de la Orden. Éstas incluían caminar sobre un felpudo cargado eléctricamente, sentarse desnudo sobre un banco electrificado y tener los fondos de sus pantalones cortos pegados a las piernas con cinta adhesiva. Vaughan sospechó que iban a verter sobre su ropa interior el contenido de una pila próxima repleta de fresas, nata montada y helado. Esta última humillación no se realizó porque se cayó una mesa tirándole al suelo y dejándole inconsciente. Vaughan no pagó su contribución al templo y nunca regresó. En su denuncia declaró que estas actividades fueron dolorosas, y como consecuencia tuvo que recibir tratamiento médico. Acusó a los Shriner de abuso y fraude. Theodore Corsones, el abogado de la organización nacional de los Shriner declaró que no podía hacer comentarios sobre el caso, pero aseguró que su propia iniciación como Shriner fue una gozada espiritual motivándole a dar una vuelta por el hospital local de la organización para niños discapacitados. Decía que ignoraba lo que había pasado en el templo con Vaughan, aunque admitió que las reglas de iniciación se cambian todos los años. Robert E. Manley, cuyo gabinete de abogados de Cincinatti se especializa en defender a las fraternidades afirmó que más de 35 Estados, incluido Kentucky, habían aprobado leyes prohibiendo las novatadas. No obstante, no sabía si se podía aplicar esta ley al caso en cuestión. Si las acusaciones se prueban ciertas, Vaughan podría entablar un pleito por maltrato.

ONG fraudulenta

Según una serie de artículos publicados en el periódico Orlando Sentinel en 1987, los registros del Internal Revenue Service –hacienda pública– mostraron que a pesar de ser la organización de caridad más importante del país, los Shriner habían donado a sus 22 hospitales menos de un tercio del capital bruto recaudado en 1984. Los dos tercios restantes se emplearon en comidas, viajes, diversiones, ceremonias fraternales y campañas para conseguir más donativos. Según el Sentinel, en 1985 los Shriner se embolsaron un 71% de los donativos recibidos, 21,7 millones de dólares aproximadamente, cantidad que emplearon en sus casas de reunión, mantenimiento de bares privados, restaurantes y campos de golf. Otra parte de este dinero financió lass convenciones, viajes y entretenimientos de sus 880.000 miembros.

La fuente más importante de ingresos se debe a los circos distribuidos por todo el país. En 1985, generaron 23 millones de dólares de los que sólo un 2% fue destinado al pago de los cuidados médicos de los niños en los hospitales de la organización. Dieciséis años después, en 2001, nada parecía haber cambiado. El porcentaje de donativos destinado a los hospitales ha sido del 25%, mientras los Shriner siguen siendo la organización humanitaria más rica del mundo con activos de más de 10 billones de dólares.

En 1998 declararon beneficios de 233 millones de dólares, casi igual que el presupuesto total del sistema de hospitales Shriner, y en 2001 anunciaron una nueva campaña para recaudar fondos. ¿Para qué? En la actualidad esta gran ONG norteamericana sigue con la misma política de donar una fracción de sus ingresos a la caridad mientras otras, como la Cruz Roja, donan el 80% o más de los fondos que reciben. En opinión de la periodista Ann Landers del periódico South Haven Daily Tribune, esto se debe a que la Cruz Roja y otras organizaciones parecidas no tienen que mantener bares privados, comedores, salas de reunión, clubes, campos de golf y centros de estudio en todos los Estados.

En 2002 Vernon Hill, un corredor de seguros jubilado –y Shriner durante más de 15 años– se dio cuenta por primera vez que las finanzas de la organización no estaban nada claras y unió fuerzas con un especialista en impuestos llamado Paul Dossier. Después de una investigación de un año descubrió que los Shriner tienen más de 8,5 billones de dólares en el banco y siguen organizando sus campañas de recaudación de fondos para los hospitales, aunque sólo una fracción de lo recogido se usan para esta causa. Una consecuencia de esta investigación ha sido la expulsión de Hill de la organización. A finales de junio de 2006, la periodista norteamericana Cassandra Frost informó que Vernon Hill ha interpuesto una demanda contra el letrado de los Shriner, Jay Fleischer, acusándole de intimidación, censura, violación de la libertad de expresión y violación de las leyes del sistema de hacienda estadounidense.

domingo, junio 03, 2007

Colecciones de Artículos sobre Masones y Templarios

COLECCIÓN TEMPLARIOS

http://www.4shared.com/dir/305123/65964ad4/TEMPLARIOS.html

COLECCIÓN MASONES

http://www.4shared.com/dir/305193/8662931f/MASONES.html

DECALOGO PARA EL ÉXITO DE UNA LOGIA

  1. ASISTE CONSTANTEMENTE Y CON PUNTUALIDAD A LAS TENIDAS DE TU LOGIA.
  2. COTIZA SIN ATRASOS.
  3. CONCURRE CON LA CONFIANZA DE QUE SI YA NADA PUEDES APRENDER PUEDES EN CAMBIO TENER ALGO QUE ENSEÑAR. ASÍ TODAS LAS TENIDAS SERÁN INTERESANTES CON TU COLABORACIÓN.
  4. PARTICIPA CON ÁNIMO DE AYUDAR, DISCULPAR, DIRIGIR, PROTEGER O ACONSEJAR SINCERA Y LEALMENTE.
  5. SE GENEROSO CON EL SACO DE BENEFICENCIA, TRAS EL, HAY DOLORES Y MISERIAS QUE ESPERAN TU AYUDA.
  6. SE DISCRETO Y RESERVADO FUERA DEL TEMPLO. AMPLIO, EXPANSIVO Y SINCERO DENTRO DE EL. FUERA Y DENTRO, SIEMPRE FRATERNAL.
  7. EVITA LA CRÍTICA SI NO ES CONSTRUCTIVA. AUXILIA. NO TE QUEJES. COOPERA A LA OBRA COMÚN.
  8. SE TOLERANTE CON LAS IDEAS AJENAS. ASÍ HABRÁ PAZ. SE PONDERADO EN TUS JUICIOS Y SERÁS RESPETADO. SE BONDADOSO EN TUS ACTOS Y SERÁS AMADO.
  9. COOPERA CON LAS OBRAS DE LA ORDEN, EL BRILLO Y EL ÉXITO DE AQUELLAS CONSOLIDARA SU PRESTIGIO.
  10. SI TIENES UN PUESTO EN LA LOGIA AYUDA CON CELO Y FERVOR AL VENERABLE MAESTRO. SI NO LO TIENES, AYUDA CON ACTIVIDAD Y CONSTANCIA A TU VIGILANTE. ESTUDIA Y PERSEVERA.

SIMBOLISMO y ESPECULACIÓN DEL SALMO 133


Como todas las instituciones religiosas que nacieron en el seno de las primeras generaciones, la Ord:. Mas:. tiene una teoría misteriológica que se formó en la impresión que el hombre recibió al salir de su estado salvaje. Todo lo que apareció ante sus ojos fue para él un motivo de asombro, o de temor, el día, la noche, la luz, la oscuridad, el frío, el calor, el gran estruendo de los truenos, la luminosidad y viveza del rayo, la lluvia, en fin, todos los fenómenos a que está sujeta la naturaleza y el velo que cubría toda la Creación, alarmaron su imaginación y humillaron su inteligencia; pero su genio, que tenía el instinto de la verdad suprema, reconoció un Ser soberano, todo fuerza, todo inteligencia que regía el mundo y que se ha reservado para sí el secreto de su Obra. El hombre buscó entonces un lugar adecuado para rendirle culto y encontró la piedra, una alta piedra, donde se inclinó para rendir culto a Dios y a todo lo que era superior a su entendimiento o a su razón; ante esa piedra alta, Ara o altar.

Así pues, en nuestra Cer:. de Inic:., el primer acto que hacemos al ingresar al Temp. Es doblar nuestras rodillas y humillar la cabeza en señal de respeto y admiración al Gran Hacedor, mientras el V:. M:. implora por nosotros para que nos de fuerza y vigor para resistir las pruebas.

Esta Ara está representada en los Templos del Rito Esc:. A:. y A:. por una figura prismática, triangular, iluminada por tres antorchas sobre CCol:. colocadas en tal forma que solo una de ellas ilumina hacia el norte que es el lugar en que el H:. Apd:. debe ocupar, por no encontrarse en capacidad para recibir toda la luz que imprime nuestra Orden.

Estas tres luces representan al Sol, a la Luna y al V:. M:., simbolizados así porque del mismo modo que el Sol ilumina de día y la Luna de noche, el V:. M:. debe esforzarse para alumbrar con su sapiencia, la inteligencia de sus HH:. y con su ejemplo virtuoso y noble, la espiritualidad de los demás.

En el orden filosófico, esta antorcha no debe ser interpretada en el sentido material de la presencia del hombre sino en la más elevada representación de la Divinidad que se halla simbolizada en la Estrella Flamígera de cinco puntas o, lo que es lo mismo, el hombre intelectual o espiritual, o de otro modo la Razón Humana brillando como un Astro guía; indicando que esa Divinidad, espíritu ideal e intangible, es el que constantemente debe guiar los sentimientos de todos los hombres en su constante lucha hacia su más grande perfección.

Las CCol:. que sostienen las antorchas pertenecen, o representan, las tres grandes culturas de la antigua Grecia y son la Col:. Dórica, que representa la Fuerza y corresponde al Apd:., la Col:. Jónica que representa la Inteligencia y pertenece al Comp:. y la Col:. Corintia, que representa el Arte y la Belleza y pertenece a los Maest:.

Se ve enseguida sobre el Ara una hermosa alegoría, la formada por la Biblia, el Compás y la Escuadra.

El simbolismo de estos tres elementos se explica de la siguiente forma: Considerada la logia como el Universo, teniendo como techo el cielo estrellado y como límites el espacio abierto, el Ara debe entenderse como un punto que constantemente se repite en el Universo, y que debe ser el lugar sagrado para el hombre, para introspección de sí mismo, la observación de sus propias cualidades y defectos y la veneración más amplia de un “Todo”, tributada de la manera más excelsa y sublime.

En otras palabras: El Ara tiene por base la Tierra, significándonos que debemos elevarnos de la materia para alcanzar la luz por medio de una vida espiritual, es decir, representa el punto de partida para adquirir nuestra propia conciencia y el conocimiento amplio de la Fuerza Suprema, del Dios indefinible, de la Inteligencia que rige el equilibrio universal, o lo que es lo mismo, llegar al convencimiento moral que Dios existe como fuente perpetua de vida y como el Bien Supremo que guía nuestro espíritu hacia la confraternidad humana.

Es por ello que algunas religiones dicen que Dios está en todas partes, y la Mas:., con el Ara, indica que el hombre, donde quiera que se halle y cualesquiera que sea su situación y sus actividades, no debe dejar oscurecer su conciencia en la malicia, el error y el vicio, sino que iluminada por las antorchas de la Fuerza, la Inteligencia y la Belleza debe consagrarla (su conciencia) en homenaje a ese “Todo” para el mayor bien de sus semejantes.

La BIBLIA se coloca sobre el Ara, en nuestro medio, por estar previsto en nuestros Antiguos Linderos que sobre el Ara debe colocarse el libro que exprese los fundamentos de la religión dominante del país en donde se trabaja. Así en los países orientales se encuentra El Corán para los mahometanos; los Siete Libros Sagrados para los hindúes, o los libros de Confucio para el pueblo chino; y en los países occidentales la Biblia. Es necesario expresar que la Mas:. no es una religión en sentido vulgar de la palabra, pero no podemos dejar de comprender que un hombre sin principios básicos, sin bases morales que obedecer o que seguir, será incapaz de comprender todo el ideal y toda la belleza que encierra la bondad del concepto divino de los masones y, por lo tanto, incapaz, así mismo, de ser un positivo militante de nuestra Orden Mas:., ya que ella se preocupa por hacer más comprensiva y más amplia la interpretación de esa bondad, por medio de buenas obras.

El COMPAS es otro de los atributos con que se representa a la Divinidad; llamémosle así, y se explica indicando que el vértice del mismo es alegórico del ojo de Argos, de la Divinidad que todo lo ve, y sus ramas la claridad o los efluvios que constantemente se derraman sobre el hombre o la materia, que en este caso está representada por la Escuadra y, es por ello que, en el Prim:. Grd:. se ve que la Escuadra está sobre el Compás, manifestando así que el hombre no venciendo aún su Yo material, invadido por el error y por el prejuicio, no puede recibir por completo esas emanaciones de la Divinidad, hasta que su propio esfuerzo por vencer sus pasiones y sus vicios, mediante una voluntad firme e incontrastable se lo permita. Sabido es que el Compás es usado como símbolo de perfección en las artes, ya que de él surgen las más complicadas figuras, todas ellas perfectas y obedeciendo a un centro común, y de ese mismo modo se pretende explicar que la Divinidad, foco central de toda belleza e inspiración, derrama sobre los hombres sus dones por igual.

La ESCUADRA, a su vez, representa otra interpretación que es la siguiente: Vemos que el Prim:. Vig:. tiene como atributo de su cargo el nivel para manifestar que el hombre debe nivelar sus actos, es una incesante perfección; y el Seg:. vig:., a su vez, tiene como atributo la Plomada para representar la rectitud de todo proceder. Unidos estos dos atributos, el nivel en su posición horizontal y la plomada en su posición vertical, se encuentra el nacimiento de la Escuadra, y nos da la interpretación de que el hombre debe hacer un sabio uso de sus deberes y derechos, procurando que ellos no vayan a transgredir los derechos de los demás, sino buscando un punto de apoyo común como el vértice de una escuadra para realizar la perfecta armonía y la unión entre todos los HH:.

Ahora bien: La Biblia no está abierta en un punto cualquiera, indeterminado y sin importancia, ni se abre en una página que encierra una simbología más. El Compás, emblema de justicia e igualdad y la Escuadra, símbolo venerado de la rectitud que estamos obligados a imprimir a todos nuestros actos, beben la luz y la esparcen por sobre todos los HH:. presentes y por sobre el universo entero, en uno de los más hermosos cánticos de David, en aquel que se rinde tributo y homenaje a la fraternidad humana, en el Salmo 133, que reza así:

“(1) MIRAD CUAN BUENO Y CUAN DELICIOSO ES HABITAR LOS HH:. IGUALMENTE EN UNO.
(2) ES COMO EL BUEN ÓLEO SOBRE LA CABEZA, EL CUAL DESCIENDE SOBRE LA BARBA DE AARÓN Y BAJA HASTA EL BORDE DE SUS VESTIDURAS.
(3) ES COMO EL ROCÍO DE HERMÓN, QUE DESCIENDE SOBRE LOS MONTES DE SIÓN, PORQUE AHÍ ENVÍA JEHOVÁ BENDICIÓN Y VIDA ETERNA”.

Veamos como –al igual que todo en la maravillosa arquitectura de la Mas:. esotérica- este cántico contiene para nosotros infinidad de símbolos: hasta en su estructura misma. Desde luego reparemos que son tres estrofas o versos. Tres, el número básico del Apd:.. Es el número de preguntas cuyas respuestas hube de dar en el C:. de Ref:., formando así el simbólico testamento que precede a la Inic:.

En cuanto a la interpretación de cada una de estas estrofas, ofrece en sí el mismo aspecto que los grad:. simb:.. La primera de ellas, sencilla, de fácil alcance, es como la labor inicial que corresponde al 1° Grd:.; las otras dos ya puesto en la tarea especulativa, solo puede alcanzarlas el Apz:. mediante la investigación y el examen paciente y cuidadoso.

Hemos visto que el primer versículo dice:

“MIRAD CUAN BUENO Y CUAN DELICIOSO ES HABITAR LOS HH IGUALMENTE EN UNO”

Esto no es otra cosa que un hermoso y excelso canto a la Frat:. humana, que practicada de corazón, como que por nuestra propia voluntad nos impusimos el deber de hacerlo cuando fuimos admitidos en la Ord:., es la base de la armonía y de la igualdad entre los humanos. Nosotros laboramos por esta Frat:. en la quiera reserva de nuestros TTall:. y en homenaje a ella levantamos Temp:. a la Virt:., según dice nuestro Catecismo y cavamos pozos para el vicio. Pero, aún más, este ideal Mas:. lo llevamos con nos:. al despedirnos en la Cad:. de Unión, pues, cual apóstoles de una religión perfecta, profunda y humana, puesto que carece de normas intangibles, de castas y de distingos, procuramos implantar estos principios Frat:., igualitarios en el mundo profano.- Mientras haya egoísmo, tiranía, mezquindad sobre la faz de la tierra, los TTall:. Mas:. serán la llama de ese ideal fraterno y será nuest:. deber, como custodios y herederos de esta llama, velar porque ella crezca más y más, en vez de extinguirse. Y cuando llegue el día de la Libertad Universal, aquel en que los hombres arrojen las cadenas de la maldad, de la ignorancia, del fanatismo y derriben las barreras del egoísmo y de los dogmas, tendiéndose fraternalmente los brazos, nuestra Ord:. será más grande y poderosa.

Dice la segunda estrofa del Salmo que la Frat:.:

“ES COMO EL BUEN ÓLEO SOBRE LA CABEZA, EL CUAL DESCIENDE SOBRE LA BARBA DE AARÓN Y BAJA HASTA EL BORDE SUS VESTIDURAS”

Antes de empezar alguna investigación ya podemos desprender la calidad del elogio si recordamos que los aceites aromáticos eran usados por los sacerdotes y oficiantes del pueblo de Israel como señal especial o atributo de distinción en las más altas ceremonias religiosas. Así desprendemos que las numerosas citas que hacen los primeros cinco libros de la Biblia, cuyo origen se atribuye a Moisés. Comparar, pues, la Frat:. humana con estos deliciosos ungüentos es, por consecuencia, que equipararla casi a un atributo concerniente a la Divinidad, si, esta comparación, como vemos, fluye de la Biblia misma. Pero esto no solo satisface a nuestra sed de investigación. Hemos leído que el buen Óleo desciende sobre la barba de Aarón y baja hasta el borde de sus vestiduras. Podemos preguntar: ¿Por qué cita a Aarón? He aquí una fuente de estudio que permite desprender numerosos símbolos. Encontramos el nombre de Aarón por primera vez en el vers. XIV del cap. IV del Éxodo. JHV ha encomendado a Moisés que saque a su pueblo del dominio del Faraón y de los egipcios, gente no iniciada en su creencia, que lo persigue y lo tiene esclavo. Al excusarse Moisés por su incapacidad de lenguaje, JHV le contesta:

“No conozco yo a tu hermano Aarón, levita y que él hablará... el hablará por ti al pueblo y él será a ti en lugar de boca; pondré yo en él sabiduría y tú serás en lugar de DIOS”

En el capítulo VI del mismo libro, se demuestra cuidadosamente que Moisés y Aarón son HH:.

Los 40 Caps. del Éxodo, todos los del Levítico y los 20 primeros del Libro de los Números, nos muestran como Moisés fue el símbolo, el intermediario visible entre JHV y Aarón; y cómo fue éste último el que condujo al pueblo de Israel, como un sacerdote, un jefe y un Herm:. durante la fuga de los dominios del Faraón, en el Paso del Mar Rojo, y en el vivir errabundo a través del desierto. Como solo Aarón y los oficiantes por él iniciados, pudieron tener acceso al Tabernáculo o Templo portátil y de que manera la Ley fue transmitida por su intermedio.

En el Cap. VIII del Levítico se detalla la consagración de Aarón y de sus hijos, discípulos, y se les entrega, como custodios y oficiantes, el Templo. En el Libro 4° de Moisés, llamado comúnmente De los Números, encontramos –versículo 1° y siguientes del Cap. XVIII- la nueva misión que Jehová encomienda a Aarón, a quien dice:

“Y a tus HH:. también hazlos llegar a ti y júntense conmigo... y guardarán lo que tú ordenares y el cargo del todo el tabernáculo, más no sé lleguen a los vasos sagrados” más adelante agrega:

“... se juntarán pues, contigo y tendrán el cargo del testimonio en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de llegar a ÉL”

Y finalmente:

“y el extraño que llegara morirá”

Es, en fin, incontable el número de r3eferencias que se hacen en torno a nuestro personaje en estos tres libros bíblicos, para demostrar que es el jefe de los elegidos. Y finalmente, cuando Jehová hace morir a Aarón sobre la cumbre del monte Hor, cuida primero de que éste (Aarón) sea desnudado a fin de investir con las mismas vestiduras a Eleazar (Lib. de los Números Cap. XX Vers. 23).

Ahora, ¿qué podemos desprender de todo esto? Especulemos: ¿No es acaso el Ven:. Maest:. de una logia, como Aarón, Hermano y oficiante al propio tiempo...? La cabeza de Aarón es también la de la logia, las vestiduras, los HH:. que la componen; el todo, la frat:. perfecta. Si reemplazamos el nombre de JHV por el de nuestro símbolo G:. A:. D:. U:., Moisés, conductor de todo el pueblo elegido, es la Gran Log:., el más alto poder Mas:., que tiene el deber de apartar a su pueblo de la esclavitud y conducirlo en la huída: esclavitud de la ignorancia, de los prejuicios profanos, huída de los vicios, de los defectos e imperfecciones. El Gran Maest:. no puede, como no pudo Moisés por sí solo, realizar su tarea. Y he aquí que el G:. A:. D:. U:. le ha dado un hermano, un Aarón en cada Tall:., para que hable por él al pueblo masónico, lo guíe y lo dirija (o sea los VV:. MM:.).

Moisés es más poderoso que Aarón, es en lugar de Dios en la tierra, pero los vínculos de ambos son equitativos y perfectos: nacieron HH:.. Aarón tiene la custodia del Templo, pero la comparte con sus HH:. iniciados, los demás sacerdotes; como el, Aarón, el V:. M:. comparte los Trab:. Mas:. con todos los HH:.

Mucho más clara es aún la simbología cuando se habla de que “EL EXTRAÑO MORIRA”. En efecto: ¿puede un extraño entrar en una Log:. Reg:. y Perf:.? ¿No muere el profano en el gabinet:. de ref:. antes de ser admitido en nuest:. trab:.? o ¿no es, acaso, un símbolo de muerte la oscuridad absoluta, la carencia de luz que precede a la Inic:.? Y no es también, un ser nuevo, con vida espiritual y con edad simbólicamente nuevas, el que nace a la luz Mas:. al recibirla durante la ceremonia en que es admitido en nuest:. Ord:.? La Vara, que de la piedra desértica hizo brotar purísimo raudal, nos recuerda la espada con que al consagrarnos el V:. M:. hace manar de la piedra estéril, que era nuestro espíritu antes de recibir la luz, un manantial de ideas sublimes, de buenas acciones, de firmes propósitos de perfeccionamiento. Y, por fin, la muerte misma de Aarón, la forma en que la Biblia cuida de establecer que, llegado a su fin, se invistió con sus mismas vestiduras a Eleazar, casi una reencarnación del Pontífice, ¿no guarda, así mismo, estrecha relación con el sentido eterno, sin solución de continuidad que sabemos que posee la Mas:. Univ:.?

Y llegamos a la tercera y última de estas estrofas, a aquella que piensa que la Frat:.:
“ES COMO EL ROCÍO DE HERMÓN, QUE DESCIENDE SOBRE LOS MONTES DE SIÓN, PORQUE AHÍ ENVÍA JEHOVÁ BENDICIÓN Y VIDA ETERNA”.

El Deuteronomio, ese libro bíblico que, después de mostrarnos los padecimientos del pueblo de JHV en la desolada península sanaítica, nos relata las guerras triunfales de este pueblo para conquistar la tierra prometida, la tierra de las Doce Tribus, de los Jueces, en fin, el Reino de Sión; el Deuteronomio, decíamos, nos habla por primera vez de Hermón. Como cumbre de sus victorias después de tomar Hesbón, y Basán, y la tierra toda del Rey Og y del Rey Argob, los dominios de Moab y muchos campos y ciudades y valles que con toda profusión se enumeran, los guerreros de Israel llegan al monte más alto de toda la región conquistada; monte que los Sidoneos llamaron Siriós y los Amerrheos Senir.

Dominan, desde él, todo el futuro reino de promisión y de paz y dan a esta montaña, la más alta de todas, el nombre de Hermón. Numerosas referencias hace después la Biblia sobre ella, a sus pies librarónse triunfales batallas y se celebró más de una grandiosa festividad, si según los libros nos atenemos a los libros de Josué, de Samuel, de los Reyes y Crónicas. David la amó tanto porqué fue testigo de su épica victoria sobre el gigante Goliat.

Ahora bien, la altitud geográfica, su elevación sobre la comarca que domina, todas las circunstancias, en fin, hacen pensar que de este monte Hermón, asentado sobre el paralelo, o grado, 33 nacía el sistema hidrográfico que fecundaba los campos generosamente, que producía, según la Biblia, dos y tres cosechas al año, otrora prodigiosos de la tierra de Sión; campos bañados por un sol radiante. Las lluvias, el rocío acumulados sobre el Hermón formaban torrentes que descendían a los valles más próximos, o como dice el Salmo “descendían sobre los montes de Sión”. De allí enviaba JHV “bendición y vida eterna”, porque la tierra fecunda estaba siempre ávida de agua que le entregaba el sistema montañoso de Sión, cuya eminencia principal era y es el Hermón.

¿No es acaso bella esta alegoría? Hermón es la montaña maravillosa. Representa a la Mas:. esotérica y la Frat:. Univ:.. Sus aguas fecundantes se derraman primero sobre los montes de Sión, vale decir, sobre todas las Grandes Log:. de la tierra; de allí descienden a los valles, a los Tall:. MM:., a la Frat:. toda, porque de allí, como ya lo cantó David “envía JHV bendición y vida eterna”. Sobre el campo ya preparado de nuestros espíritus viene después, desde la altura, la filosofía masónica, en las enseñanzas de su doctrina, por sus altos dignatarios; es el agua que purifica y que fecunda, que da al terreno fértil del espíritu, dentro del valle defendido por esas fortalezas, perfección y vida eterna. Vida eterna porque nuestros principios son inconmovibles, como inmortales son nuestra filosofía y nuestra concepción del espíritu. Las montañas aman a los valles y los fecundan con sus aguas vivificantes, los valles se aman entre sí: aquel que está más cerca de la montaña Hermón bebe solo el agua que necesita y hace pasar a través de sí, con fraternal voluntad, el torrente de perfección que ha recibido.

Y así, de valle en valle. Como el Maest:. al comp:. y como el comp:. al Apred:.; y si el precioso torrente llegase a perderse precipitándose en el mar, no desesperemos, ni nos inquietemos: las leyes inmutables de la Naturaleza, fuente de energías y madre de vida, lo han previsto. Condensarán nuevamente el agua de los mares, purificándolo en albas nubes que remontarán el espacio para ir a formar otra vez el rocío del Hermón, la filosofía masónica que viene como en Judea, descendiendo del oriente que es luz y que es vida.